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Cinco cosas que te están arruinando el gimnasio

mujerhoy.com mujerhoy.com 16/04/2014 Silvia Torres / Mujerhoy.com
Varias mujeres participan en una clase de gimnasia con la elíptica © MujerHoy Varias mujeres participan en una clase de gimnasia con la elíptica

Una encuesta reciente realizada en gimnasios de Estados Unidos asegura que la 'gymintimidation' o el miedo al gimnasio es una experiencia dos veces más frecuente en las mujeres que en los hombres.

Si crees que sufres este tipo de miedo, algo de esto te puede estar pasando:

1. Falta de conocimiento. Tus compañeros de sala o de clase tienen más nivel, están en mejor forma física o son veteranos clientes de tu nuevo entrenador. Eso quiere decir que lo entienden todo a la primera mientras tú no consigues hacer el primer movimiento. En estos casos se recomienda contarle tu vida al preparador físico y pedirle que baje el nivel o que te dedique más tiempo que a tus compañeros.

2. Inconsistencia. No estás en buena forma física y te saltas el entrenamiento con frecuencia. Así es difícil desarrollar una rutina de ejercicio y mejorar de nivel. Además te hace sentir como un invitado en el gimnasio donde ya mucha gente se conoce. Eres una extraña. Si este es tu caso, intenta ser más consistente con el entrenamiento, y a medida que mejores tu forma física irás ganando confianza y te sentirás como en casa.

3. Has elegido un entrenamiento que no va contigo. La gente necesita sentirse cómoda en su piel. Es decir, si no disfrutas bailando y te ves ridícula moviendo las caderas frente a un espejo, no te apuntes a clases de Zumba por más que sea la tendencia de la temporada. Invierte en ropa que te guste y que se avenga a tu personalidad, y trata que la única molestia sea el del esfuerzo físico, aquí si no conviene quedarse en la zona de confort.

4. Estás muy pendiente de los demás. No te concentres demasiado en lo que hacen otros, en sus prácticas o su vida social en el gimnasio. Cada cual tiene sus intereses, y un gimnasio no debería ser un lugar para competir. Minimiza el tiempo de tu ronda por la sala de máquinas y concéntrate en tu tabla de ejercicios.

5. No te esfuerzas demasiado y aún sigues en tu zona de confort. Si eres nueva en el club, el gimnasio puede parecerte un territorio hostil. Ya tienes suficiente con sobrevivir en esa jungla para encima machacarte con el doble de abdominales, así que sigues con los ejercicios que te indicaron hace dos años y a la media hora te vas para casa. En este caso, no te adaptas al nuevo club pero además no avanzas. Lo más recomendable es que cambies de rutina totalmente, empieces a probar clases nuevas y exigirle un poco más a tu cuerpo.

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