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Unos 400 inmigrantes intentan entrar en Melilla y 150 se quedan entre las dos vallas

El Mundo El Mundo 18/06/2014 PAQUI SÁNCHEZ

La valla de Melilla ha vivido este miércoles su vigésimo intento de entrada masiva en lo que va de año, el segundo en solo cuatro días. En torno a las seis y cuarto de la mañana, 400 inmigrantes se han aproximado a la carrera a la frontera que separa la ciudad autónoma de Marruecos, concretamente en el tramo comprendido entre el río Nano y el paso fronterizo de Mariguari. Sin embargo, , ninguno de ellos ha conseguido su propósito porque la malla antitrepa que el Ministerio del Interior está instalando a contrarreloj ha frenado el intento. La intervención de las fuerzas auxiliares marroquíes también ha sido clave para frustrar los planes de los subsaharianos, que mantienen una extrema sobre la frontera melillense desde hace meses.

De los 400 que hoy lo han intentado, solo 150 han podido saltar la primera valla, pero se han quedado atrapados en la zona intermedia, donde está la sirga tridimensional, porque no podían escalar la segunda. Esa es la alambrada donde en las últimas semanas se han estado instalado grandes paneles de malla antitrepa, que forran literalmente la valla para aminorar el tamaño de los agujeros, de modo que sea imposible meter los dedos de las manos y los pies como hacen los inmigrantes cuando tratan de entrar en Melilla por la valla.

El salto de hoy no ha pillado por sorpresa a la Guardia Civil, que ya desde momentos antes del salto había detectado la presencia de decenas de inmigrantes en la zona colindante de Marruecos pese a que esa hora había algo de niebla. Según ha informado la Delegación del Gobierno en Melilla, el Instituto Armado ha puesto en marcha un dispositivo anti-intrusión formado por agentes de la Comandancia de la Guardia Civil de la ciudad, los efectivos antidisturbios del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) que están de refuerzo en Melilla, y el helicóptero para vigilar desde el aire los movimientos de los inmigrantes.

La reacción de los subsaharianos al ver la fuerte presencia policial al otro lado de la valla ha sido separarse en pequeños grupos para llevar a cabo un asalto múltiple y dividir a los agentes, pero la estrategia, que otras veces les ha funcionado, no ha dado resultado y más de la mitad han sido interceptados en la zona marroquí. Únicamente un grupo de 150 ha conseguido llegar a la frontera y saltar la primera valla, pero no la segunda, porque la malla antitrepa les ha impedido la escalada.

Las autoridades marroquíes se han hecho cargo de ellos finalmente, como ha ocurrido con una amplísima mayoría de los 11.170 inmigrantes que han protagonizado los 20 intentos de salto masivo a la valla que se han registrado en lo que va de año. Solo 1.800 han logrado entrar superando el perímetro fronterizo de Melilla, entre ellos dos mujeres, una embarazada de cuatro semanas. Un elevado número causado en su mayor parte por las dos avalanchas históricas que ha sufrido la valla melillense este año, una el y otra el . En cada una lograron entrar medio millar de sin papeles, dejando el CETI sin espacios y con cifras récord.

Traslados de inmigrantes

Este centro de estancia temporal de inmigrantes sigue recuperándose a marchas forzadas del último salto masivo con entrada, que fue hace justo tres semanas. Desde entonces hasta hoy, la Delegación del Gobierno ha conseguido sacar de Melilla a más de 400 inmigrantes mediante traslados de grupos a la península, el último ayer mismo en dos vuelos fletados por el Ministerio del Interior. El CETI ya está por debajo de los 2.000 acogidos, pero siguen siendo muchos, ya que su capacidad máxima es de 480 plazas. Siguen siendo necesarias, por lo tanto, las tiendas de campaña instaladas por el Ejército y la Cruz Roja en los patios interiores del centro y en la explanada exterior.

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Paralelamente, Interior continúa agilizando la instalación de las mallas antitrepa en la frontera. Ya está completada la valla más cercana a la ciudad, pero aún queda por terminar la segunda, que será en cuestión de algunos días. También quedan otras de las medidas anunciadas por el ministro del Interior, , en su a Melilla el 6 de marzo, como son las tres torretas de vigilancia y tres cámaras térmicas para la Guardia Civil en el perímetro.

Esta semana, el delegado del Gobierno, Abdelmalik El Barkani, apuntaba a que el refuerzo considerable de agentes antidisturbios de la Guardia Civil y la Policía Nacional se mantendrá en Melilla hasta que la "enorme" presión migratoria no disminuya "intensamente". En estos momentos hay más de 300 agentes del GRS y la Unidad de Intervención Policial (UIP) desplegados en Melilla. Parte de ellos reforzarán el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil, lo que da una pista de que parte de la presión migratoria podría trasladarse a la frontera marítima este verano como consecuencia del blindaje al que se ha sometido la valla.

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