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La muerte de un hermano eleva el riesgo de infarto

25/06/2014 R. I.
Ratones con vitíligo. Universidad de Loyola © ABC Ratones con vitíligo. Universidad de Loyola

La muerte de un hermano puede aumentar el riesgo de morir por un ataque al corazón. Un estudio publicado en Journal of the American Heart Association asegura que la muerte de un familiar es tan estresante que las respuestas de afrontamiento que genera podrían conducir a un ataque al corazón. Según Mikael Rostila, autor principal y profesor de la Universidad de Estocolmo y del Instituto Karolinska en Estocolmo (Suecia) «nuestros resultados sugieren que esta asociación entre la pérdida de un hermano y el riesgo de un ataque cardiaco es más probable que se produzcan años después de la pérdida del familiar».

El estudio es el más grande de este tipo que demuestra una relación entre la muerte por infarto de miocardio y el fallecimiento de un hermano adulto. Incluye información de una base de datos de más de 1,6 millones de personas de 40 a 69-años de edad en Suecia. Los investigadores, analizaron la asociación entre la pérdida de una hermana o un hermano adulto con el riesgo de muerte por un infarto de miocardio hasta 18 años después de sus pérdida.

Muerte por infarto

Los resultados mostraron que las probabilidades de fallecer por un infarto tras la muerte de un hermano eran de un 25 por ciento más en mujeres y de un 15 por ciento más en los varones. Además, el incremento en el riesgo de muerte por ataque cardiaco se prolongaba entre los cuatro y seis años y medio después de la muerte de un hermano en las mujeres y de dos a seis años y medio en los hombres.

Otro dato del estudio es que si el hermano falleció de un ataque al corazón, el riesgo de ataque cardíaco en los años siguientes aumentaba en un 62 por ciento entre las mujeres y un 98 por ciento entre los hombres.

Ratones con vitíligo. Universidad de Loyola

Los investigadores creen que las respuestas de afrontamiento ante acontecimientos adversos, como un estilo de vida poco saludables, subyacen en esta asociación. Por ejemplo, el estrés crónico mental como consecuencia de la muerte de un hermano también podría dar lugar a consecuencias en la salud años después de la pérdida de un hermano, mientras que un genética similar o factores de riesgo comunes durante la infancia pueden ser la causa de que los dos hermanos fallezcan de un ataque al corazón.

Prevención

Rostila considera que los proveedores de salud deben tener en cuenta este nuevo factor, el fallecimiento de un hermanos, para reconocer los signos de los mecanismos de estrés agudo o crónico psicosociales que podrían conducir a un ataque cardíaco. «Podríamos ser capaces de prevenir ataques cardíacos y otros eventos relacionados con el corazón desde las fases más iniciales». Sin embargo reconoce que también haría falta información más detallada de registros médicos, sobre las condiciones de vida durante la infancia y las características de la familia y datos sobre las características personales y de relación entre hermanos.

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