Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Tres malos hábitos que la gente delgada no tiene

25/06/2014 Mujerhoy.com
Varias mujeres practican ejercicios en una colchoneta © MujerHoy Varias mujeres practican ejercicios en una colchoneta

Varias mujeres practican ejercicios en una colchoneta

La gente delgada y atlética no nace se hace. Hay cuerpos atléticos que se levantan pronto y van a ejercitarse al gimnasio. Todo el mundo dispone de 24 horas al día, pero no todos le damos el mismo uso. Aquí te contamos tres malos hábitos que absorben tu tiempo y que, definitivamente, no te dejan tener un cuerpo serrano.

1.Ir al gimnasio solo cuando apetece

La mayor parte de los días te vas a casa porque estás agotada, no has dormido bien la noche anterior o, simplemente no te apetece un machaque en el gym. Son excusas pero se han convertido en un hábito. En realidad, cuánto más haces algo más te apetecerá hacerlo. Es así cómo se construye un buen hábito para superar uno malo. Si crees que entrenar cuando estás cansada solo servirá para estar aún más cansada, igual debes replantearte esta idea un par de veces. Según un estudio publicado en la revista Pschology Bulletin, más del 90 por ciento de las personas que completaron un programa regular de ejercicios dijeron que habían mejorado la sensación de fatiga y los niveles de concentración.

2.Los fines de semana son días libres de gimnasio

Tirarse a la vida asilvestrada el fin de semana porque el resto de los días has cuidado tu dieta y has ido al gimnasio te pasará factura. El ejercicio se debe incorporar de un modo orgánico en tu rutina, no es un castigo. Y esto quiere decir que el fin de semana no tienes que liberarte del gimnasio ni que todas las tardes del sábado y el domingo tengas que pasarlas subida a la cinta de correr. Sin embargo, hay otros modos más divertidos de ejercitarse al aire libre que quizás sean una buena opción para el fin de semana. Piensa en un paseo en bici, patinar,o simplemente dar un paseo andando.

3.Tener amigos sedentarios

Esto te obligará a pasar horas delante de una mesa en un restaurante o tirado en un sofá. Si tus amigos son sedentarios es difícil luchar contra la corriente. Un estudio publicado por la revista New England Journal of Medicine que estudió a varios sujetos durante 32 años ha demostrado que una persona con un amigo obeso tiene un 32 por ciento más de probabilidades de aumentar de peso. Pero no te estamos sugiriendo que cambies de amigos o que solo tengas amigas con el precio ideal, pero sí que no te dejes llevar. En todo caso apunta a tu amiga al gimnasio y vayan juntas.

Gestión anuncios
Gestión anuncios
image beaconimage beaconimage beacon