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Sobredosis creativa en Basilea

Logotipo de EL PAÍS EL PAÍS 17/06/2014 Rodrigo Carrizo Couto
La instalación de Rodney McMillian llamada 'From Asterisks in Dockery'. © Proporcionado por ElPais La instalación de Rodney McMillian llamada 'From Asterisks in Dockery'.

El espectáculo debe ser único en el mundo. Ver a docenas de ricos coleccionistas vestidos con las mejores marcas y señoras con bolsos que cuestan más que un salario medio (suizo) empujando para entrar en los transportes públicos. Tranvías atestados de gente luciendo las mejores galas pensadas por los modistos de París o Milán se dirigen en pelotón hacia la plaza de Messe.

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Allí, a las 10 de la mañana de hoy, los organizadores de “la madre de todas las ferias de arte” les agasajaban con ostras y champagne (tome usted crisis) mientras esperaban con ansiedad palpable el disparo de salida que les permitía acceder a esas obras codiciadas y protegidas por numeroso personal de seguridad.

A las 11:00 en punto, un altavoz sonó la fanfarria que anunciaba que la hora había llegado, mientras los coleccionistas (literalmente) se abalanzaban casi corriendo hacia las puertas precisas sin dudar un instante. Es evidente que habían hecho los “deberes” y sabían muy bien en qué lugar exacto se encontraba la obra codiciada. Daba así comienzo una semana en la que la pequeña ciudad suiza donde se encuentran las fronteras de Alemania, Francia y Suiza se convierte en el epicentro de la galaxia del mercado del arte.

En esta 45 edición la feria soñada por Ernst Beyeler propone 285 galerías llegadas de 34 países del mundo. La apabullante cita se divide este año en tres bloques mayores: las obras monumentales en el inmenso Hall 2, las galerías comerciales con su oferta de grandes maestros y artistas emergentes en el 1 y la propuesta estrella de esta temporada en el Hall 3: “14 Rooms”.

Esta exposición, fruto de la colaboración entre la Fundación Beyeler, Art Basel y el Teatro de Basilea propone “performances” del “dream team” del arte actual: nombres ultra consagrados (y algo previsibles) como ser la ubicua Marina Abramovic, Damien Hirst, Yoko Ono, Ed Atkins o Bruce Nauman. A todo ello se suma el ya clásico Art Parcours, que inunda de arte un barrio específico de Basilea, y la feria paralela Miami Design, que propone mobiliario y objetos que no suelen estar al alcance del bolsillo de los mortales.

Ocurre con el arte contemporáneo lo mismo que el lujo de gran consumo, que están en todos los continentes

Marc Spiegler, director. 

Dada la imposibilidad de digerir la propuesta de 254 galerías en el primer día, los periodistas suelen optar por “Art Unlimited”, donde este año el comisario Gianni Jetzer propone piezas imposibles de ser presentadas en el espacio convencional de un museo o galería. En el imponente espacio recibe al visitante el enorme “Continuel Mobile – Sphère Rouge”, del argentino Julio Le Parc, que abre la visita junto a la enorme pintura sobre lino “Grand Canal”, del chino Zhang Huan, uno entre los muchos nombres asiáticos que pueblan esta edición 2014 de la feria suiza.

Pero no todo son aplausos en esta cita ineludible y que comienza a tener dimensiones mastodónticas tras su expansión transcontinental a Miami Beach y Hong Kong. De hecho, el analista suizo Luc Debraine se interrogaba en la influyente revista “L’Hebdo” acerca de si Art Basel no está tomando un protagonismo global excesivo.

Debraine valora que “su posición en el mercado es tan dominante que obliga a una uniformización del mercado, lo que termina siendo perjudicial tanto para los artistas emergentes como para las galerías. Ocurre con el arte contemporáneo lo mismo que con los artículos de lujo de gran consumo, que están disponibles en todos los continentes”, afirma el especialista. A lo que Marc Spiegler, director de Art Basel responde afirmando que “cada feria (Basilea, Hong Kong y Miami) mantiene una serie de particularidades exclusivas en las que no se encuentran siempre las mismas galerías y las mismas obras”.

Aunque la pregunta del millón, que obviamente los responsables de Art Basel no piensan contestar, es en qué medida las recientes tormentas que atacan a la antaño todopoderosa banca suiza afectan a un mercado delicado y muy basado en la confianza. De hecho, en los últimos años, la plaza financiera helvética está siendo atacada de forma sistemática por las autoridades fiscales de los Estados Unidos, Francia y la UE. Sin duda, el fin del legendario aislamiento de los bancos helvéticos debe estar marcando a este mercado. Los resultados de esta cita se verán este domingo, cuando cierre la 45 edición de esta meca del coleccionismo.

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