Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Top Stories Salud ES

Tonterías para perder peso

Logotipo de Men's Health Men's Health 11/01/2018 PEDRO SEBASTIÁN

1/ Congelar la grasa

Inspirados por la “paniculitis de los helados” –los bultitos temporales que les salen a los niños por chupar helados–, en 2008 un grupo de investigadores del Hospital General de Massachusetts (EE.UU.) inventaron la criolipolisis o CoolSculpting.

Durante la primera sesión de una hora (puede que hagan falta varias), se presiona la grasa del lugar donde presenta el problema el paciente con dos placas refrigerantes conectadas a un tubo de vacío. La congelación de las células estimula la apoptosis, o la muerte celular programada, y durante los dos o tres meses siguientes el cuerpo elimina de la zona las células grasas afectadas. Básicamente, se van con la orina.

La criolipolisis puede provocar una reducción del 22% en el grosor de la capa de grasa. No obstante, eso ocurre sólo en la zona tratada, como el michelín o los muslos.

 ¿FUNCIONA?  No es una intervención quirúrgica invasiva, pero aun así deberías buscar un centro cualificado, con un profesional que te hiciera una revisión y decidiera si este es el método que más te conviene. Para que sea realmente efectiva, tienes que hacer una dieta específica los días antes y después del tratamiento. Y beber mucha agua, para que la orina se lleve la grasa. Un grupo de investigadores de UCLA (EE.UU.) han observado que la congelación de grasa podría provocar algo llamado “hiperplasia adiposa paradójica”, un aumento de peso en la zona tratada, en un porcentaje muy bajo de los pacientes. 

2/ Balón gástrico

¿Sabes esa incómoda sensación que tienes después de haberte dado un atracón? Pues esa es la idea del balón gástrico. Te colocan un balón de silicona en el estómago mediante endoscopia, por un tubo, o te tragas una pastilla conectada a un fino catéter. Luego hinchan el balón hasta que adquiere más o menos el tamaño de un pomelo.

Es como darse un atracón de Navidad y la sensación del atracón no te abandona. Entre los efectos secundarios temporales puede haber vómitos, náuseas, calambres e incomodidad. Pero una vez el cuerpo se acostumbra al balón, no te limita mucho: simplemente no puedes jugar a rugby, ni practicar el kickboxing, ni ninguna actividad que pudiera reportarte un puñetazo en la barriga. Pero ya no lo hacías, ¿no?

 ¿FUNCIONA?  Desde luego no es una intervención para quien necesita un retoque. Es para gente que necesite perder 12 kilos o más y que tenga un problema grave de obesidad. Lo habitual es que los pacientes pierdan un 25% del exceso de peso que tienen, aunque en raras ocasiones pueden llegar a perder más de 25 kilos. No es una varita mágica, pero podría considerársele una herramienta para complementar otros métodos de adelgazamiento. Para algunos constituye la forma de iniciar un programa de adelgazamiento, pero el riesgo es que tras los resultados obtenidos, el tratamiento no empiece nunca y, por lo tanto, los hábitos que llevaron al sobrepeso y que encarnan otros riesgos no desaparecerán. Es peligroso porque puede causar atrofia de la membrana del estómago o incluso una ruptura gástrica. El balón se saca a los seis meses y se anima a los pacientes a que sigan visitando a su dietista para reforzar las costumbres saludables que han adquirido. Pero al igual que con cualquier otro método de adelgazamiento, el éxito depende de tu capacidad para mantener una dieta baja en calorías.

3/ Cigarrillos electrónicos

En Estados Unidos están apareciendo programas dietéticos como Slissie o la Vapor Diet, que prometen eliminar las ansias de comer con vapores de sabores artificiales. Hay unas 450 marcas de cigarrillos artificiales con sabores que van de la regaliz negra al pastel de queso o la pizza.

Una cosa es que consigas adelgazar y otra muy distinta es que realmente te beneficien © Motorpress Rodale Una cosa es que consigas adelgazar y otra muy distinta es que realmente te beneficien

 ¿FUNCIONA?  Un grupo de investigadores neozelandeses que analizaron la idea recientemente llegaron a una conclusión nada concluyente: quizá. No hay ninguna evidencia concluyente que lo afirme ni lo desmienta. Lo que parece probable es que los cigarrillos electrónicos pueden ayudar a los fumadores que han dejado el tabaco recientemente, evitando que ganen peso de nuevo, pero es necesario seguir investigando. Aún no sabemos los riesgos para la salud que pueden tener los cigarrillos electrónicos a largo plazo. Pero es muchísimo más seguro que fumar cigarrillos. Si alguien no se decide a dejar de fumar por el temor a ganar peso… fumar cigarrillos electrónicos podría ayudarle.

Pero una cosa es no ganar un par de kilos al dejar de fumar y otra cosa es perder peso realmente. Además, pueden tener consecuencias para la salud. Un grupo de investigadores de la UC San Diego (EE.UU.) ha descubierto que el vapor de estos cigarrillos puede ser tóxico para las células de las membranas de los órganos, provocando daños al ADN que podrían desembocar en cáncer.

4/ Drenaje gástrico

¿Alguna vez habéis acabado de daros un festín y luego habéis pensado: “Sería fantástico si pudiera abrir una válvula del estómago y eliminar una tercera parte de lo que he comido”? Por supuesto es algo que nunca habéis hecho, pero la tecnología necesaria para hacerlo existe y se comercializa con el nombre de AspireAssist en Estados Unidos, y en España es conocido como ByPass Externo o Método Aspire. En el año 2014 empezó a introducirse en nuestro país.

Básicamente se trata de un tubo insertado quirúrgicamente en el abdomen. En la superficie del cuerpo te colocan una espita sobre la piel, como un nuevo orificio. Media hora después de comer, más o menos, sólo tienes que abrir el tubo y eliminar una tercera parte del contenido del estómago –un 30% de las calorías más o menos–, vertiéndolo en el váter. Básicamente, estás vomitando.

 ¿FUNCIONA?  La FDA ha aprobado el uso del AspireAssist en adultos con un IMC de entre 35 y 55. La pérdida de peso media registrada entre los participantes de 90 kilos ha sido de un 12,1% de su peso corporal, frente al 3,5% entre los que tan sólo hacían dieta.

El AspireAssist tiene un mecanismo de seguridad que controla el drenaje y deja de funcionar automáticamente tras 115 ciclos (cinco o seis semanas). Podría ayudar a que los hombres cambiaran su conducta. Pero no deja de ser un método un tanto extremo, al que sólo se debería recurrir cuando los otros han fallado y el médico lo recomienda. Y es que cuando usas este mecanismo, no puedes engullir comida porque quedarían trozos grandes que no cabrían por el tubo. Tienes que aprender a masticar más, algo positivo para cualquiera. De todas formas, la aspiración crea lo que se llama “caos metabólico”. Cuando expulsas esas calorías de más, no hay modo de controlar el equilibrio nutricional.

5/ Termolipólisis

Es un tratamiento que te ayuda a quemar miles de calorías emitiendo unos rayos infrarrojos que estimulan el metabolismo. Con este tratamiento de spa, te tiendes en una camilla durante una hora con los brazos, las piernas y el abdomen envueltos en bandas de silicona calentadas a una temperatura casi intolerable. La idea es sudar y la sensación es como estar en un saco de dormir lleno de requesón caliente.

 ¿FUNCIONA?  Si la posibilidad de eliminar las calorías que te sobran sudando te parece demasiado buena como para que sea verdad, quizá sea porque así es. Parece ser efectivo para tratar la celulitis, sobre todo en las mujeres, pero no hay ninguna garantía de que sirva para perder peso de forma generalizada. De hecho, puedes perderlo en el momento, por el calor, y recuperarlo al día siguiente. Si quieres eliminar la grasa sudando, es mucho mejor recurrir a un ejercicio vigoroso.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Men's Health

image beaconimage beaconimage beacon