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Dietas cetogénicas

01/01/2015

¿Qué es?

Las dietas cetogénicas son un grupo de dietas ricas en grasas, moderadas en proteínas y muy bajas en carbohidratos, que se prescriben a algunos niños y adolescentes con epilepsia, así como a algunos adultos con epilepsia y en caso de otras enfermedades. El nombre cetogénico se refiere a la mayor producción de cuerpos cetónicos que aparece como consecuencia de esta dieta especial. Los cuerpos cetónicos son tres compuestos que se forman durante la metabolización de las grasas y que, por lo general, se excretan vía urinaria. Al nivel anormalmente alto de cuerpos cetónicos se le denomina cetosis, y este estado es precisamente el objetivo de la dieta cetogénica. Se cree que la cetosis ayuda a controlar la frecuencia y la gravedad de los ataques epilépticos, aunque aún no se comprenden del todo los motivos de ese efecto.

¿Qué ventajas tiene?

  • Las ventajas de la dieta cetogénica consisten en el mejor control de los ataques epilépticos, que hacen innecesario emplear dosis altas de fármacos anticonvulsivos que, por otra parte, tienen efectos secundarios. Los pacientes que responden bien a este tipo de dieta pueden llevar vidas casi normales.
  • Los pacientes con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) o con otros trastornos a quienes se trata de manera experimental con una dieta cetogénica pueden obtener, como ventaja, un empeoramiento más lento de su enfermedad, incluso cuando no resulta posible curarlos.
  • ¿Cuáles son los riesgos y las precauciones que deben tomarse?

  • La precaución más importante que debe tenerse en cuenta es que la dieta cetogénica no es un régimen nutricional que el paciente pueda autoadministrarse. Se trata de una forma de terapia seria y que precisa de una minuciosa supervisión médica, así como de control por parte de los padres.
  • Un equipo de tratamiento experimentado, basado por lo general en un centro especializado en el tratamiento de la epilepsia, debe realizar un seguimiento de los pacientes sometidos a esta dieta.
  • Dietas cetogénicas © Dietas cetogénicas Dietas cetogénicas
  • Aunque esta dieta puede parecer una manera más “natural” de controlar los ataques epilépticos que el uso de medicamentos, lo cierto es que se basa en una selección de alimentos muy poco natural y fuerza al organismo a obtener de una forma muy poco habitual la energía que necesita.
  • Hay que evitar que los niños ingieran accidentalmente azúcar de los medicamentos sin receta, pastas de dientes, elixires bucales y productos similares.
  • No todos los pacientes responden a la dieta cetogénica. Según el centro de tratamientos del Hospital Johns Hopkins, en torno a la mitad de los niños que inician la dieta cetogénica clásica tendrán una reducción de al menos el 50 % en la cantidad de ataques epilépticos, dentro de un período de seis meses. En la mitad de ese grupo se obtendrá una mejoría de más del 90 %, y alrededor del 15 % se librará por completo de los ataques. Muchas familias consiguen reducir o eliminar por completo el uso de medicamentos anticonvulsivos.
  • No obstante, no hay manera de prever si un niño determinado responderá a la dieta, por lo que se recomienda que el niño siga la dieta durante un período de hasta seis meses antes de determinar si la dieta le está funcionando o no.
  • En el programa del Johns Hopkins se indica que en torno a la mitad de los niños que empiezan a usar la dieta cetogénica en su centro de tratamientos la siguen usando un año después.
  • Efectos secundarios

    Dado que la dieta cetogénica es una forma no natural de obtener nutrientes, puede tener algunos efectos secundarios. Los siguientes son algunos de los efectos adversos que se han observado en pacientes que usan la dieta cetogénica clásica:

    • retraso del crecimiento, ocasionado por un déficit de proteínas
    • déficits de vitaminas y minerales
    • náuseas, vómitos o estreñimiento
    • niveles anormalmente altos de lípidos (grasas) en sangre tras el cese de la dieta
    • cálculos (piedras) renales o en la vesícula biliar
    • mayor frecuencia de infecciones, a causa de un debilitamiento del sistema inmune
    • inflamación del páncreas
    • deshidratación
    • disminución de la densidad ósea
    • irregularidades menstruales (en mujeres adolescentes y adultas)

    ¿Cómo funciona?

    Dieta cetogénica clásica (protocolo del Johns Hopkins)

    • La dieta cetogénica empleada en el Centro de tratamiento de la epilepsia pediátrica del Johns Hopkins se suele considerar como la forma estándar o clásica de esta dieta.
    • En su protocolo habitual para niños de edades comprendidas entre los 3 y los 12 años se establece una proporción de 4 partes de grasas por 1 parte de proteínas y carbohidratos combinados. Habitualmente, en los recién nacidos, niños pequeños y adolescentes se empieza con una proporción 3:1 (3 a 1).
    • Un paciente individual puede precisar de proporciones que pueden oscilar entre 2,5:1 y 5:1; cada proporción se calcula ajustando la dieta una vez iniciada esta en cada niño.
    • La mayoría de los niños deben acudir a consultas con el médico cada tres meses, para realizar el seguimiento, aunque en el caso de los bebés la revisión puede ser mensual.
    • Mientras siguen la dieta cetogénica, los niños deben tomar complejos multivitamínicos y suplementos de minerales (en especial, calcio).
    • Habitualmente, durante los primeros meses de uso de la dieta, se siguen usando medicamentos anticonvulsivos, aunque se pueden administrar a dosis más bajas si el niño responde bien a la dieta, o incluso se puede cesar el tratamiento con dichos medicamentos.

    PREPARACIÓN

    • El aspecto más importante de la preparación para la dieta cetogénica es decidir si beneficiará al niño.
    • La mayoría de los médicos prefieren no usar la dieta si el niño está usando medicamentos que en su caso resultan eficaces para controlar los ataques epilépticos y no producen efectos secundarios severos.
    • En cambio, si se ha intentado tratar sin éxito al niño con dos o más anticonvulsivos o si el niño está sufriendo efectos secundarios graves a causa de los medicamentos, la dieta cetogénica ofrece una oportunidad para llevar una vida más normal.
    • El niño debe ser capaz de ejercer un cierto nivel de autocontrol, ya que basta con ingerir unas cuantas migas de galletas o cualquier otra cosa que contenga azúcar (incluidos la pasta de dientes y otros productos para la higiene bucal) para anular el efecto de la dieta y, posiblemente, padecer un ataque epiléptico.
    • Otro aspecto importante de la preparación es el compromiso de toda la familia. Lleva bastante tiempo y cuidado medir las raciones de alimentos, estar atentos a los posibles efectos secundarios (lo que incluye realizar pruebas de orina al niño) y mantener un equilibrio entre las necesidades del niño y las preferencias alimentarias de los demás miembros de la familia.
    • Para las fiestas y las comidas de vacaciones se pueden necesitar los consejos de un dietista, de manera que el niño pueda disfrutar de algo especial que no llegue a desequilibrar la dieta y que le permita disfrutar de la comida o fiesta con los amigos o familiares.

    AYUNO INICIAL

    • En la dieta cetogénica clásica se empieza sometiendo al niño a un ayuno de 24 a 48 horas de duración; después, el niño debe permanecer ingresado en un hospital durante varios días, para poder medir sus fluidos corporales y llevar un control de los posibles efectos secundarios.
    • Antes del ingreso en el hospital, deben anotarse los alimentos que ingiere el niño durante un período de tres días, para que los médicos conozcan la ingesta diaria media de calorías a fin de ajustar la dieta especial a las necesidades de crecimiento del niño.
    • El objetivo es mantener el índice de masa corporal del niño dentro del percentil 50.
    • La cantidad de proteína que se incluye en la dieta se basa en la edad del niño, así como en su función renal y en los factores potenciadores del estrés que existan en su caso.
    • Mientras el niño permanece ingresado en el hospital, se imparte a los padres un plan formativo (educativo) de cuatro días de duración, cuyo objetivo es ayudarles a entender la dieta y darles algo de práctica para la preparación de las comidas y el seguimiento del niño.

    El calendario del Johns Hopkins para la estancia del niño en el hospital es el siguiente:

    • Domingo (noche antes del ingreso): el niño inicia el ayuno en su casa, por la tarde.
    • Día 1 (Lunes): se ingresa al niño en el hospital. Prosigue el ayuno, se limita la ingesta de líquidos y se mide el nivel de glucosa en sangre cada seis horas.
    • Día 2 (Martes): al niño se le da “consomé de huevo” para cenar (1/3 de la cantidad de calorías de mantenimiento para cenar); se deja de medir la glucosa en sangre. Se solicita a los padres que empiecen a comprobar los niveles de cetona en orina del niño. Cuando la dieta funciona correctamente, dichos niveles de cetona deberían estar comprendidos entre 80 y 160 mg/dl.
    • Día 3 (Miércoles): tanto el desayuno como la comida consisten en consomé de huevo (1/3 de la cantidad de calorías de mantenimiento asignada a esas comidas); en la cena (más consomé de huevo) se aumenta la cantidad de calorías a 2/3 partes de la cantidad de mantenimiento.
    • Día 4 (Jueves): el desayuno y la comida se dan con 2/3 del nivel de calorías de mantenimiento; la cena de este día es la primera comida completamente cetogénica del niño (y no es consomé de huevo).
    • Día 5 (Viernes): tras un desayuno completamente cetogénico, se revisan las prescripciones destinadas al niño, se organiza el seguimiento y se da de alta al niño.

    REDUCCIÓN Y CESE

    • La dieta cetogénica es una dieta prolongada, pero no está indicada para un uso de duración indefinida en niños.
    • A la mayoría de los niños que responden favorablemente a la misma se les mantiene dicha dieta durante dos años.
    • La dieta no debe interrumpirse/detenerse de forma brusca. La mayoría de los médicos recomiendan que los padres empiecen a añadir poco a poco alimentos normales al menú del niño, para ver si los ataques epilépticos siguen controlados.

    Dieta del Hospital Sanggye Paik

    • La dieta del Hospital Sanggye Paik es una versión de la dieta cetogénica, concebida en Corea del Sur, para el tratamiento de los niños asiáticos, cuyas dietas habituales contienen muchas menos grasas que las dietas de los niños occidentales.
    • En el protocolo del Sanggye Paik no se exige un ayuno inicial y los alimentos altos en grasas se introducen gradualmente en la dieta del paciente, aunque sí que se usa la misma proporción 4:1 entre grasas y proteínas y carbohidratos que la del protocolo del Johns Hopkins.
    • Se ha comunicado que esta dieta cetogénica asiática tiene la misma proporción de éxito en los pacientes que la dieta cetogénica del Johns Hopkins.

    Dieta Atkins modificada

    • En 2002, en el centro de tratamientos del Johns Hopkins se inició una serie de casos de seis niños y adultos que usaron una versión modificada de la dieta Atkins a fin de controlar los ataques epilépticos, en vez de usar la dieta cetogénica 4:1 clásica.
    • A estos pacientes no se les ingresó en el hospital; no tuvieron que ayunar al principio de la dieta; no se limitaron sus ingestas de calorías, proteínas ni líquidos; se les limitó a 10 gramos de carbohidratos por día; y se les animó a ingerir alimentos ricos en grasas.
    • En dos terceras partes de los 20 pacientes hubo una reducción significativa de los ataques epilépticos, en 9 pacientes se logró reducir las dosis de los medicamentos que tomaban, y ningún paciente desarrolló cálculos renales.

    Apoyándose en este éxito inicial, los médicos del Johns Hopkins concibieron un protocolo de dieta Atkins modificada, para un grupo de 20 niños, conforme a lo siguiente:

    • Se proporciona una guía para el recuento de carbohidratos a la familia del paciente.
    • Se limita la ingesta de carbohidratos a 10 gramos al día durante el primer mes.
    • Se anima a los pacientes a ingerir cantidades abundantes de grasas en forma de mayonesa, mantequilla, aceites, nata, etc., aunque no se definen cantidades exactas.
    • No se limita la ingesta de líquidos sin carbohidratos ni la ingesta de calorías.
    • Se da al paciente un complejo multivitamínico bajo en carbohidratos, así como un suplemento de calcio.
    • Se comprueban los niveles de cetonas en orina dos veces a la semana, y el peso una vez a la semana.
    • Se desaconseja ingerir productos bajos en carbohidratos de venta en comercios (batidos, barritas, etc.), al menos durante el primer mes.
    • Se realiza un análisis de sangre completo y un examen metabólico al paciente cada tres meses.

    ¿Cómo es una comida normal?

    El menú de un día normal para un niño que sigue la dieta con la proporción 4:1 estándar, en la que se permiten 1500 calorías al día, es el siguiente:

    • Desayuno: huevos con beicon, hechos con nata entera y mantequilla, y una manzana
    • Tentempié: manteca de cacahuete mezclada con mantequilla
    • Almuerzo: ensalada de atún con apio, mayonesa y nata entera, servida con lechuga
    • Tentempié: yogur cetogénico (elaborado con nata entera), crema agria, fresas y un edulcorante artificial
    • Cena: hamburguesa con queso, lechuga y judías verdes
    • Tentempié: natillas cetogénicas (hechas con nata entera, huevo y aromatizante de vainilla puro no endulzado)

    ¿Qué opinan los expertos?

  • Las dietas cetogénicas han sido objeto de un amplio abanico de investigaciones científicas, y los resultados generales obtenidos han apoyando su uso para la prevención de ataques epilépticos en los pacientes con epilepsia.
  • Siguen realizándose muchas investigaciones, y los científicos esperan poder formular, finalmente, un medicamento que tenga la misma eficacia que este tipo de dieta, pero sin los posibles efectos secundarios asociados a la misma.
  • Otra área en la que se han realizado investigaciones recientemente es el uso de la dieta cetogénica para el tratamiento de otros trastornos. Parece que la dieta es beneficiosa en el tratamiento de pacientes con defectos en los transportadores de glucosa (trastornos transmitidos genéticamente en los que la glucosa de la sangre no es capaz de atravesar la barrera hematoencefálica) y en algunos otros trastornos metabólicos de tipo hereditario.
  • En 2006, un grupo de investigadores de la Facultad de Medicina Mount Sinai de Nueva York notificaron que la dieta se mostraba prometedora para ralentizar el empeoramiento de la ELA, que es una enfermedad de las células nerviosas que controlan el movimiento, de carácter progresivo y mortal.
  • Si desea más información, visite la página informativa de las Fundaciones contra la epilepsia dedicada a las dietas cetogénicas.

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