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SGAE: 'No tenemos nada que ocultar'

El Mundo El Mundo 11/06/2014 DARÍO PRIETO, QUICO ALSEDO

Todavía bajo la conmoción que ha supuesto el anuncio de la , la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) se enfrenta ahora al reto de defender sus cuentas, que serán votadas por los socios en la Asamblea General del próximo 26 de junio. Y lo hace visiblemente tocada, desde el momento en que la persona que tendría que dar la cara por defender las maltrechas cifras económicas de la entidad acaba de presentar su renuncia.

El lunes tuvo lugar la primera parada del particular vía crucis de la SGAE en asuntos económicos. Fue en la preasamblea de Valencia, en la que los presupuestos se empezaron a presentar a los socios. Entre ellos, muchas voces críticas que cuestionan aspectos muy importantes del reparto económico, como el correspondiente al Pendiente de Identificar, que se refiere a aquellas cantidades recaudadas y que no han podido ser repartidas entre sus legítimos propietarios por problemas en la identificación de los mismos. Una cantidad que en tiempos de Teddy Bautista creció hasta rondar los 150 millones de euros.

, presidente de la SGAE desde la destitución por parte de la Junta Directiva de, es el encargado de capear ahora con el tema de las cuentas, al que hay que sumar el expediente abierto por la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) por un supuesto trato de favor a tres cadenas de televisión (TVE, Telecinco y Antena 3), en forma de descuentos en tarifas y que podría acarrear una importante multa.

En declaraciones a EL MUNDO, Acosta reconoce que no estaba preparado para la carta de dimisión de Garzón, aunque deja entrever que entiende las razones de su marcha: "Soy el primer sorprendido. Es evidente que esta casa es dura y que quita mucho tiempo". También descarta las posibles interpretaciones de esta dimisión y su relación con las cuentas que ahora se debaten: "A Natalia ni la contraté yo, ni la he echado y,o ni la ha echado nadie. Ha sido una decisión estrictamente personal, por la información que yo tengo".

La decisión deja a la entidad con un importante hueco en su cúpula, que Acosta espera subsanar durante el verano. "Entiendo que tenemos que tomar una decisión en la próxima junta directiva y evaluar posibles candidatos, con tranquilidad, estudiándolo bien. Lo ideal sería que cuando ella se vaya, que es a principios de septiembre, tengamos ya a un director general que pueda hacer la transición", explica.

Respecto al tema de las cuentas, Acosta dice que la SGAE es totalmente transparente en este sentido y que no hay irregularidad ninguna: "Estas cuentas han pasado por una auditoría externa y ahora van a pasar por 14 preasambleas y una Asamblea General en las que cualquier pregunta o duda que planteen los socios deberán ser respondidas con toda transparencia y claridad, que es lo que en mi opinión debe primar sobre cualquier otra cosa". Según él, "es a través de estos órganos donde se tiene que dilucidar si ha habido irregularidades. Por mi parte, no tengo nada que ocultar ni se puede decir que haya ningún tipo de opacidad en mis actos".

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"La auditoría es la que hay", dice sobre las acusaciones de algunos socios de presiones hacia los encargados de examinar la gestión económica de SGAE. "Entendemos que si se contrata a un auditor es para que haga su trabajo. En ese sentido, nunca he hecho ningún tipo de sugerencia ni observación a nadie. Soy absolutamente pulcro en ese aspecto".

Acosta recuerda que "hay otras cosas que se tienen que aprobar, como unos estatutos". Por eso dice haber insistido "en que vaya el mayor número de técnicos posible para que todo quede bien claro y se den todos los datos que se precisen". Y recuerda que, en el caso de la entidad de gestión de derechos de autor "el ministerio de Cultura ejerce una función de tutela. Y desde que sucedió lo que sucedió [la ] éste está muy encima". Una razón de más para ser «todavía más pulcros». De hecho, dice, "si alguien ha apoyado al Gobierno en la Ley de Propiedad Intelectual (LPI) sobre control, transparencia y tutelaje -que no en otros aspectos de la ley- , ha sido la SGAE".

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