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Hombres bajo la dictadura del bisturí

25/06/2014 I. ZAMORA
Hombres bajo la dictadura del bisturí © ABC Hombres bajo la dictadura del bisturí

Hombres bajo la dictadura del bisturí

Liposucciones, implantes capilares, retoques faciales... El tiempo pasa también para ellos. En los últimos años, el número de varones que ha decidido someterse a intervenciones de cirugía estética no ha cesado de crecer y, aunque siguen siendo ellas quienes con mayor frecuencia deciden entrar al quirófano para retocar su imagen, el bisturí se ha conformado también como una alternativa más que habitual en el caso de los hombres. De hecho, hace ya tres años que el último informe de la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética destacaba entre sus páginas que un 12,3% de las intervenciones estéticas realizadas hasta la fecha había tenido al hombre como protagonista. Joaquín García Aparicio, presidente de la Sociedad Española de Cirugía Estética (SECE), explica a ABC que hace ya una década que el número de hombres que optan por la cirugía estética como opción para mejorar su imagen viene experimentando un notable incremento, algo que corrobora una de las clínicas líderes en este tipo de operaciones, «Corporación Demoestética», desde donde apuntan que el porcentaje de varones que se someten al bisturí «supone ya el 30% de la cuota del mercado, pues los pacientes masculinos se han duplicado en los últimos cinco años». Operaciones más demandadas Las operaciones «favoritas» del hombres son, como señala el presidente de SECE, las reducciones de bolsas de los párpados superiores e inferiores, liposucciones de abdomen y caderas y, sobre todo en los últimos años, las ginecomastias, un tipo de intervención cuyo objetivo es el de reducir el tamaño de las glándulas mamarias. El centro de estética destaca, además, la predilección del público masculino por las rinoplastias y también — aunque en menor medida — por el aumento de glúteos. En lo que se refiere a la rinoplastia, los profesionales de la clínica señalan que se trata de un tipo de intervención «muy demandada por hombres debido a su gran importancia estética. Las realizamos generalmente en pacientes a los que no les gusta la forma de su nariz y que buscan mejorar la armonía de su rostro, aunque también para corregir problemas respiratorios». En cuanto a las liposucciones, que en palabras de los especialistas del centro no pueden considerarse como un método de adelgazamiento, ayudan a la mayoría de los hombres a «a moldear su cuerpo eliminando la grasa localizada».Perfil ¿Qué es lo que nos impulsa a caer bajo la dictadura del bisturí? Para García Aparicio, el objetivo de las operaciones estéticas varía en función de si quien entra al quirófano es un hombre o una mujer. «Ellas se operan para sentirse mejor, mientras que los hombres, además, lo hacen por una competencia social que de algún modo les obliga a permanecer siempre activos». En la misma línea se pronuncian desde «Corporación Dermoestética», cuyos especialistas destacan que el incremento de este tipo de operaciones en varones «refleja el cambio que se ha producido en la sociedad en general, ya que cada vez está mejor visto y se concibe como algo más natural el que ellos también se preocupen por verse mejor».Como afirma el centro estético, «existe una diferenciación importante entre hombres y mujeres y se trata del protagonismo de ellas en intervenciones relacionadas con el pecho, principalmente aumento de mamas, pero también reducciones, elevaciones o correcciones de pezones invertidos. Además, las mujeres demandan en mayor medida tratamientos estéticos de rejuvenecimiento facial con Ácido Hialurónico y Toxina botulínica, algo a lo que el mercado masculino ya se está animando».En cuanto a la edad de los hombres que deciden operarse, esta se sitúa, según el presidente de SECE, entre los 25 y los 60 años ya que «muchos intentan aparentar que no envejecen nunca para seguir activos en su competición en la sociedad». Desde la clínica, no en vano, señalan que la preocupación estética entre los hombres se produce sobre todo entre los 30 y los 45 años y suele darse en varones de clase media-alta y, generalmente, en buen estado físico debido a la práctica de deporte. Preguntado por las perspectivas de futuro, el presidente de SECE se muestra rotundo al afirmar que cada vez serán más lo hombres que opten por por la cirugía como alternativa estética. «Cuando los hombres pierdan esa timidez o vergüenza que hoy tienen a operarse debido al 'qué dirán' el número de varones en el quirófano se incrementará notablemente».

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