Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Una mini-Rosetta con sabor español: "El objetivo es no acabar como los dinosaurios"

El Confidencial El Confidencial 18/11/2016 Sergio Ferrer

El impacto de un meteorito en lo que hoy es México empujó la desaparición de los dinosaurios hace 65 millones de años. La repetición de tal evento parece digna de una película de ciencia ficción, pero también la victoria de Trump así que más vale prevenir que curar. Si otro asteroide fuera a chocar contra la Tierra... ¿podríamos desviarlo como en una carambola de billar? Es una de las muchas preguntas que busca responder el proyecto AIM ('Asteroid Impact Mission') de la Agencia Espacial Europea (ESA), que cuenta con participación española.

"Es como una misión Rosetta pero en pequeñito", explica a Teknautas el ingeniero de sistemas del proyecto, Borja García. El objetivo es llevar un diminuto satélite al asteroide binario Didymos, que está acopañado por otro más pequeño. Como con la recién finalizada misión de la ESA, AIM aterrizaría 'lander' en la superficie mientras otro satélite permanece orbitando a su alrededor, para así analizar su composición y origen.

El proyecto AIM nace como una misión de bajo presupuesto con la 'excusa' de probar nuevas tecnologías que puedan aprovecharse en el futuro. "Si inviertes 500 millones de euros quieres que todo lo que se monta en ese satélite sea seguro y esté probado, por eso se hacen otras de 10 o 20 millones para probar", comenta García.

Gracias a AIM se colocarán CubeSats por primera vez en el espacio profundo. Este tipo de pequeños satélites de bajo coste suelen volar cerca de la Tierra para que su control sea sencillo, pero en esta ocasión usarán propulsores miniaturizados del tamaño de un dedal para "apañarse solos". El 'lander' que acometice el cuerpo celeste también será reducido, con unas dimensiones comparables a las de una caja de zapatos: "Tendrá capacidad para moverse y así evitar que vuelva a pasar lo mismo que con Philae".

Aun así, gastar tanto dinero sólo para probar nuevas tecnologías sería un derroche, así que la ESA aprovecha el lanzamiento para hacer algo de ciencia. Además de analizar el asteroide, AIM será testigo de un evento muy especial. El proyecto AIDA de la NASA tiene como objetivo chocar un satélite contra un asteroide para intentar modificar su trayectoria. El satélite europeo actuará como 'periodista' que tome notas mientras su compañero estadounidense hace el kamikaze.

(ESA/AIM) © Proporcionado por El Confidencial (ESA/AIM)

"Será la primera prueba jamás hecha en la historia que intenta cambiar la órbita de un cuerpo celeste", asegura García. La técnica recibe el nombre de "deflexión kinemática", pero es más fácil de comprender si imaginamos una bola de billar que choca contra otra en movimiento, modificando su trayectoria. Comprender estos movimientos no es baladí: "Cada siglo hay un impacto con daños significativos... y cada decenas de miles de años te extingue a los dinosauros. El objetivo es no acabar como ellos".

La misión AIM sólo tendrá lugar si a comienzos de diciembre se aprueba su inicio. García es optimista, ya que cuentan de momento con el apoyo de España, y espera que en 2020 se lance el satélite que viajará hasta Didymos. "Nuestro país tiene mucho que ganar porque es tecnología que puede reutilizarse en el futuro y que puede dar más trabajo en otras misiones". Y, de paso, ayudará a evitar que el ser humano acabe como los dinosaurios.

(AIM/ESA) © Externa (AIM/ESA)
Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de El Confidencial

image beaconimage beaconimage beacon