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Siete celebridades chinas ‘sobreviven’ a la sangría

EL PAÍS EL PAÍS 31/05/2014 Macarena Vidal Liy
Las siete divas protagonistas del 'reality', en Barcelona. © Hunan TV Las siete divas protagonistas del 'reality', en Barcelona.

En la televisión china, donde el aparato estatal todavía regula estrictamente lo que se puede emitir y abundan los espectáculos deportivos, las películas de época y los culebrones surcoreanos, los reality shows son los reyes. Concursos para buscar pareja como Fei cheng wu rao [si no eres sincero, ni lo intentes] han contado sus audiencias por decenas de millones de personas y han obligado a intervenir a los censores ante lo que consideraban un retrato demasiado crudo de la sociedad. Otros han fascinado mostrando famosos en situaciones imposibles. Y el programa del momento tiene ahora como telón de fondo a España.

Casi en modo inverso al desaparecido Pekín express, el programa Huaer yu shaonian [flores y juventud], traducido al inglés como Divas hit the road [las divas se lanzan a la carretera], muestra las peripecias de siete celebridades —cinco “hermanas” y dos guías masculinos— recorriendo primero Italia y después España con el desafío de ajustarse a un presupuesto de 120 euros diarios.

Las “flores” son las famosas más veteranas: Peipei Zheng (conocida en Occidente por su papel de Jade Fox en la oscarizada película de Ang Lee Crouching tiger, hidden dragon, de 2000); Kaili Zhang, quien ha participado en diversas series chinas de éxito; Qing Xu, esposa de Bruce Willis en la película Looper (2012), y Tao Liu, también una cara familiar en la televisión china.

La “juventud” está representada por la actriz Feier Li, la pequeña del grupo y célebre en su país por sus papeles románticos en cine y televisión; así como las dos celebridades masculinas: el actor Hans Zhang, encargado de hacer de guía, y el cantante Chenyu Hua, que asume el papel de tesorero y advierte a las divas cuando están a punto de pasarse del presupuesto.

Ampliamente anunciada en China, la serie de la cadena Hunan TV, que asegura tener picos de audiencia de 350 millones de personas en la franja horaria donde se emite Divas, se rodó en España en abril y comenzó a mostrarse en pantalla ese mismo mes los viernes, a las 22.00, hora de máxima audiencia. Desde entonces, sus seguidores no han parado de crecer. El primer episodio tuvo un share del 6,8%, un porcentaje que subió hasta el 8,4% con el capítulo del 23 de mayo, el primero que transcurría en España y que se convirtió en lo más visto de su franja horaria, según los datos de la consultora CSM Media Research para el portal Baidu.

Y su impacto en Internet es igual de grande. Los tres primeros episodios atrajeron 59 millones, según las cifras del diario Global Times. La serie, que busca un público urbano entre los 18 y los 45 años y un alto nivel educativo, ha multiplicado por 10 el tráfico de la página web de Hunan TV y mantiene tres millones de usuarios activos diariamente, por lo que no extraña que otras productoras ya se planteen imitar el concepto. Aventuras también ampliamente discutidas en los blogs especializados y las redes sociales chinas, donde se debate si Zhang olvida o no a propósito dónde tiene el pasaporte 10 minutos antes de abordar el avión que lleve al grupo a Barcelona, o si hubo o no química romántica entre los más jóvenes del grupo de famosos.

Para grabar al grupo 24 horas, se desplazaron 90 personas y trabajaron con una productora española

Hunan TV ha tirado la casa por la ventana. Cerca de 90 personas se desplazaron a España para participar en el rodaje, en el que colaboró también con su asesoramiento la productora española Globomedia. Se colocaron cámaras en todas partes, incluidas cámaras ocultas en las habitaciones de las divas. El objetivo era presentar cómo “con un tiempo y recursos limitados para un viaje, los individuos de un grupo se relacionan los unos con los otros durante el recorrido”, explica el director del programa, Liao Ke.

A pesar de que en el inicio se barajaron otros destinos, se optó por España porque “es un país con el que los chinos de a pie están familiarizados y que tienen ganas de conocer”. Les suena el flamenco, los toros y el fútbol, pero también Dalí o la Sagrada Familia. Aunque a la decisión final también se sumó otra razón más práctica: el clima, pues el equipo tenía previsto grabar en abril. “Los días lluviosos siempre dan muchos problemas. El mes de abril en España es muy agradable y no llueve demasiado”, lo que facilitó la filmación en exteriores, precisó el director.

Los famosos visitaron Barcelona, Madrid, Sevilla, Carmona, Ronda y Cádiz. Probaron los tópicos más típicos, desde una corrida de toros en Las Ventas o un partido de fútbol del Real Madrid hasta una clase de flamenco en Sevilla o buenas dosis de sangría. Les impresionaron especialmente, según confiesan, la Sagrada Familia en Barcelona y el dramatismo de las casas blancas sobre los acantilados de Ronda.

Y como se trataba de viajar de manera barata, se desplazan en vuelos de líneas de bajo coste, en trenes de Renfe, y se alojan en hostales y paradores. Sufrieron durante su viaje problemas como cualquier otro turista —incluido el hurto de un bolso— y otros propios de divas: se presentaron a abordar el vuelo low cost de Florencia a Barcelona con maletas de todos los tamaños y pesos, para descubrir en el aeropuerto que, como mucho, podían facturar una sola maleta y 25 kilos.

“Se filmó durante las 24 horas del día, nunca paramos, y todo es auténtico. Las divas fueron grabadas continuamente durante todo el viaje”, insiste el director. Lo más complicado fue “la cantidad de elementos fuera de nuestro control durante esta filmación en el extranjero”, recuerda.

Las actrices disfrutaron de completa libertad de movimientos, lo que llegó a causar, incluso, alteraciones en el trayecto: así, Jerez figuraba en el recorrido inicial, pero sus deseos obligaron a cancelar esa etapa en el último momento. Otras dificultades fueron moverse en un ambiente que no era el suyo, en un idioma extranjero y en medio de diferencias culturales. “Todo eso supuso una complicación añadida”, explica Liao.

El resultado es satisfactorio porque la audiencia responde. Y, de paso, se hace a la idea de algo aún relativamente poco común entre los chinos de clase media: la posibilidad de pasar unas vacaciones en el exterior. Las peripecias de los siete famosos chinos demuestran que viajar al extranjero es algo relativamente sencillo y no tiene por qué resultar una sangría económica. Dado que el turista chino es ya el que más gasta por viaje, y que se calcula que será el más viajero del mundo para 2020, si el público del programa se anima a seguir el ejemplo de sus ídolos, puede resultar un maná para el sector turístico español.

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