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Vivo, la sorpresa china que se come a Xiaomi y amenaza a Samsung y Apple

El Confidencial El Confidencial 17/05/2016 Zigor Aldama. Shanghái

El metro de Shanghái es un buen lugar para tomarle el pulso al mercado de los teléfonos móviles de China. En sus vagones se reflejó el éxito de las grandes pantallas de Samsung primero y el auge de Apple después, tras el iPhone 5S. Pero la última revolución china del sector de los ‘smartphones’ se ha gestado fuera de las grandes megalópolis del país más poblado del mundo. Buena muestra de ello es que el suburbano de la capital económica del mayor mercado del planeta comienza ahora a acoger algunos modelos de las dos marcas que han entrado como un huracán en el ‘top 10’ de ventas mundial: Oppo y Vivo ocupan los puestos cuarto y quinto del 'ranking', según los datos de la consultora IDC para el primer trimestre de este año.

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Su revolución ha ido contracorriente. Aunque han terminado adaptándose también a las ventas ‘online’, una imparable tendencia liderada por Xiaomi, mantienen una fuerte presencia en el mercado ‘offline’. Y, a diferencia de lo que han hecho las principales marcas, su crecimiento se ha dado principalmente en ciudades de segundo y tercer orden.

En núcleos urbanos del interior y del oeste del país, el dúo de logotipos Oppo - Vivo, que van de la mano porque comparten empresa matriz -BBK Electronics-, es casi más fácil de encontrar que el de Samsung. Finalmente, estas dos marcas, que mantienen estrategias muy diferentes a pesar de su nexo común, no se han dejado llevar por la guerra de precios que han desatado fabricantes como la propia Xiaomi, Meizu o OnePlus -cuyos terminales se fabrican en las mismas instalaciones que los de Oppo-. No, los teléfonos de las dos marcas más pujantes son relativamente caros.

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Buena muestra de ello es el nuevo Vivo X-Play 5, uno de los mejores teléfonos chinos del año: adopta la pantalla curvada de los Samsung Galaxy Edge, incorpora seis GB de memoria RAM -el primero del mundo en hacerlo- y 128 GB de almacenamiento interno, funciona con el nuevo chip Qualcomm Snapdragon 820, y cuesta la nada despreciable suma de 4.288 yuanes (590 euros), una cifra reservada hasta ahora exclusivamente para los buques insignia de marcas con mayor caché, como Huawei. Eso sí, el terminal es muy superior a los de esa última empresa y saca pecho también con uno de los puntos fuertes característicos de Vivo, que para diferenciarse de Oppo -cuyo énfasis está en las cámaras- ha diseñado un chip de sonido Hi-Fi propio.

Directivos de Vivo Mobile, durante el lanzamiento de uno de sus terminales en India. © Proporcionado por El Confidencial Directivos de Vivo Mobile, durante el lanzamiento de uno de sus terminales en India.

Aunque de momento el X-Play 5 solo está a la venta en China, el magnífico sistema de sonido es una característica que también incorpora el último móvil que la marca ha sacado al mercado internacional, sobre todo el del sudeste asiático: el V3Max. Pero si este aparato va a dar mucho que hablar, no será por sus espectaculares altavoces, ni por la posibilidad de utilizar dos aplicaciones al mismo tiempo -por ejemplo, ver un vídeo de YouTube mientras se wasapea-, ni mucho menos por su diseño metálico.

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No, lo más sorprendente es que todo el mundo conocerá la existencia del V3 gracias a la última entrega de la saga cinematográfica 'Capitán América', en la que el fabricante chino ha decidido llevar a cabo un curioso ‘product placement’ que demuestra el creciente interés de las marcas chinas por trascender sus fronteras y que también deja en evidencia su poderío económico.

Entonces, ¿por qué no se atreve a dar el salto a los mercados más maduros? “Hasta ahora es cierto que el mercado chino ha sido más que suficiente para sustentar nuestro crecimiento y no hemos tenido esa necesidad. Hay que tener en cuenta que disponemos de una capacidad de producción limitada, y que la expansión internacional requiere mucho conocimiento de diferentes países y la inversión en recursos humanos especializados. Además, hemos visto en otras marcas cómo una internacionalización apresurada puede convertirse en un lastre para la imagen corporativa, porque no solo basta con crear magníficos teléfonos móviles, también hay que ofrecer un servicio técnico que esté a la altura”, explica a Teknautas uno de los responsables de Vivo, que prefiere mantenerse en el anonimato.

No obstante, el mercado chino, como el global, parece que se ha estancado. Y muchos vaticinan que las ventas comenzarán a caer este año. “Nosotros todavía seguimos creciendo a un buen ritmo, pero es cierto que ahora sí parece buen momento para acometer un proceso de internacionalización”, comenta el trabajador del departamento de Ventas, que también reconoce cierto temor a posibles demandas por patentes.

(Foto: Reuters) © Proporcionado por El Confidencial (Foto: Reuters)

En cualquier caso, cree que el modelo híbrido que caracteriza a Vivo es el más adecuado. “No se puede uno volcar exclusivamente en ventas ‘online’ y dar la espalda al ‘offline’. Y tampoco se pueden rebajar excesivamente los márgenes de beneficio. Porque, ¿qué sentido tiene vender 80 millones de móviles al año si no se gana apenas dinero?”, pregunta.

Más rentable con menos ventas

Aunque la empresa no ofrece datos económicos sobre sus beneficios, la mayoría de los analistas chinos del sector concuerda a la hora de apuntar que, teniendo en cuenta los márgenes que maneja, Vivo resulta notablemente más rentable que marcas con mayor reconocimiento internacional, como Xiaomi. “De hecho, ahora es Xiaomi la que comienza a abrir tiendas físicas y centros de servicio al cliente”, sentencia el empleado de Vivo. Aunque la marca solo se ha hecho con un poco menos del 5% de cuota de mercado global, su tendencia ascendente es inversamente proporcional a la trayectoria de los dos gigantes que lideran la tabla: Samsung y Apple. Sin duda, supone un importante toque de atención.

“Ahora que la mayoría de los consumidores chinos tiene un ‘smartphone’, el precio ya no es una variable tan determinante”, afirmó la analista de IDC Melissa Chau. “Los consumidores buscan productos más sofisticados y de mayor calidad”. Judy Lei es un buen ejemplo de ello. Esta veinteañera de la provincia central de Henan se estrenó en el mundo de los ‘smartphones’ de la mano del primer RedMi de Xiaomi, que costaba apenas 100 euros.

Lei Jun, fundador y consejero delegado de Xiaomi. (Foto: Reuters) © Proporcionado por El Confidencial Lei Jun, fundador y consejero delegado de Xiaomi. (Foto: Reuters)

“Era estudiante, mi familia no es rica, y es lo que me podía permitir”, cuenta. Luego viajó a Shanghái y logró un puesto administrativo en una empresa de ingeniería china. Entonces apostó por el Mi3 de la misma marca. “El diseño era atractivo y tenía las mejores prestaciones a buen precio”, justifica. Ahora, sin embargo, va a dejar de serle fiel a Xiaomi y ha estado dudando entre el Oppo R9Plus y el Vivo X5. “El Vivo me gusta más, pero es un poco más caro, así que tendré que ahorrar un poco más”. Eso sí, Lei cree que merece la pena hacer el esfuerzo. A juzgar por las cifras de ventas, no es la única.

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