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Una mezcla de folclor en la guitarra de Pipo Romero

Logotipo de EL PAÍS EL PAÍS 27/09/2017 Alejandro Mendoza
El guitarrista Pipo Romero en una calle de Madrid. © Claudio Álvarez El guitarrista Pipo Romero en una calle de Madrid.

El guitarrista gaditano Pipo Romero cuida con recelo su instrumento. Su considerable valor económico tiene mucho que ver con las excesivas precauciones —fue fabricada por el prestigioso lutier canadiense Michael Greenfield—. Pero también lo hace porque necesita una herramienta de trabajo en condiciones para que su música suene justo como se la imagina. En su primer disco, Folklórico, no hay ninguna voz; solamente su guitarra acústica acompañada por un bajo y percusiones. Y una particular mezcla de flamenco, folk y country. Así que sus cuerdas deben tener la claridad y la calidez de una voz humana, puesto que a través de ellas canta sus canciones.

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“Elegí la guitarra acústica porque era un camino poco explorado”, explica Romero. Nativo de Cádiz, asegura que su ciudad de origen ha tenido contacto con el folclor “de todas partes del mundo” y que está llena de musicalidad. “Allá, todos tocan la guitarra, todos cantan”, afirma. Esa influencia, a pesar de que migró a Madrid hace 16 años, todavía llena su cabeza de ritmos latinos y tradición centroamericana. Por eso se propuso hacer una música que reuniera esta diversidad sonora y cultural, y encontró que la guitarra acústica era el instrumento que mejor se relacionaba con los distintos folclores.

Folklórico es el producto de su búsqueda. Un resultado que, a pesar de haber pasado por la experimentación, no lo considera “música para músicos”. Para asegurarse de que fuera así, ha seguido un método de creación elemental: “Todo lo que compongo, lo canto, y le paso un filtro muy agresivo”. Su control de calidad consiste en no apuntar ni registrar ninguna de las melodías que le vienen a la cabeza. Solamente hasta que ha llegado el momento de entrar al estudio de grabación, retoma aquellas ideas que se quedaron en su memoria. Así también se asegura de que sus canciones sean “sencillas y que la gente las comprenda”.

Su primer álbum, describe, es un recorrido variopinto por “un montón de paisajes sonoros”, y sucede lo mismo con cada uno de los temas que lo conforman, de acuerdo con Romero. “Desde que una canción empieza hasta que acaba, pasa por muchos altibajos y muchas historias”, comenta. Es así que no se atrevería a escoger solo una parte de una pieza como muestra del todo, “porque perdería la gracia”, advierte. Esto se debe a que su proceso de creación “se asemeja mucho a las bandas sonoras”, como las del compositor John Williams (Star Wars, Parque Jurásico, Harry Potter), a quien tiene como referencia.

El disco debut de Pipo Romero está disponible desde el 1 de septiembre. El músico gaditano tiene planeada una gira de promoción por España, que arranca el próximo 7 de octubre en la Sala Galileo de Madrid, como parte de los conciertos matinales de EL PAÍS. El tour también pasará por ciudades como Cádiz, Valencia y Barcelona.

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