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Estimular la médula con electrodos mejora los síntomas del párkinson en ratones

25/06/2014 S. GUTIÉRREZ
Estimular la médula con electrodos mejora los síntomas del párkinson en ratones © ABC Estimular la médula con electrodos mejora los síntomas del párkinson en ratones

La estimulación mediante impulsos podría ser una alterantiva para el tratamiento de la enfermedad de Parkinson si finalmente se confirman en humanos los resultados de una investigación desarrollada en la Universidad de Duke, en EE.UU., en la que se demuestra que la estimulación continua de la médula espinal logra mejoras en los síntomas de la enfermedad de Parkinson en un modelo de ratón.

El estudio, publicado en «Scientific Reports», se basa en trabajos previos de este mismo equipo en los que se había demostrado que la estimulación de la médula espinal mediante impulsos eléctricos aliviaba temporalmente los síntomas en los animales.

«Necesitamos opciones seguras, asequibles, eficaces y que se mantengan a largo plazo para tratar el párkinson», apunta Miguel Nicolelis, autor del trabajo. «Y creemos que la estimulación de la médula espinal tiene ese potencial».

Estimular la médula con electrodos mejora los síntomas del párkinson en ratones

La enfermedad de Parkinson está causada por la pérdida progresiva de las neuronas que producen dopamina, una molécula esencial en el cerebro. La consecuencias son problemas en el movimiento, control muscular y del equilibrio, entre otras. Afortunadamente hay un medicamento eficaz, L-dopa, aunque puede causar efectos secundarios y pierde su efectividad con el tiempo. La estimulación cerebral profunda, que emite señales eléctricas desde un implante cerebral, se ha convertido en otra opción valiosa, pero menos del 5% de las personas con enfermedad de Parkinson están indicadas a recibir este tratamiento debido, señala Nicolesis, «a que es un procedimiento muy invasivo».

El equipo de Nicolelis ya publicó en 2009 «Science» datos sobre un dispositivo que enviaba estimulación eléctrica a la columna dorsal, la principal vía sensorial de la médula espinal que lleva información del cuerpo al cerebro. El dispositivo se fija a la superficie de la médula espinal de los roedores con niveles de escasos de dopamina, que imitan las características biológicas de una persona con párkinson. Cuando los investigadores activaban la estimulación, los típicos movimientos lentos y rígidos de los animales eran reemplazados por comportamientos de ratones y ratas sanos.

Los resultados que se publican ahora van un poco más lejos. En esta ocasión, Nicolelis han investigado los efectos a largo plazo del tratamiento en ratas con enfermedad de Parkinson. Así, durante seis semanas los investigadores aplicaron, dos veces a la semana durante sesiones de 30 minutos, los estímulos eléctrico a una zona determinada de la columna de la dorsal de la médula espinal de las ratas. Y observaron una mejoría significativa en los síntomas de las ratas, incluidos la mejora de las habilidades motoras y la reversión de la pérdida de peso.

Función motora

Pero, además de la mejoría de los síntomas clínicos, la estimulación se asoció con una mayor y mejor supervivencia de las neuronas y una mayor densidad de inervación dopaminérgica en dos regiones del cerebro que controlan el movimiento. Los resultados sugieren que el tratamiento protege contra la pérdida o el daño de las neuronas.

Actualmente se utilizando una aplicación similar de la estimulación de la columna dorsal para tratar ciertos síndromes de dolor crónico en humanos. Los electrodos implantados sobre la médula espinal están conectados a un generador portátil que produce señales eléctricas que crean una sensación de hormigueo para aliviar el dolor. Y algunos estudios realizados en un pequeño número de personas han demostrado que la estimulación de la columna dorsal también puede ser eficaz en la restauración de la función motora en pacientes con enfermedad de Parkinson aunque, reconoce Nicolelis, «todavía en un número limitado de casos».

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