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Upcycling, o cómo convertir la basura en algo que es útil

Logotipo de La Vanguardia La Vanguardia 28/09/2017
© Image LaVanguardia.com

Nuestros abuelos ya lo hacían, pero su intención no era la misma. Su consigna se resumía a que, si no se desaprovechaba nada y se reutilizaba la ropa y los objetos para un nuevo uso, se ahorraba un dinerito. La idea era buena y efectiva, sin duda, aunque ahora se encara el reaprovechamiento desde otra perspectiva: el crecimiento imparable del consumo, y los inmensos residuos que generamos, han llevado al límite los recursos del planeta.

En ese contexto aparece una nueva tendencia que está calando hondo entre los más jóvenes: el upcycling. Este movimiento propone sacar partido de las ingentes cantidades de desechos que producimos y, con ello, contribuir a la mejora del medio ambiente.

Guarda muchas similitudes con el reciclaje, y por ello a veces se usan indistintamente ambos términos. Pero no son lo mismo

El upcycling, también conocido como supra-reciclaje, consiste en la transformación de residuos o productos viejos en otros productos de igual o mayor calidad y, a la vez, permite dar un uso distinto a los objetos. Digámoslo de otra manera: convertir la basura en algo que mole y sea útil.

Daniel Dougherty y John Turner tienen una empresa de gafas en Portland (EE.UU) con una montura hecha a partir del reciclado de antiguas trampas de madera para langostas. Las venden a 300 dólares © Proporcionado por La Vanguardia Ediciones, S.L. Daniel Dougherty y John Turner tienen una empresa de gafas en Portland (EE.UU) con una montura hecha a partir del reciclado de antiguas trampas de madera para langostas. Las venden a 300 dólares Daniel Dougherty y John Turner tienen una empresa de gafas en Portland (EE.UU) con una montura hecha a partir del reciclado de antiguas trampas de madera para langostas. Las venden a 300 dólares(Portland Press Herald)

Con razón, su popularidad va en aumento entre artistas, tiendas y consumidores. Las grandes marcas no se han quedado atrás. Por ejemplo, Coca-Cola es una de las que más ha apostado por el compromiso con el medio ambiente. ¿Quién no ha visto una de sus singulares botellas de vidrio transfigurada en un florero chic o en una lámpara pop?

En todo caso, el upcycling ofrece a los consumidores una amplia gama de productos nuevos y, de paso, tal vez nos sobren unas monedas para un refresco. Y sino, siempre nos quedará la contribución a un mundo más sostenible.

La diseñadora de joyas Catherine Smith vende brazaletes hechos a partir de latas de Coca-Cola © Proporcionado por La Vanguardia Ediciones, S.L. La diseñadora de joyas Catherine Smith vende brazaletes hechos a partir de latas de Coca-Cola La diseñadora de joyas Catherine Smith vende brazaletes hechos a partir de latas de Coca-Cola

Es cierto que guarda muchas similitudes con el reciclaje, y por ello a veces se usan indistintamente ambos términos. Pero no son lo mismo. Reciclar es un proceso para devolver un objeto a sus materias primas. Esta es una tendencia ya asentada en nuestra sociedad. Recuperemos el ejemplo de Coca-Cola, hace ya años que la empresa se subió al tren del reciclaje. Por el contrario, el supra-reciclaje convierte un producto existente que iba a ser desechado en otro útil sin devolverlo a sus materias primas.

La palabra upcycling vio la luz a mediados de los años noventa de la mano del ingeniero alemán Reiner Pilz. Poco después, el belga Gunter Pauli tituló así uno de sus libros. Sin embargo, no fue hasta la publicación de la obra ‘De la cuna a la cuna. Rediseñando la forma en que hacemos las cosas, de William Mc Donough y Michael Braungart, que el concepto se asentó. Hoy es mainstream, vale, pero le ha costado un poco.

Otro ejemplo de upcycling, crear banderolas festivas, resistentes al agua, a partir de paraguas rotos © Proporcionado por La Vanguardia Ediciones, S.L. Otro ejemplo de upcycling, crear banderolas festivas, resistentes al agua, a partir de paraguas rotos Otro ejemplo de upcycling, crear banderolas festivas, resistentes al agua, a partir de paraguas rotos(Lucy Lambriex)

Lo mejor de esto es que todos podemos sumarnos. Cada día tiras a la basura montones de cosas que puedes reutilizar de un modo u otro y transformarlas en originales piezas, más bonitas y ecológicamente más valiosas.

Si todavía no estás convencido, tranquilo, te dejamos cinco razones por las que el upcycling es el presente.

1. El ingrediente secreto

No hace falta ser Picasso. Con solo un poco de imaginación puedes redimensionar casi todos los objetos que ibas a desechar. El mundo está lleno de estímulos y la inspiración puede llegar en cualquier momento. Buena nota han tomado cada vez más artistas, que emplean este sistema para crear nuevos productos. Por ejemplo, Lucia Bruni, fundadora de la empresa Lucirmás, que aprovecha las botellas de vidrio para diseñar un sinfín de genuinas lámparas, vasos, bandejas, etc. Ya verás, dentro de poco, las latas de Coca-Cola se te antojarán fantásticas pulseritas que lucir en tu día a día.

Ejemplo de producto diseñado y realizado por Lucirmás © Proporcionado por La Vanguardia Ediciones, S.L. Ejemplo de producto diseñado y realizado por Lucirmás Ejemplo de producto diseñado y realizado por Lucirmás

2. Tres en uno

Una de las ventajas del upcycling es que aúna las “erres” del ecologismo tradicional. En este aspecto son interesantes iniciativas como la de la diseñadora Virginia Rondeel, cuya empresa promueve la moda sostenible. En su caso, usa ropa vieja para confeccionar nuevas piezas. De esta manera, se reduce el volumen de tejidos que irían a la basura, procura reutilizarlos en su mayoría y favorece su reciclaje.

3. Más valor añadido

El mero hecho de prolongar la vida de los residuos mediante el trabajo artesanal ya otorga al nuevo producto un valor adicional. Cuánto menos, un valor ambiental, ya que el planeta lo agradecerá. Si además le añadimos diseños innovadores, los objetos cobran un valor artístico muy preciado por los consumidores.

© Proporcionado por La Vanguardia Ediciones, S.L.

4. Una vida más larga

Resulta evidente que alargar la vida de los productos, dándoles una utilidad inédita, disminuye el montón de residuos que íbamos a lanzar al vertedero. En consecuencia, contribuimos a salvar la Tierra. Obvio, sí, pero no por ello es menos importante.

5. Frenar el consumo

El upcycling reduce la necesidad de devorar los recursos naturales para fabricar productos. Así, desciende el consumo de energía para producirlos, que es una de las principales causas de contaminación, y encima las empresas recortan los costes de producción. ¡Todo beneficios! Con el upcycling damos un paso más allá para salvar la Madre Tierra. Está en nuestras manos. Bueno, de hecho está en nuestra imaginación.

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