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Somos lo que comemos (y nos movemos)

25/06/2014 Mujerhoy.com
© MujerHoy

Futuro obeso

Nuestro organismo está preparado para funcionar con una ingesta limitada de alimentos y actividad física suficiente, y no al contrario, como sucede actualmente.

Los especialistas en nutrición y salud dan la alerta, al tiempo que el sedentarismo invade hogares, oficinas y escuelas. Cada vez nos movemos menos y, en consecuencia, engordamos más y, posiblemente, vivamos menos. Y nuestros hijos son más vulnerables a estos malos hábitos.

Siete de cada 10 niños españoles no realizan suficiente ejercicio físico, según los datos aportados en el 14º Congreso de la Sociedad Española de Nutrición (SEN). “Esta situación es producto de profundos cambios sociales y de conducta que afectan negativamente a la actividad de los niños, como el aumento del ocio pasivo –consolas, internet, televisión...–, la inseguridad en la calle, la disponibilidad de espacios adecuados para la actividad física”, explica el dr. Luis Moreno, profesor de la Escuela Universitaria de Ciencias de la Salud de la Universidad de Zaragoza. Las previsiones anuncian que en 2025, España será un país de obesos. Es más: algunos estudios indican que la siguiente generación podría vivir menos que la actual, ya que aseguran que la obesidad acorta la esperanza de vida en 13 años.

Un ejemplo: en 2012, de los siete días de la semana, dedicamos más de uno completo a consumir imágenes a través de televisión, portátiles, tabletas y smartphones, según un barómetro internacional. De hecho, en solo un año, hemos pasado de 15 horas semanales a 25 horas de consumo de imágenes.

Reglas básicas

La solución para invertir las cifras actuales de obesidad pasa por la práctica regular de ejercicio físico y una alimentación equilibrada. “No existen alimentos buenos y malos, sino dietas más o menos adecuadas. El causante de la obesidad exógena es el consumo de una dieta de valor calórico superior a las necesidades del niño, por lo que lo importante es mantener el equilibrio energético del organismo, que está preparado para funcionar con una ingesta limitada y ejercicio suficiente”, indica la dra. Isabel Polanco, jefe del Servicio de Gastroenterología Nutrición Pediátrica del Hospital La Paz, de Madrid.

Las recomendaciones de los expertos para poner freno a esta epidemia son claras: inculcar buenos hábitos alimenticios (incluir en la dieta más frutas, verduras, legumbres y pescado, frente a grasas industriales, “chuches” y bollería, y evitar una sobreabundancia de alimentos); acabar con el sedentarismo (dosificando las horas de tele, ordenador y consola y favoreciendo actividades físicas que les gusten). Y predicar con el ejemplo: si la madre o el padre son obesos, el riesgo de que lo sea también el hijo es de casi el 90%.

Problema en aumento

- EN ESPAÑA: la obesidad afecta al 18% de los hombres y el 16% de las mujeres. Desde la primera Encuesta Nacional de Salud, en 1987, no ha parado de crecer: en ese año solo afectaba al 7,4% de la población.

- EN LA ESCUELA: hay tres veces más niños obesos que hace 15 años. En la Unión Europea, solo Gran Bretaña nos supera.

- EN EL TRABAJO: a lo largo de los últimos 50 años, el gasto diario de energía producido por actividad física laboral ha disminuido en más de 100 calorías, al tiempo que ha aumentado el peso de los trabajadores en los países occidentales. ¿Motivo? Hacemos trabajos menos físicos, que requieren menor gasto energético.

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