Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Antioxidantes

01/01/2015

Los antioxidantes proporcionan una capa de protección para las células y los tejidos del cuerpo, igual que una capa gruesa de cera protege el acabado de la carrocería de un coche. En particular, los antioxidantes protegen frente a los daños debidos a radicales libres.

¿Qué son los radicales libres?

Las personas necesitan respirar oxígeno para vivir. No obstante, una pequeña cantidad de este oxígeno genera subproductos inestables que se llaman radicales libres. Los procesos del cuerpo, como el metabolismo, así como los factores ambientales como la contaminación y el humo del tabaco, pueden generar radicales libres. Una sobrecarga de radicales libres en el cuerpo provoca daños en las células, lo que, en última instancia, puede provocar enfermedades y acelerar el envejecimiento.

Tipos de antioxidantes

Los alimentos ricos en antioxidantes pueden ayudar a prevenir distintos cánceres, enfermedades cardíacas y enfermedades asociadas al envejecimiento. Las vitaminas C y E, los carotenoides (incluido el beta-caroteno) y el selenio mineral son, todos, antioxidantes potentes que se encuentran en los alimentos.

La vitamina C, una vitamina soluble en el agua, también se conoce como ácido ascórbico. Ayuda a formar tejidos conjuntivos, curar heridas y absorber el hierro. La vitamina C puede reducir el riesgo de cataratas, enfermedades cardiovasculares y cáncer.

La mayoría de la vitamina C de la dieta (un 90 %) procede de frutas y verduras. No obstante, puesto que la vitamina C es soluble en agua, la cocción puede destruir la vitamina C de un alimento. Las fuentes de vitamina C incluyen:

La vitamina E, también conocida como alfa tocoferol, es una grasa, así que las personas que siguen una dieta con pocas grasas pueden ingerir demasiado poca. La vitamina E puede ayudar a reducir el riesgo de cáncer, enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades asociadas a la edad.

Las fuentes de vitamina E incluyen:

El betacaroteno es un miembro de la familia de los carotenoides. Los carotenoides se encuentran principalmente en las plantas y proporcionan colores vibrantes rojos, amarillos, verdes y naranjas a frutas y verduras, entre las que las zanahorias son la principal fuente de betacaroteno. Ayuda a mantener la piel saludable, previene la ceguera nocturna y las infecciones, y promueve el crecimiento y el desarrollo de los huesos.

Entre las fuentes de betacaroteno se encuentran:

El selenio es un oligoelemento esencial (se necesita solo en pequeñas cantidades). Se necesita para que la función inmunológica funcione de forma saludable y también ayuda a mantener el cabello y las uñas sanas. El selenio trabaja con la vitamina E para proteger a las células de los daños y se cree que reduce el riesgo de cáncer de pulmón, de próstata y el colorrectal.

Las fuentes de selenio incluyen:

Precauciones

Dosis elevadas de antioxidantes, como las que se obtienen con suplementos, pueden promover la generación de radicales libres. Las personas que más pueden beneficiarse de los antioxidantes son las que se enfrentan a mucho estrés, personas con dietas limitadas a 1.200 calorías diarias o menos, personas que siguen dietas bajas en grasa, fumadores, adultos de edad avanzada y personas con historiales familiares de enfermedades cardiovasculares o cáncer.

Gestión anuncios
Gestión anuncios
image beaconimage beaconimage beacon