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¿Comes demasiado? La culpa está en las células

25/06/2014 Ernesto Ortega
Cuando se manipulaban los ratones, éstos se volvían obesos © ABC Cuando se manipulaban los ratones, éstos se volvían obesos

¿Qué nos hace comer demasiado? Según un estudio que publica Nature Communications, la culpa la tienen nuestras propias células de la médula ósea. De acuerdo con el estudio, éstas, que producen una especie de factor -factor eurotrófico derivado del cerebro o BDNF- que afecta nuestra regulación de alimentos, puede viajar al hipotálamo, un área del cerebro, y allí «modular» nuestro apetito.

«Ya sabíamos que los glóbulos rojos producen el factor en cuestión -explica Dr. Lawrence Chan, del Colegio Baylor de Medicina (EE.UU.)- pero no por qué se produce». En colaboración con el equipo de Hiroshi Urabe y Hideto Kojima, de la Universidad de Shiga (Japón), los investigadores analizaron el factor BDNF en los cerebros de ratones durante 24 horas. Previamente había marcado las células de la médula ósea con una proteína fluorescente. Para su sorpresa, los expertos vieron que las células producían el factor BDNF en una zona del hipotálamo, una variante diferente del factor.

Cuando se manipulaban los ratones, éstos se volvían obesos

Cuando inactivaron la capacidad de producir las células que producen el factor BDNF en un grupo de ratones. éstos se volvieron insaciables, se convirtieron en obesos y resistentes a la insulina. Y, cuando mediante un trasplante de médula se les restauró la función, normalizaron su apetito.

Alternativa terapéutica

En conjunto, estos resultados nos muestran un nuevo mecanismo a través del cual las células de la médula ósea controlan la alimentación por vía del factor BDNF y, lo más relevante, una nueva vía para tratar la obesidad, una epidemia en los países más ricos.

«Podemos acceder fácilmente a las células de la médula ósea y, si desempeñan el papel que pensamos que tienen en la regulación del apetito podríamos, simplemente, extraer sangre, modificar algunas, o añadir, y volver a ponerlas en el organismo. Una forma muy sencilla de administrar tratamiento en el cerebro» dice Chan.

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