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Suena el himno de España del franquismo en el mundial de bádminton en Yakarta

El Correo El Correo 16/08/2015

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La española Carolina Marín ha revalidado este domingo su título de campeona del mundo de bádminton. La deportista logró imponerse a la india Saina Nehwal y se subió al podio para recoger la medalla y oír el himno de España. Sin embargo, una vez en lo alto del cajón y con el merecido premio colgado de su cuello comenzó a sonar el himno de España pero no el oficial sino el que tiene letra. La megafonía emitió la Marcha Real con letra de José María Pemán, que fue encargada por Miguel Primo de Rivera y que se utilizó con algunas modificaciones durante el franquismo.

Este error de protocolo no es el primero, ya que en 2003, en la final de la Copa Davis en Melbourne, que enfrentaba a los equipos de Australia y España estuvo a punto de no celebrarse. Ceremonia de inauguración de la final de la Copa Davis. Los altavoces anuncian el himno de España. Cuerpo técnico y jugadores aguardan firmes en el centro de la pista mientras el trompetista James Morrison se dispone a tocar la melodía. Pero suenan acordes distintos. Corretja mira atónito a Ferrero y, a la izquierda de valenciano, Feliciano López se sonríe. «¿Esto qué es?» le susurra a Carlos Moyá. Efectivamente, no era el himno nacional, sino el de Riego de la Primera República. Y las protestas estallaron en el palco, desde donde Juan Antonio Gómez Angulo gritó al equipo: "No empecéis a jugar, me hago responsable de la situación".

Y a punto estuvo de llevarse a cabo el plante. Las rencillas entre las expediciones española y australiana sumaban un nuevo capítulo. Por suerte, el retraso del encuentro entre Ferrero y Lleyton Hewitt no llegó al cuarto de hora. Aunque más duró el enfado de la delegación española. "Hemos sido objeto de una ofensa y también la nación española. Exigiremos a la Federación Internacional que abra una investigación oficial para saber cómo se ha llegado a esta situación", protestó el secretario de Estado para el Deporte en aquella ocasión. La Federación Australiana de Tenis, avergonzada por su "terrible error", pidió disculpas de forma inmediata, hizo sonar el himno correcto y envió una misiva a Agustín Pujol, presidente de la Federación Española, admitiendo su responsabilidad en los hechos. "Fue involuntario, por lo que pedimos disculpas sin límites al equipo español y a todos los presentes", se indicaba en la carta, en la que se justificaba el malentendido con la explicación de que "el CD de los himnos que fue suministrado al músico contenía el tema erróneo".

De poco sirvieron las disculpas. "El himno y la bandera son símbolos constitucionales con los que no se puede jugar, ha sido un error lamentable", protestó. La máxima autoridad del deporte español desechó, sin embargo, la idea de la provocación. "Las explicaciones fueron sentidas y sinceras". En compensación, la Federación Australiana hizo sonar el himno correcto en las jornadas restantes.

El famoso trompetista australiano James Morrison comenzó la interpretación de los himnos en directo. Tras tocar el himno australiano, el músico tenía que tocar el español, pero la canción que comenzó a tocar no tenía nada que ver con el himno oficial. A Morrison le habían dado un CD con el himno de Riego, el de la República, para que se lo aprendiera y lo tocara en el acto de presentación de la final.

Mientras los jugadores españoles no sabían cómo reaccionar, Juan Antonio Gómez Angulo, Secretario de Estado para el Deporte, comenzó a gesticular desde el palco presidencial y pidió a los componentes del equipo español que abandonaran la pista. "Está tocando el himno de la República", les dijo. "Es una ofensa imperdonable. Abandonad la pista y no juguéis hasta que suene el himno español".

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