Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Un grito y cuatro disparos para empezar a resolver el crimen del pantano de Susqueda

Logotipo de El Mundo El Mundo 29/09/2017 EFE

La autopsia practicada en el Instituto de Medicina Legal de Girona y que ha concluido este jueves a los dos cadáveres

encontrados

en el pantano de Susqueda no ha conseguido determinar la identidad de los cuerpos. Pese a ello, se ha descubierto que el cadáver de la mujer presenta un disparo de bala en la cabeza, según informan fuentes de la investigación.

Los forenses han practicado las autopsias y han confirmado que el cadáver que se presume como el de Paula M.P. muestra un agujero de entrada y uno de salida que correspondería a un proyectil de arma de fuego. De todos modos, los expertos no han conseguido identificar todavía los cuerpos a causa del mal estado que presentan después de más de un mes bajo el agua, aunque se espera hacerlo en breve a través del ADN.

El cadáver del hombre, supuestamente Marc H.L., presenta heridas en el tórax, que podrían corresponder a un ataque con un objeto contundente, arma blanca o de fuego, lo que daría validez a un testimonio de una persona que vive cerca del pantano y que asegura que el día de la desaparición oyó cuatro disparos y un grito. Sin embargo, el mal estado del cuerpo hace prácticamente imposible determinar con que tipo de arma fue asesinado.

Los investigadores rastrearán el pantano en los próximos días en busca de nuevas pruebas relacionadas con el caso después de la realización de las autopsias.

La policía cree que se trata de un doble crimen y que al menos serían dos los asesinos que acabaron con la vida de la pareja y que intentaron que los cadáveres desaparecieran bajo el agua con mochilas llenas de piedras.

Los dos cuerpos aparecieron desnudos, uno flotando en el agua y el otro sobre una pared del pantano, posiblemente a causa de un descenso del nivel del embalse al término del verano.

Los dos jóvenes se encontraban de vacaciones en el momento de la desaparición y tenían previsto visitar Tamariu, en Palafrugell (Girona), y el Montseny, así como hacer una excursión en un kayak, propiedad de Marc H.L., por el pantano de Susqueda.

Esa embarcación también se encontró en el agua medio desinflada, al igual que el coche en que viajaban, después de que se les hubiese visto por última vez en un restaurante próximo después de una extracción de un cajero automático de La Cellera de Ter.

Leer

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más el El Mundo

image beaconimage beaconimage beacon