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Un organismo oficial eleva el riesgo de vertido incontrolado en las prospecciones

EL PAÍS EL PAÍS 10/06/2014 Elena G. Sevillano
Colectivos ambientales y sociales protestan contra los sondeos en Las Palmas de Gran Canaria. © Ángel Medina G. Colectivos ambientales y sociales protestan contra los sondeos en Las Palmas de Gran Canaria.

El riesgo de que se produzca un vertido incontrolado de crudo durante los sondeos que Repsol quiere realizar frente a las costas de Canarias es "medio" y no "bajo" como alegó la compañía en la evaluación de impacto ambiental que presentó al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Así lo asegura el Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX), un organismo público adscrito al Ministerio de Fomento y al de Medio Ambiente, que eleva el riesgo de vertido incontrolado --blowout en jerga técnica-- mar adentro respecto al que calculó la compañía petrolera.

El CEDEX asegura que la probabilidad de que ocurra un accidente de blowout en un pozo normal es hasta cien veces mayor de lo que Repsol alegó en su informe, encargado a la consultora Alenta. Según refleja la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) favorable que hoy publica el Boletín Oficial del Estado (BOE), el CEDEX estima una probabilidad de 0,003, frente a la de 0,0000282 que considera el promotor. Así, según el informe, el riesgo de blowout es medio y el de derrame mayor de diésel marino (accidente relacionado con las tareas logísticas marinas, que podría ocurrir, por ejemplo, si colisionara el barco de seguridad con la unidad de perforación en alta mar) es "alto", cuando Repsol lo había calificado también de "bajo".

El Ministerio de Medio Ambiente encargó al CEDEX un informe después de que en la fase de participación pública surgieran "dudas" respecto al análisis de riesgos que había hecho el promotor. El encargo consistía en revisar el modelo y los cálculos realizados para estimar el riesgo ambiental asociado al proyecto. El último informe del CEDEX es del 5 de mayo pasado. Y señala, según recoge la DIA, que "el concepto aplicado para analizar el riesgo" es "erróneo". Entre otras cosas, considera que el riesgo de un proyecto consiste en la suma del riesgo de cada uno de los escenarios calculados "y no solo de los peores casos, tal y como ha presentado el promotor".

Algunos de los valores en los que se basa el modelo o el análisis de riesgos "no están justificados", según este organismo. Entre ellos, el caudal de expulsión de hidrocarburo en caso de vertido incontrolado, las probabilidades aplicadas a este suceso y los porcentajes de dispersión o degradación del crudo. Además, el CEDEX considera que el promotor "infravalora el riesgo sobre mar abierto" porque solo considera que una trayectoria de las simuladas afecta al medio marino "cuando cualquier trayectoria tiene impacto mar adentro".

"Repsol redujo la probabilidad artificialmente en su informe", dice un profesor de Las Palmas

Las "dudas" que menciona el Ministerio de Medio Ambiente con respecto al análisis de riesgos se contienen en la alegación que Jesús Cisneros, doctor en Oceanografía Física y profesor en la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, presentó durante la fase de información pública del proyecto de Repsol. Cisneros envió un detallado informe de 40 páginas en el que desmonta punto por punto la forma en la que la consultora había elaborado el cálculo del riesgo ambiental. Cisneros explicó a EL PAÍS que la metodología empleada pretendía "reducir la probabilidad artificialmente". "El informe parte de una estadística dudosa y después va haciendo trampas para ir reduciéndola hasta que acaba saliendo como 'remotamente posible". 

El profesor explica que, para realizar su análisis, ha empleado los mismos datos que proporciona la consultora. Uno de ellos es una tabla en la que se recogen los sondeos perforados y los incidentes de blowout ocurridos en tres décadas (1980-2010). Con estos datos, resulta que hay un blowout por cada 260 perforaciones, es decir, una probabilidad muy alta que entraría en la categoría "poco usual". Sin embargo, la consultora "disminuye artificialmente" esa probabilidad hasta que queda en la categoría de "absolutamente remoto", explica Cisneros. De la estadística de 30 años solo se toma uno, 2012, y va estrechando las características de los derrames (tipo continuo, localización profunda, vía de salida anular, duración de 30 días...) en lugar de considerarlos todos. "Yo no estoy ni a favor ni en contra de las prospecciones", dice Cisneros.

"Soy únicamente un técnico que se limita a evaluar los riesgos", añade. Sin embargo, cree que el riesgo tiene que estar bien calculado, para tener la información correcta antes de decidir si, en función de los beneficios, se quiere correr o no. Cisneros señala en repetidas ocasiones en su informe de alegación que la evaluación de impacto ambiental de Repsol no siguió las recomendaciones del CEDEX. Entre otras apreciaciones, el profesor detectó que la consultora solo había hecho 352 simulaciones para cada escenario de derrame, cuando "el CEDEX recomienda hacer al menos 8.760 casos", asegura en su alegación.

"Hemos seguido las recomendaciones del CEDEX tanto como hemos podido", ha asegurado Ricardo Génova, director y propietario de la consultora Alenta, a EL PAÍS. Ha añadido que el organismo público finalmente les autorizó a hacer 352 simulaciones en lugar de las recomendadas inicialmente porque "el resultado es el mismo y se ahorra tiempo, cuatro meses". "Está todo justificado y se han empleado las mejores bases de datos. No estoy de acuerdo con las críticas", ha añadido.

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