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La temporada de setas empieza en las redes

Logotipo de La Vanguardia La Vanguardia 12/09/2018
Media cesta de rovellons recogidos este fin de semana en los bosques de Bonansa, en la Ribagorza de Huesca © Image LaVanguardia.com Media cesta de rovellons recogidos este fin de semana en los bosques de Bonansa, en la Ribagorza de Huesca

Las redes sociales, al menos en lo que a setas se refiere, no engañan. Instagram, Twitter y Facebook se han convertido, como ocurre con otros muchos campos, en los canales preferidos por los boletaires para exhibir sus triunfos y mostrar a todo el mundo sus botines. Y en los últimos días esas imágenes no paran de repetirse. Conclusión: la temporada de setas ha explosionado en Catalunya.

Afirmación que corrobora Juan Martínez de Aragón, ingeniero y experto en micología del Centre Tecnològic Forestal de Catalunya, con sede en Solsona. “La temporada sólo ha hecho que comenzar y lo recogido en los bosques en estos primeros días es ya mucho más que lo recolectado el pasado año durante toda la campaña”, afirma Martínez de Aragón.

Las repetidas lluvias caídas las últimas semanas han sido una bendición para los aficionados a la micología. En estos momentos es posible encontrar setas en latitudes que van de los 800 a los 1.700 metros. Es un abanico muy amplio con una gran oferta de destinos para los boletaires. “Esta primera floración de hongos ha sido muy generalizada; están naciendo desde en las zonas más altas de Girona hasta en cotas de alta montaña de la Val d’Aran, pasando por el Alt Urgell, los dos Pallars y la Alta Ribagorça”, añade este ingeniero forestal de Solsona.

Si las predicciones meteorológicas se cumplen, la temporada de hongos que acaba de arrancar podría ser una de las mejores de los últimos años. Aunque Juan Martínez prefiere aguardar un par de semanas antes de hacer una predicción más detallada con cálculos ajustados de kilos de hongos por hectárea. “Lo que sí se puede ya afirmar en estos momentos, sin temor a errores, es que este año será mejor que la campaña del año pasado”, avanza. Un augurio que es una apuesta segura, pues la temporada del 2017 fue una de las peores de la historia. Sólo nacieron diez kilos de setas por hectárea, cuando la media de los últimos años son 60 kilos.

El indisimulado optimismo de Martínez de Aragón (una alegría que se palpa también entre los ­primeros boletaires que desem­barcan en los bosques) se basa en datos científicos. “En algunas ­parcelas que tenemos controladas, por ejemplo, en la sierra del Cadí ­hemos comprobado que están ­naciendo ya dos kilos de rovellons en extensiones de sólo cien metros cuadrados”, revela este experto en micología. Si esta tendencia se mantiene durante los próximos días y el tiempo acompaña, esta campaña podría ser excepcional en producción. Aunque Martínez prefiere mantener la cautela “y no vender la piel del lobo antes de ­cazarlo”. En el mundo de las setas, recalca, “nunca hay que preci­pitarse”.

El optimismo que se respira ahora puede quedar en nada si el clima cambia en los próximos días. Para que esa floración de hongos no se interrumpa son necesarias más lluvias, temperaturas suaves y, lo más importante, que no haga viento.

Lo más novedoso en esta era de las nuevas tecnologías es que los boletaires programan ahora sus salidas en función de lo que se publica en las redes sociales. Nada que ver con lo que ocurría años atrás, cuando eran los vecinos de las poblaciones cercanas a los bosques más conocidos y visitados los que daban esa información. Los buscadores solían llamar a teléfonos de particulares, bares, hoteles, restaurantes y comercios de esas localidades para solicitar información y calcular si valía la pena o no darse un madrugón y recorrer cientos de kilómetros para probar fortuna. Ahora basta con un repaso en esas redes para confirmar si hay o no setas. Lo que no deja de ser curioso, pues el boletaire siempre se ha caracterizado por su discreción, que ahora con las redes sociales parece haber desaparecido. Podría pensarse que las ganas de presumir inmediatamente del triunfo pueden más que la tradición de guardar el secreto.

Aunque esos buscadores sí que siguen siendo muy cautos con la ubicación de los escenarios de sus triunfos. La mayoría de esas fotos son planos muy cortos, sin apenas paisaje que permita identificar el lugar donde se han recogido las setas, o han sido captadas fuera de los bosques, camino de casa.

La seta más recogida estas últimas semanas es el rovelló, que en algunos puntos del Prepirineo y Pirineo empezó a salir ya a mediados de agosto. En áreas de alta montaña, por encima de los 1.500 metros, “se está registrando ya una muy buena cosecha de ceps”, indica Juan Martínez, mientras que el pronóstico del rossinyol para esta temporada “es también muy bueno”, añade este ingeniero. Y una última noticia no menos positiva para el boletaire: “Si la cosa no se tuerce esta también puede ser la campaña del camagroc”, concluye Juan Martínez de Aragón.

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