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Unos 90 jóvenes de La Pobla de Segur participan en la bajada de fallas

La Vanguardia La Vanguardia 18/06/2014 null

La Pobla de Segur. (ACN).- Unos 90 jóvenes de La Pobla de Segur (Pallars Jussà) han participado en la bajada de fallas de la localidad para conmemorar el solsticio de verano e ir a hacer la ofrenda de las flores a la Mare de Déu de la Ribera. Hacia media tarde de este martes, los fallaireshan empezado la subida en la montaña y cuando se ha hecho oscuro, han iniciado el descenso de las fallas dibujando un camino de luces. En La Pobla les esperaban las pubilles y los más pequeños, vestidos con la indumentaria tradicional. Las pubilles han ofrecido coca y vino a los fallaires y en procesión se han dirigido hacia la iglesia para hacer la ofrenda. Las fallas han acabado con una gran hoguera. El año pasado se creó la Associació de Fallaires de La Pobla de Segur para mantener la tradición.

La fiesta se remonta unos cincuenta años atrás, cuando un grupo de vecinos decidió celebrarla como reclamo turístico al ver que era una tradición en otros pueblos de los Pirineos y con los años se ha ido convirtiendo en una tradición bastante arraigada en La Pobla de Segur. Los fallaires representan a los antiguos leñadores que bajaban de la montaña para celebrar la fiesta mayor de su pueblo.

Unas fallas diferentes
Las fallas de La Pobla de Segur son diferentes del resto fallas de los Pirineos, si bien mantienen su esencia. El mango está hecho de madera de avellano verde. La tea o madera que quema es madera de pino impregnada de resina. La tea proviene de las cepas de pino caído de la reserva natural de Boumort. La madera de pino se corta y se modela, sujetándola con claves, grampillons y alambre en la rama pulida de avellano.

La novedad de las fallas de este año ha sido el uso de unas fallas equipadas con un mecanismo de prevención de incendios. La gente ha podido ver igualmente la línea de luces en la montaña, mientras bajaban las fallas, pero con unas medidas de seguridad más extremas para evitar fuegos en el bosque. Cabe recordar que La Pobla de Segur es una de las localidades a menos altura donde se celebra la bajada de fallas –a unos 500 metros– y las altas temperaturas que se registran en la zona hace que el riesgo de incendios sea más elevado.

Patrimonio de la Unesco
Con la voluntad de asentar unas bases organizativas, proteger y hacer perdurar la fiesta hace dos años se creó la Associació de Fallaires de La Pobla de Segur. Esta asociación forma parte de la Associació de Municipis Fallaires del Pirineu, que ha presentado candidatura para optar a declarar las Fallas Pirenaicas como Patrimonio Cultural de la Unesco.

La candidatura de las fallas como Patrimonio de la Unesco es una candidatura internacional formada por asociaciones de España, Francia y Andorra. La temporada de fallas empezó con las fallas de Durro el fin de semana pasado y seguirá con las fallas de Senet, Isil, Barruera, Boí, Pont de Suert, Vilaller y en julio las fallas de Taüll cerrarán la temporada

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