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Una celebración más familiar

EL PAÍS EL PAÍS 25/05/2014 Felipe Betim
Una celebración más familiar © Gonzalo Arroyo Moreno Una celebración más familiar

La fiesta del Real Madrid continuó ayer. Miles de aficionados estuvieron en el Bernabéu, en la Puerta del Sol y la plaza de Cibeles para esperar el autobús de los jugadores, que hicieron un recorrido por las calles de Madrid un día después de ganar su de décima Champions. Esa calma contrastó con los 233 personas heridas leves durante la celebración de la noche anterior en Cibeles. 37 de ellos fueron trasladados a centros hospitalarios para ser atendidos. La mayoría sufrió torceduras, mareos, pequeñas contusiones o crisis de ansiedad.

Estaba previsto que la caravana de los jugadores dejara la ciudad deportiva del Madrid, en Valdebeba, entre las 20.15 y 20.30. La primera parada fue el Ayuntamiento de Madrid, donde estaba previsto un acto en su interior. Allí, en Cibeles, miles de aficionados llenaron las aceras alrededor de la fuente para esperar al equipo. Al contrario de la celebración del sábado, había sobre todo familias. Muchas no pudieron acudir a la fiesta después del partido. “Es que tengo niños y el partido terminó muy tarde. Pero no podía dejar de celebrar la Décima, sobre todo después de un partido tan sufrido”, comentó José, que esperaba junto a su mujer y dos hijos.

En la Puerta del Sol, junto a la sede de la Comunidad de Madrid, otros miles de aficionados esperaban la caravana, que también estaba prevista para llegar tras el acto en el Ayuntamiento. Como en Cibeles, había muchas familias y aficionados que prefirieron una celebración más tranquila.

La última parada era el estadio del Bernabéu, donde estaba previsto la ofrenda de la Copa a los aficionados. La previsión es de que dejaran Sol entre las 21.30 y 21.45. En el Bernabéu, lo que se escuchaba era sobre todo bocinas, pitos y canciones: “¡Cómo no te voy a querer, como no te voy a querer... !”. Algunos madridistas, siempre vistiendo la camiseta de sus ídolos y llevando bufandas, parecían tener la misma energía del sábado. “Por supuesto que me fui a Cibeles después del partido. Y hoy de nuevo, ¡hay que seguir celebrando!”, exclamó un aficionado.

Otros seguidores llegaban desde otras ciudades para ver a su equipo. “Somos de Toledo y no pudimos acudir a la celebración de ayer. Y jo... Fue muy sufrido, teníamos que venir”, comentó María, que acudió a la celebración junto a su novio. Pero igual que en Sol y en Cibeles, había sobre todo familias. “Los niños son pequeños, era imposible acudir a Cibeles después del partido. Pero hoy ¡a celebrar!”, contó Manuel, junto a sus dos hijos y a su mujer. Según asegura este aficionado, no tuvieron problemas para conseguir la entrada. “Nos habían dicho que estaban reservadas a los socios, pero llegamos hace poco y las están dando gratis”. El Ayuntamiento de Madrid movilizó a 260 agentes municipales para la celebración de ayer. Esta transcurrió con tranquilidad durante toda la tarde.

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