Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Temor en el PP a perder el "débil" apoyo del PSOE

Logotipo de El Mundo El Mundo 01/10/2017 MARISOL HERNÁNDEZ, LUIS ÁNGEL SANZ

El sistema político español nacido en la Transición y sustentado sobre los hombros del

PP

y el

PSOE

se pone hoy a prueba más que nunca. En vísperas del

1-O

, con el Govern empeñado en celebrar el referéndum independentista, los dos partidos que suman el 63% de los diputados del

Congreso

no descartan nada. Menos aún la declaración unilateral de independencia de la república catalana, o en las horas o días siguientes o la próxima semana en el Parlament.

En los últimos días se han atravesado varias etapas. De la confianza en que la actuación judicial y policial haría imposible la votación a las dudas de lo que finalmente pasará por ahí. Una vez superada la cita, lo que se vislumbra es sólo una espesa niebla de confusión absoluta. Las fuentes del PP consultadas a lo largo de esta semana se declaran «muy preocupadas». Sin sutilezas de ningún tipo. Y asumen que

Carles Puigdemont

está decidido a la independencia.

Con esta previsión, se preparan, al igual que los socialistas, para la posible declaración de independencia. Los populares son conscientes de que, en esta circunstancia, no quedarán más opciones que utilizar la vía del

artículo 155

para tomar el control de Cataluña;

valerse de la Ley de Seguridad Ciudadana

para que

Mariano Rajoy

, a través de un real decreto, restaure la legalidad, o que la Justicia actúe directamente contra Puigdemont. Saben que es la hora de la verdad, que si se llega a ese punto no caben reparos, aunque una respuesta dura genere un desgaste del Gobierno. En este conflicto, recuerdan: «Nosotros somos los buenos, los que estamos defendiendo la legalidad».

No obstante, les preocupa que se resquebraje el «débil» respaldo que tienen del PSOE si hay que aplicar el artículo 155, que permite al Ejecutivo adoptar las medidas necesarias si una comunidad incumple la Constitución u otras leyes o actúa «de forma que atente gravemente al interés general de España». Si esto se produce, los populares no tienen el convencimiento de que el PSOE les acompañe.

Hasta ahora, en toda la fase previa, los socialistas han mostrado sus reticencias tanto públicamente como a sus interlocutores en el PP y en el Gobierno. Mariano Rajoy ha puesto siempre en valor la importancia del apoyo que le brinda el PSOE. Incluso, la constante comunicación mantenida con

Pedro Sánchez

a lo largo de estos meses a cuentas del conflicto catalán ha mejorado la relación personal entre ambos. Hasta el momento la posición del PP ha sido que si se opta por el 155 debe ser con el apoyo de los socialistas y de

Ciudadanos

. Ahora, apuntan, veremos.

Sánchez, según fuentes socialistas, sigue sin ser partidario de aplicar el citado artículo de la Carta Magna. La consigna oficial en el PSOE y en el

PSC

es no que no se pronuncian sobre hipótesis ni futuribles. El secretario general socialista considera que este artículo tiene un «enorme valor político» y que podría ser utilizado después por los independentistas como si el Gobierno central «hubiera suprimido la autonomía». Esto podría hacer inconveniente su utilización, como explican en el entorno más inmediato de Sánchez. Aun así, el líder socialista no lo descarta.

Si el Govern o el Parlament declararan la independencia de forma unilateral, miembros de la Ejecutiva apuntan que no sería necesario suspender total o parcialmente la autonomía para pararlos. Podría bastar con la acción de la Justicia o del

Tribunal Constitucional

, que podría decidir la inhabilitación de Puigdemont en un plazo de entre 24 y 48 horas, según aseguran en el PSOE.

En el caso de que el president o su Gobierno se declararan en rebeldía ante una resolución judicial o del TC de este calibre, entonces ya podría aplicarse el 155, apunta un destacado miembro de la dirección del PSOE. Pero siempre como último recurso. «El 155 podría ser dinamita en manos de los independentistas», defienden, y puede conseguir el efecto contrario al deseado.

En el PP saben de todas estas dudas y, aunque se desconoce cuál será la opción que escogerá Rajoy ante una eventual declaración de independencia, no muestran dudas de que «tocará responder». Sí se teme que en este escenario los partidos de la oposición, incluido el PSOE, puedan utilizar la situación para impulsar una nueva andanada contra el presidente, en función de cuál sea su respuesta al conflicto catalán. Una nueva moción de censura, por ejemplo. En todo caso, recuerdan que el Gobierno tiene la baza de un adelanto electoral y que «los españoles decidan quién quieren que les gobierne y ponga solución al conflicto». Los populares se muestran muy seguros del respaldo que su actuación en Cataluña, al menos hasta este momento, genera en el resto de España. Sus encuestas ya apuntan a un incremento del porcentaje de voto. Incluso en Cataluña.

Acercamiento del PSOE con el PSC

Durante este tiempo, Sánchez ha estrechado la comunicación con el primer secretario del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC),

Miquel Iceta

. Nunca la relación entre los dos partidos hermanos y sus líderes había sido tan fluida y sus discursos tan próximos y parecidos, como dos gotas de agua, admiten en el PSOE. Esta sintonía también preocupa al PP.

© Proporcionado por elmundo.es

Pese a la negrísima nube negra que se cierne sobre la política española, tanto dirigentes socialistas como populares aún confían en que la división dentro del independentismo pueda poner fin al procés. Si hoy se produce una gran movilización ciudadana, como esperan en el PSOE, el independentismo considerará que «ha ganado su batalla», aseguran fuentes socialistas. Y no necesitará llegar más lejos, según piensan algunos en Ferraz.

Además, fuentes de la dirección socialista apuntan que el líder de

Esquerra Republicana

,

Oriol Junqueras

, podría ser más partidario de convocar cuanto antes unas elecciones autonómicas para no ser antes inhabilitado por la Justicia. Junqueras, señalan, «se ve presidente de un tripartito de izquierdas. Pese a ello, en el partido también hay quien duda de que a estas alturas el dirigente de ERC disponga de capacidad de maniobra. O que pueda actuar de algún modo el «alma» del PDeCAT que no apoya la independencia.

Quizás en algún momento, conjeturan fuentes del Gobierno, en una hipotética votación de la declaración unilateral en el Parlament, se descuelgue una parte del PDeCAT.

Leer

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más el El Mundo

image beaconimage beaconimage beacon