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5 ejercicios y trucos para combatir la flacidez de tu piel

25/06/2014 Mujerhoy.com
Brazos sin flacidez © MujerHoy Brazos sin flacidez

Brazos sin flacidez

A la hora de combatir la flacidez de nuestra piel hay que tener en cuenta que, salvo paso por el quirófano, la única clave para recuperarla es la constancia. Las claves son una buena alimentación, agua y ejercicio. Las cremas reafirmantes y los masajes son un buen complemento, pero sin lo anterior no te servirán de nada.

1. Hacer ejercicio. Con ello conseguirás que tus músculos sean más grandes y firmes, por lo tanto; tu piel estará más tersa en la zona trabajada. Procura alternar ejercicios de aislamiento con otros cardiovasculares o prueba a 'juntar' los dos con rutinas 'mixtas' como el HIIT, Body Pump o Zumba.

También puedes combatir la flacidez del rostro y el cuello con ejercicios dedicados.

2. Aliméntate correctamente. Tan fácil de decir y tan difícil de hacer. Evitar los alimentos ricos en grasas e hidratos de carbono es la clave del éxito. El cuerpo sintetiza toda la energía 'sobrante' en grasa, por lo que toda cantidad 'extra' irá a engrosar tus 'michelines'... Añade pescado, pollo, pavo, huevos, frutas, hortalizas (no patatas) y vegetales a tu dieta y nota el cambio. Con todo ello no necesitarás un aporte extra de vitaminas ni complementos alimenticios.

3. El agua es la vida. Y hay que beber regularmente para depurar nuestro cuerpo y tenerlo hidratado. Tu cuerpo lo agradecerá.

Pero no sólo hay que hidratar a tu cuerpo por dentro. La ducha puede ser un momento muy importante. Acóstumbrate a ducharte con el agua un poquito más fría e intenta acabar con agua fría para favorecer la circulación y tonificar la piel. En sólo dos semanas puedes notar un cambio en su tersura.

4. Cremas, lociones, geles y/o tónicos reafirmantes. Son una ayudita 'extra' pero por si solos, no sirven de nada. Úsalos después del ejercicio y tras la ducha o antes de dormir y notarás mejor sus efectos. Pero recuerda que no hacen milagros.

5. Masajes. Otra ayuda 'extra' que además nos viene muy bien para desconectar de la rutina diaria. Antes de decidirte por alguno, asegúrate de que tu fisioterapeuta esté colegiado y que cuente con todos los permisos. Cómo con las cremas y geles, es otra ayuda extra; pero si lo demás no sirve de mucho.

Lógicamente, aparte de todo ello está el paso por el quirófano o, en menor medida, diversos tratamientos de belleza que existen en el mercado. Es la última opción y antes de lanzarte a ello, no dejes de consultar a varios especialistas para que te asesoren correctamente. Recuerda que la decisión final es tuya.

Lógicam

Una de las mejores y más eficaces formas tanto para prevenir la flacidez como para mitigarla es realizar ejercicios de tonificación o de resistencia. La parte negativa es que, efectivamente, hay que esforzarse un poquito (la clave es la constancia y la regularidad). Sin embargo, la parte positiva es que los resultados comienzan a verse a partir del primer mes y el organismo se siente más fuerte y en forma.

En el caso de que la flacidez sea puramente cutánea (como la que se produce después de dar a luz o tras una perdida importante de peso), una magnífica opción es el uso diario de cremas reafirmantes y, como ayuda extra, nada como finalizar cada ducha con agua fría, que te ayuda a tonificar y reforzar la piel.

Una de las mejores y más eficaces formas tanto para prevenir la flacidez como para mitigarla es realizar ejercicios de tonificación o de resistencia. La parte negativa es que, efectivamente, hay que esforzarse un poquito (la clave es la constancia y la regularidad). Sin embargo, la parte positiva es que los resultados comienzan a verse a partir del primer mes y el organismo se siente más fuerte y en forma.

En el caso de que la flacidez sea puramente cutánea (como la que se produce después de dar a luz o tras una perdida importante de peso), una magnífica opción es el uso diario de cremas reafirmantes y, como ayuda extra, nada como finalizar cada ducha con agua fría, que te ayuda a tonificar y reforzar la piel.

Una de las mejores y más eficaces formas tanto para prevenir la flacidez como para mitigarla es realizar ejercicios de tonificación o de resistencia. La parte negativa es que, efectivamente, hay que esforzarse un poquito (la clave es la constancia y la regularidad). Sin embargo, la parte positiva es que los resultados comienzan a verse a partir del primer mes y el organismo se siente más fuerte y en forma.

En el caso de que la flacidez sea puramente cutánea (como la que se produce después de dar a luz o tras una perdida importante de peso), una magnífica opción es el uso diario de cremas reafirmantes y, como ayuda extra, nada como finalizar cada ducha con agua fría, que te ayuda a tonificar y reforzar la piel.

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