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Un poco de arcilla para engañar a Amazon y conseguir un iPhone gratis

El Confidencial El Confidencial 14/08/2016 José Manuel Blanco

Devolver un paquete a Amazon es muy sencillo, pero parece que en ocasiones la compañía sale perdiendo. | Imagen: tgraham | Flickr

Devolver un paquete a Amazon es muy sencillo, pero parece que en ocasiones la compañía sale perdiendo. | Imagen: tgraham | Flickr
© Proporcionado por El Confidencial

Si eres de los que gustan de leer las críticas que los usuarios de Amazon dejan en sus compras y estás pensando en comprarte un iPhone, quizá te encuentres con una desagradable sorpresa: varias personas aseguran haber recibido un bloque de arcilla en lugar del ‘smartphone’. Todas ellas lo compraron a través de un tercero que vende a través de Amazon. Indignadas, han publicado su reseña en la página correspondiente y han pedido la devolución del importe.

Pero, ¿cómo es posible recibir un bloque de arcilla de una compañía que tiene un buen número de críticas positivas sobre el mismo producto? Es lo que pasa, por ejemplo, a la hora de comprar un iPhone 6s de 64 GB: que una crítica tan demoledora destaca sobre las demás. El mismo comentario se puede leer en una página sobre el modelo de 128 GB. Aquí huele a gato encerrado.

Y efectivamente, eso parece. Estas tiendas no estafan con arcilla, sino que se han topado con unos clientes muy pícaros. El timo funciona así: el cliente compra un iPhone y lo recibe en su casa, en perfectas condiciones. Sin embargo, luego hace una foto a un bloque de arcilla del mismo peso, la sube a la página de reseñas del teléfono adquirido y dice que eso es lo que ha recibido. Como Amazon solo tiene la referencia de que el paquete ha llegado y que pesaba cierta cantidad (pues la caja se pesa para calcular el importe del envío), acepta esa devolución y reembolsa el importe al cliente. Así, el estafador tiene un iPhone que le ha salido gratis.

Otra opción, que también se puede ver en la misma página, es decir que la caja estaba vacía, sin el teléfono ni los accesorios. De hecho, muchos de los comentarios con una sola estrella tienen que ver con la arcilla o con paquetes supuestamente rellenos de aire. En cualquier caso, hay usuarios avispados de la web que advierten a otros de que esto es mentira: “Es obvio que alguien puso la arcilla después de abrir la caja”, dice uno de los comentarios. Además, las cuentas que reclaman solo tienen una compra realizada: se abren exclusivamente para la jugada pícara. Cada vez que se intenta de nuevo, se crea una nueva cuenta.

Fallos en la política de devolución

Esta curiosidad evidencia algunos fallos de la política de devolución de la multinacional, muy centrada en satisfacer al cliente de manera fácil y rápida. No solo se lo pone fácil para devolver el pedido y reembolsar el dinero, sino que además amplía el plazo legal de la Unión Europea de los 14 días mínimos exigidos por esta para ventas a distancia (internet, catálogo, teléfono…) a un mes. Pero, ¿qué pasa cuando los consumidores son unos estafadores?

“Amazon tiene una política muy favorable en lo que es ponérselo más sencillo a la devolución de los clientes. Además, no pone ningún requisito; nada más que se ponga una etiqueta, se pegue en el paquete…”, cuenta Sara García, abogada de Legálitas. “No pone ningún otro requisito, que es lo que le podría salvar en este caso. Como, por ejemplo, que haya sido abierto delante del mensajero, que firmes una conformidad…” Nada de eso. Así, “según estas condiciones, el cliente ha cumplido con la parte que le toca” a la hora de la devolución, y Amazon tiene que responder en consecuencia.

García también plantea la posibilidad de que Amazon o las tiendas pudieran no creerse la devolución y denunciar a los usuarios. “Amazon puede optar por ‘me lo creo o no me lo creo’”, explica de forma sencilla. “Ahora bien, para demostrarlo [que el comprador está mintiendo] también lo tiene complicado”.

Decir que se ha recibido un bloque de arcilla, que el vestido o el traje tenía una quemadura o un descosido… ¿Engañar a Amazon es fácil? “Probablemente hasta ahora no le había pasado” o podría estar asumiendo ese reembolso de dinero “comparado con la generación de confianza en los usuarios, porque esta política de devoluciones va claramente dirigida a ganarse la confianza de los usuarios, que la gente se sienta segura y confiada”. Amazon España no respondió a los correos electrónicos de Teknautas para dar su opinión sobre este suceso.

¿Qué podría hacer la compañía para que estas cosas no le pasaran, ni a ella ni a los que operan con su plataforma? García tiene una sugerencia: “Exigir en las condiciones de su política de devolución, sobre todo a partir de determinados importes, algún tipo de prueba o conformidad que pida que, en el momento de abrir el paquete para entenderlo recibido, el usuario diga que está conforme no con el funcionamiento (porque para eso está la garantía, que son dos años), sino con que el objeto que le entregan es el mismo que ha pedido”.

García también recuerda que las empresas que venden a través de Amazon tienen que aceptar la política de devoluciones de la compañía o indicar lo contrario claramente. Además, la abogada señala que nunca antes había visto este tipo de engaño. Teknautas preguntó a José Cordobés, responsable de Color Dreams, una tienda de auriculares y otros ‘gadgets’ que también vende a través de Amazon, si les había pasado algo parecido. Por correo electrónico, Cordobés respondió solo que “no se nos ha dado el caso. Siéndote sincero, algo he escuchado pero nunca nos ha ocurrido a nosotros”. Este tipo de acciones podrían dañar la reputación de Amazon, Apple o terceros en la plataforma si los comentarios llegasen a destacar lo suficiente.

De momento, los receptores de arcilla o de cajas vacías parecen ser una curiosidad a la que ni Amazon, ni sus usuarios ni las tiendas de terceros parecen hacerle mucho caso. Una pequeña estafa que puede salir bien o mal, pero que demuestra la picaresca de algunos internautas. Habrá que ver si se queda en eso o pasa a mayores.

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