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Una nueva eléctrica rebelde te pagará por ahorrar en la factura de la luz

El Confidencial El Confidencial 05/07/2016 R. Pérez
(Montaje: Enrique Villarino) © Proporcionado por El Confidencial (Montaje: Enrique Villarino)

Oferta personalizada, gestión a través de internet y facturas claras y comprensibles para todos. Es lo que promete Podo, una nueva comercializadora eléctrica que ha nacido esta semana (aún en versión beta) para "dar respuesta a la anómala situación del mercado eléctrico en España". Con el que fue equipo director de ONO a la cabeza, Podo se une a otras pequeñas empresas que han entrado en el sector eléctrico para aprovechar el descontento de los consumidores con las grandes empresas energéticas.

Según la información publicada por la compañía en su presentación, solo el 15% de los clientes estaban lo suficientemente contentos con su compañía eléctrica en el momento de la liberalización del mercado, y aun así 12 años después las grandes eléctricas mantienen en total un 95% de la cuota de mercado. Por otro lado, el 22% de los hogares desconoce que puede cambiar de compañía suministradora de luz, y un 12% no cambia de operador porque cree que es un trámite complicado.

Sin embargo, cada vez existen más compañías que nacen con la esperanza de cambiar esos hábitos y animar a los consumidores a buscar mejores ofertas, pedir trámites más sencillos y no conformarse con un servicio con el que ellos mismos aseguran no estar de acuerdo.

Una recompensa por ahorrar en tu consumo

© Proporcionado por El Confidencial

Podo es la última en entrar en este sector. Como parte de su intento de persuasión promete, entre otras cosas, ofrecer tarifas asequibles y mantenerlas fijas durante un año. Su formato de factura, del que han publicado un ejemplo, viene desglosado y explicado con sencillez, tratando así de solucionar otro de los problemas más habituales de los consumidores. Por último, a través de su 'app' permite un control detallado del consumo y, de la misma forma que ocurre con el consumo de datos del móvil, avisa al cliente cuando se acerque al consumo eléctrico máximo que se haya fijado. 

Pero quizá lo más interesante (al menos para el bolsillo), es su sistema de cobro: ofrece dos posibilidades, una de factura fija, para los que quieren pagar lo mismo cada mes, y otra flexible para los que prefieren pagar en función de lo que consumen. "Además, a quienes contraten Fijo y finalmente consuman menos, Podo devuelve la diferencia con un 3% de interés anual". Es decir, que si ahorras en tu consumo, te recompensa económicamente por ello. 

Hacerse cliente de Podo es, en principio, muy sencillo. Solo hay que elegir si queremos cambiar un hogar o un negocio, el formato de tarifa (fija o flexible) y calcular cuál sería el importe mensual a pagar, algo que hace el propio sistema a partir de nuestra dirección o de una factura previa. La empresa se encarga de hacer los trámites y de trasladarnos el importe del cambio, que solo se cobrará una vez.

Siguiendo la estela de HolaLuz y PepeEnergy

Con esta presentación, Podo se une a otras comercializadoras que han surgido para hacer negocio gracias a internet. HolaLuz fue la primera, creada en 2010, inauguró el negocio de las operadoras virtuales de energía en España. Sus fundadores se referían a su iniciativa como la versión 2.0 de David contra Goliath, donde el gigante eran las grandes eléctricas. En tres años acumularon 40.000 clientes, a los que ofrecía ahorrar, de media 50 euros al año en el recibo de la luz.

El siguiente gran ejemplo de esta nueva oleada fue PepeEnergy, la eléctrica de Pepephone, que habría sus puertas en septiembre del año pasado y con los que se podía contratar una tarifa de la luz a precio de coste, más un extra de 1,25 euros. Además de unos precios mucho más bajos, Pedro Serrahima prometía apostar por la transparencia. 

"El mercado de la electricidad es como un flan en el que decenas de compañías cogen una cucharada. El consumidor no sabe quién coge qué ni de dónde viene el precio final de la factura. Es un caos. Nosotros vamos a ser completamente transparentes con todo eso. Desde el precio de coste que pagamos por la luz hasta todos los costes asociados a dar el servicio", explicaba Serrahima a Teknautas al presentar PepeEnergy.

Han venido a hacerle la competencia a las grandes, pero entre estas rebeldes del mercado de la luz hay cierto espíritu de colaboración, o al menos de no agresión. Así lo demostraba PepeEnergy cuando en el mes de octubre abrió sus puertas a clientes de otras operadoras (al principio solo los clientes de Pepephone podían contratar con ellos su tarifa) pero pidió a los clientes de HolaLuz que no abandonaran a su compañía por ellos

"No podemos impedir que te vengas, y nos encanta, pero te tenemos que pedir sólo que lo reconsideres", comienza el texto que invita a los usuarios a permanecer en HolaLuz. En el mensaje se defiende a la 'startup' como "una empresa pequeña y ética que hace las cosas bien y cuida al cliente". Y añade: "Si todas las empresas fueran como ellos no existiría PepeEnergy". 

Las pequeñas eléctricas centenarias

Aunque son los ejemplos más recientes y quizá las que mejor han sabido aprovechar las ventajas que internet y las redes sociales les han otorgado, las empresas mencionadas no son ni mucho menos las únicas. De hecho, en España funcionan unas 300 empresas productoras, distribuidoras y comercializadoras de electricidad que hacen negocio más allá de las grandes compañías eléctricas. En muchos casos, son empresas familiares y locales que tienen ya más de un siglo. 

En 1881 se fundaba la Sociedad Española de Electricidad en Barcelona, que producía y distribuía electricidad. Esta empresa fomentó la llegada de este tipo de energía a las rpincipales ciudades de nuestro país, como Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao. Mientras, muchas pequeñas poblaciones seguían a oscuras. 

Pero no por mucho tiempo. Los ríos fueron la primera fuente de energía que emplearon para producir electricidad, que se llevaba a través de cables hasta los pueblos para iluminar sus calles. Así nacieron unos 3.000 negocios de ámbito local que son el germen de las actuales eléctricas. Muchos de ellos terminaron asociándose, fusionándose o siendo absorbidos para conformar las grandes compañías energéticas que hoy conocemos. Unas 300 resisten aún hoy a nivel local.

Ya sean modernas 'startups' nacidas en el entorno de la red, o empresas locales que llevan funcionando desde finales del siglo XIX, cuantas más opciones tenga el usuario, menos preso será de su compañía eléctrica. Busquen, comparen y elijan. 

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