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Los pechos, la parte del cuerpo femenino que más rápido envejece

25/06/2014 abc.es
Los pechos, la parte del cuerpo femenino que más rápido envejece © ABC Los pechos, la parte del cuerpo femenino que más rápido envejece

Los senos son la parte femenina que más rápido envejece. A esta conclusión ha llegado Steve Horvath, investigador genetista de la Universidad de California de Los Ángeles (UCLA), en un reciente estudio publicado en «Genome Biology» tras analizar los niveles de metilación del ADN de más de 7.000 muestras de tejidos. De hecho, la investigación calcula que los tejidos que componen el pecho femenino tienen hasta dos y tres años más de lo que deberían.

A juzgar por estos resultados, parece que la batalla por el envejecimiento está perdida. Y es que en esta guerra no solo influye la edad cronológica del ser humano, sino el envejecimiento celular. Por ello, Steve Horvath y su equipo se centraron en analizar el comportamiento de los tejidos que componen el cuerpo humano, los cuales envejecen a diferentes ritmos y en el caso de mujeres con cáncer de mama, pueden llegar a tener hasta diez años más de lo que deberían.

Los pechos, la parte del cuerpo femenino que más rápido envejece

A medida que envejecemos, se producen cambios en el patrón de marcas químicas de ADN. Cada gen se vuelve más o menos metilado, es decir, que tiene grupos químicos añadidos o eliminados. Esto generalmente aumenta o disminuye la expresión del gen. Todo este proceso se conoce como epigenética.

¿Por qué envejecemos?

La clave de este estudio reside, por tanto, en la metilación, es decir, en el cambio químico que experimentan las células del cuerpo a medida que la persona envejece y que, por tanto, modifica el funcionamiento de los fragmentos de ADN. Al verse afectado el patrón de marcas químicas, cada gen se vuelve más o menos metilado.

Mientras que en los senos el resultado es más bien negativo, llama especialmente la atención que las células del corazón pueden llegar a ser hasta nueve años más jóvenes, mientras que la edad biológica y cronológica de las células del cerebro prácticamente coinciden.

Este nuevo estudio supone una pequeña aportación más a la incógnita del envejecimiento humano, cuyas causas desconocen aún los investigadores y, en la actualidad, se sigue sin saber por qué envejece el cuerpo y, por tanto, de momento nada se puede hacer para detener el proceso.

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