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The Rolling Stones: el regreso de sus satánicas ancianidades

Logotipo de El Mundo El Mundo 26/09/2017 Igor López

Las partidas de nacimiento no mienten: Mick Jagger (Dartford, Kent, 1943: edad 74 años), Keith Richards (Dartford, Kent, 1943: edad 73 años), Charlie Watts (Londres, 1941: edad 76 años) y Ronnie Wood (Hillingdon, Middlesex, 1947: edad 70 años). La banda más grande del planeta (con permiso de The Beatles, claro) encara la senectud en plena forma y con nueva gira bajo el brazo, No Filter Tour, que recalará este miércoles 27 de septiembre en el Estadio Olímpico de Barcelona como única parada en la península. Y es que los artistas de antes son como los móviles: no hay nada más resistente que un Alcatel One Touch Easy o un Nokia 3310, modelos duros como el pedernal, no como los smartphones actuales, a los que les explota la pantalla o la batería con tan sólo una mala mirada.

Tras su última aparición por estas tierras, el 25 de junio de 2014, en el estadio Santiago Bernabéu, esta será la 23º ocasión en la que los británicos actúen en nuestro país. O la 24º, si contamos aquel show barcelonés en la Sala Oval del Museo Nacional de Arte de Cataluña, en julio de 2007, en el que ofrecieron un concierto privado para 700 altos ejecutivos del Deutsche Bank, por el que se rumorea que cobraron entre dos y tres millones de euros. Mucho ha llovido desde el 11 de junio de 1976, cuando la Plaza de Toros Monumental de la Ciudad Condal vio su debut en España, tan sólo siete meses después de la muerte del dictador y con los tíckets a 900 pesetas de la época (unos seis euros).

Nada que ver con las entradas de esta nueva visita (de 86 a 291 euros), de las que ya sólo quedan unas pocas de la franja más cara y otros tantos Package VIP Hospitality, a 673 euros del ala. Por cierto,

Doctor Music

, la promotora del concierto, anuncia que será inflexible con la reventa. Aquí un extracto de un comunicado suyo de hace un par de días: "La venta de entradas para este concierto es nominal. El asistente titular es la única persona con derecho a uso de las localidades. Se establecerá un primer control de acceso, donde el asistente titular deberá identificarse con su DNI o pasaporte, para comprobar que sus datos coinciden con el nombre completo registrado en la entrada presentada. De lo contrario, el acceso será denegado".

Y continúa: "Las entradas adquiridas en páginas web de reventa (Viagogo, StubHub/Ticketbis, tengoentradas.com, etc) o en canales distintos a los oficiales no son válidas ni dan derecho a asistir al concierto y, además, pueden ser falsas o haber sido manipuladas, por lo que los compradores no podrán acceder al estadio". También se anuncian fuertes medidas de seguridad, que prohíben el acceso con (atención, rockerío de pro) "prendas con tachuelas, espuelas, joyería tachonada y cadenas especialmente largas". Tampoco se admitirán bolsos de mano con medidas superiores a los 11x15 centímetros. Lo que antiguamente se llamaba una mariconera, vaya.

Pero volvamos al rock'n'roll. No Filter Tour es la continuación de la gira sudamericana de 2016, que culminó en el histórico show de la Ciudad Deportiva de La Habana (Cuba) delante de más de un millón de personas. También marca su regreso a los escenarios tras la publicación en diciembre del pasado año de Blue & Lonesome, un álbum íntegro de versiones (el primero de este tipo desde la formación del grupo en 1962) con canciones originales de Howlin' Wolf, Willie Dixon, Jimmy Reed, Otis Rush o Little Walter. Puro blues de Chicago de los años 40 y 50, el mismo que servían añejas factorías discográficas como Chess o Vee-Jay.

Todo un chute de vigorosa arqueología sonora para una banda que se resiste a abandonar las tablas. Como comentaba Ronnie Wood en una reciente entrevista en The Guardian, salir de gira "sigue siendo una delicia". Incluso para alguien como él que acaba de perder un trozo de pulmón a causa de un cáncer. Tras la operación se negó a recibir quimioterapia por miedo a perder su cabello: "Ese pelo no se va a ningún lado", le advirtió al médico. De pedernal, ya decimos.

En esa misma charla con el diario británico, el guitarrista anunciaba la idea del cuarteto de seguir dando guerra hasta sus últimos días, al igual que sus ídolos, los bluesmen pioneros. "Howlin' Wolf casi se murió en el escenario, enchufado a su máquina de diálisis, así que no hay razón por la que nosotros no podamos hacer exactamente lo mismo -confesaba entonces Wood-. Yo he llegado a ver a John Lee Hooker poco antes de morir en 2001 con 83 años y estaba encantado de enseñarme su camerino, su nuevo CD, su nuevo sombrero blanco y su nueva novia. Estuvo rockeando hasta el mismísimo final". Los muy tunantes se niegan a admitir que ya han dicho todo lo que tenían que decir. O, quizá, es que la pela es la pela. Y más teniendo en cuenta la legendaria tacañería de Mick Jagger.

Sea como sea, su nueva gira, que arrancó el 9 de septiembre en Hamburgo (ya ha pasado por Munich o Zurich y termina con tres noches en París, el 19, 22 y 25 de octubre), ofrece los suficientes alicientes a los fans como para no saltarse la fecha barcelonesa (allí Los Zigarros ejercerán como telonereros). Acompañados por un septeto compuesto por algunos de los mejores jornaleros de rock'n'roll -Bernard Fowler (percusión), Chuck Leavell (teclados), Darryl Jones (bajo), Sasha Allen (voces), Karl Denson y Tim Ries (saxofones) y Matt Clifford (teclados)-, los británicos se plantarán sobre el escenario sobre las nueve de la noche con 22 canciones por delante.

Atención, spoiler brutal. Según lo ocurrido en su reciente show en Hamburgo, la cosa arranca con Sympathy For The Devil (primera gran novedad), seguida de la clásica It's Only Rock'n'Roll (But I Like It). Tumbling Dice, Out Of Control y las versiones de Just Your Fool (de Buddy Johnson) y Ride 'Em On Down (de Jimmy Reed) son las siguientes en caer, en los dos únicos guiños a sus nuevo elepé de toda la velada. Es entonces cuando clásicos de sus setlists como You Can't Always Get What You Want, Paint It Black o Honky Tonk Women se mezclan con joyas no tan habituales en sus repertorios más recientes (Play With Fire, Under My Thumb y, sobre todo, Dancing With Mr. D).

Después llega el turno de las presentaciones del grupo y la habitual pausa para que Richards se luzca al micrófono con Happy y Slipping Away. De aquí hasta el final ya sólo hay lugar para los himnos: Midnight Rambler, Miss You, Street Fighting Man, Start Me Up, Brown Sugar y una catártica (I Can't Get No) Satisfaction como broche final. O casi, porque en el bis se vuelve a liar con la emocionante Gimme Shelter y la bombástica Jumpin' Jack Flash. Cualquiera diría que ya van camino de los 80...

Datos de interés

Qué:

The Rolling Stones

Cuándo: miércoles 27 desde las 19.30 horas

Dónde: Estadio Olímpico (Passeig Olímpic, 15-17. Barcelona)

© Proporcionado por elmundo.es

Cuánto: desde 291 euros

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