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Vuelco millonario en 'smartphones': por qué el gigante Softbank ha comprado ARM

El Confidencial El Confidencial 18/07/2016 M. A. Méndez

Da igual que tengas un iPhone, un Samsung, un LG o un Sony en el bolsillo. Da igual que te haya costado 700 euros o 200. Es muy probable que las tripas de tu móvil funcionen con un procesador basado en arquitectura ARM. Esta compañía británica, cuya tecnología está presente en el 95% de los 'smartphones' de todo el mundo, acaba de ser adquirida por el gigante de las telecomunicaciones japonés Softbank por 23.400 millones de libras (unos 29.000 millones de euros). Es una de las compras más importantes del año y, si Softbank la gestiona bien, puede ser la más importante en toda su historia.

Creada en 1990, ARM es una de las joyas británicas en el sector tecnológico. Con más de 3.000 empleados, la compañía diseña la arquitectura de los procesadores que fabricantes como Qualcomm o MediaTek necesitan para crear los 'chips' dentro de millones de 'smartphones' y tabletas en todo el mundo. La compra puede parecer extraña a primera vista, pero en realidad es una gran jugada de la japonesa Softbank. Estas son algunas de las claves que explican la operación. 

Gracias, Brexit

Fuentes de la japonesa Softbank han confirmado que las conversaciones de adquisición ya comenzaron antes del referéndum de salida de Reino Unido de la Unión Europea, pero la posterior devaluación de la libra desde luego ha jugado un papel fundamental para cerrar la compra. Un dato: entre el 23 de junio, fecha en la que se realizó la consulta, hasta el pasado viernes, la divisa británica acumulaba un desplome superior al 12%.

Con semejantes cifras, Softbank se ha podido permitir pagar 32.000 millones de dólares por la compañía británica, lo que supone una prima de un 43% respecto a la capitalización de mercado de ARM al cierre del mercado bursátil el pasado viernes. El Brexit no ha sido el factor decisivo, pero desde luego ha ayudado.

Tecnología superior a sus rivales

ARM lleva desde su creación diseñando chips para equipos móviles y ha conseguido algo que Intel jamás ha logrado: una arquitectura de procesador que consume muy poca batería y que mejora sensiblemente el rendimiento del dispositivo. Intel ha dominado el diseño y fabricación de procesadores para el mercado de PC, pero nunca supo llevar la tecnología al terreno de los smartphones y tabletas de forma tan eficiente como lo ha hecho ARM. El resultado es que desde Apple hasta Samsung, pasando por casi cualquier fabricante de móviles y tabletas, utilizan la arquitectura ARM para todos sus equipos a través de las licencias de fabricantes como Qualcomm o MediaTek 

Una de las claves que ha hecho la arquitectura ARM superior a la de Intel en equipos móviles está justo en la forma en la que ambas procesan la información. Una CPU de ARM está basada en un sistema RISC (Reduced Instruction Set Computing), mientras que una CPU diseñada por Intel está basada en un sistema CISC (Complex Instruction Set Computing). En esencia, el procesamiento de datos en un sistema RISC se hace de forma más eficiente y condensada, es decir, una instrucción se traduce en apenas una operación por parte de la CPU. En un sistema CISC, una instrucción necesitará de tres o más operaciones de la CPU, por lo que el tiempo de procesamiento aumenta y la eficiencia se reduce.

Traducido a millones de instrucciones por segundo, la arquitectura ARM es capaz de ahorrar más batería y mejorar el rendimiento del equipo. En definitiva, Softbank ha comprado el "cerebro" más avanzado dentro de móviles y tabletas.

Masayoshi Son, fundador y CEO de Softbank. (Foto: Reuters) © Proporcionado por El Confidencial Masayoshi Son, fundador y CEO de Softbank. (Foto: Reuters)

A por la 'internet de las cosas'...

Con la compra de ARM, Softbank pone un pie en uno de los negocios más lucrativos (aunque maduros) del momento, el de los equipos móviles ('smartphones', tabletas...), pero también pone el otro en un negocio potencial a futuro, el de la 'internet de las cosas'. "Esta es una de las compras más importantes que hemos hecho, y espero que ARM se convierta en un pilar clave en la estrategia de crecimiento de Softbank en el futuro", ha dicho Masayoshi Son, consejero delegado y fundador de la japonesa. Y por esa "estrategia a futuro" se refiere justo a la internet de las cosas.

Esta tedencia, de la que se lleva teorizando años, aún no se ha materializado en nuestro día a día. En un futuro cercano, la mayoría de los objetos que nos rodean, desde los electrodomésticos en el hogar al mobiliario urbano, estará conectado a internet y también entre ellos. Eso generará grandes cantidades de datos que forman parte de otra gran tendencia, el 'big data'. Pero la clave aqueí para Softbank son los procesadores: si los objetos estarán conectados necesitarán también un potente procesador en su interior, y ahí ARM puede convertirse en el líder de la siguiente ola más allá de los 'smartphones'.

... y la inteligencia artificial

Hay una tercera tendencia tecnológica que explica la compra millonaria de ARM: la inteligencia artificial. Es otro de los sectores hacia los que el fundador de Softbank quiere girar, de ser un mero proveedor de telecomunicaciones a ser un gigante tecnológico en el campo de la interconexión de dispositivos (internet de las cosas) e inteligencia artificial. 

ARM compró hace unos meses la compañía británica Apical, especializada en el desarrollo de software capaz de analizar imágenes de forma similar a cómo lo hace el ojo humano. Es un primer paso en el campo de la inteligencia artifical, terreno que Softbank quiere seguir explorando. 'Startups' de Reino Unido se han convertido además en líderes en este terreno, con firmas como DeepMind (adquirida por Google en el 2014 por 500 millones de dólares) liderando un terreno similar al que quiere conquistar Apical... y ahora Softbank.

De gigante japonés a global

Más allá de la tecnología, hay otra razón estratégica que explica la compra de ARM: Softbank quiere internacionalizarse aún más y huir del estancamiento del mercado japonés. Dio un gran paso hacia este objetivo en el 2013, cuando se hizco con el control mayoritario del operador estadounidense Sprint, pagando 22.000 millones de dólares. La operación, sin embargo, le ha dejado un importante endeudamiento del que aún intenta recuperarse. 

La compra de ARM va justo en la línea de convertirse en una firma global y diversificada, colándose en un terreno, el de los procesadores, en el que no estaba hasta ahora. Para realizarla, Masayoshi Son ha tomado antes decisiones clave como vender buena parte de su participación en la compañía china de comercio electrónico Alibaba. Soltar peso en terrenos menos rentables y ganarlos en mercados prometedores a futuro. Es justo lo que ARM puede traer. 

(Foto: Reuters) © Externa (Foto: Reuters)
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