Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Ser hincha, viaje a la pasión

Logotipo de El Mundo El Mundo 15/06/2014 JUAN PABLO SORIN
© Proporcionado por elmundo.es

Ebullición. Algarabía. Adrenalina reprimida. En las playas cariocas. Invasión celeste y blanca. Gritan «que de la mano de Leo Messi, toda la vuelta vamos a dar...». Y se abrazan los hinchas viviendo un momento único, loco y a flor de piel: respirar una Copa del Mundo. El ambiente de hinchadas constantes, de colores tatuados en el cuerpo, en las caras, banderas vivas que caminan. Flamean por esta ciudad maravillada, revolucionada con ellos. Provocaciones, piropos a las extranjeras, y mucha fiesta. Música alta y pantallazos 24 horas, cámaras lentas y goles gritados una y mil veces entre borracheras y hermandad latino-americana (hasta ahora ganaron todos Brasil, Chile, México, y ahora Colombia). ¡Calor!

La musiquita de Brasil 2014 que se te pega y el calendario. Tachando los días para el debut de la selección argentina. Ahora faltan horas y la ansiedad de la gente es parecida a la que intentan controlar los jugadores. Fueron recibidos en caravana y aliento descontrolado. Previo a lo que se verá mañana en el mítico y ahora 'standard' Maracaná. Una multitud unida, emocionada, apoyando.

Como anticipamos en EL MUNDO, Argentina tiene variantes tácticas. Y jugadores versátiles para adaptarse rápido y no dejar agujeros ni espacios a la espalda de sus laterales. Por eso Zabaleta y Rojo prestaron mucha atención a Olic y Perisic que explotaron las subidas de Marcelo y Dani Alves con su velocidad y técnica. Harjovic y Visca también son rápidos y peligrosos. Entonces Sabella entrenó antes del viaje sus estrategias flexibles para tener un equipo corto, y sólido.

La noche previa al debut las sensaciones son muy viscerales. Muchos me preguntan: ¿Cómo hacías para dormir la noche anterior? En mi época previo al debut con Nigeria 2002 o Costa de Marfil 2006, el doctor nos dejaba un dormicum (pastilla para dormir). Primero intentábamos conciliar el sueño sin nada. Pero luego, era imposible que las imágenes del deseo no viniesen a interrumpirte. A despertarte y dejarte con ojos abiertos y elongando los músculos sin querer, sin pensar.

Siempre visualicé el partido antes de jugarlo, apostando a anticipar los posibles escenarios, rivales, que se vendrían. Y en esa fantasía se juntan los nervios, las personas amadas, los movimientos y también los sueños de un debut mágico entre festejos y tarea perfecta. En poder darle una alegría a tu pueblo y limar cada detalle en equipo para no dejarle suspiro al rival. Ahogarlo. Presionarlo.

También los fantasmas del error, de lo que no quieres que pase y que vienen sin invitarlos, a esa hora. Cuando me daba cuenta, ya estaba transpirando, con los latidos rugiendo en mi panza. Entonces volvía mi mente a un momento positivo, un centro, una llegada de gol y, ahí sí, la pastilla. El sueño que llega, y la increíble sensación de dormirte con una sonrisa. Una sonrisa de lado igualita con la que me dormía de pibe, cuando soñaba con ser jugador de fútbol y algún día estar en una Copa del Mundo.

@jpsorin6

www.facebook.com/jpsorinoficial

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más el El Mundo

image beaconimage beaconimage beacon