Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Vitamin A

01/01/2015

Resumen

La vitamina A, una vitamina liposoluble, desempeña un importante papel en el crecimiento óseo, la reproducción, la función inmunológica, la regulación y síntesis de hormonas y la visión. Tus ojos necesitan vitamina A para poder transformar la luz en las señales del cerebro que permiten percibir las imágenes. La vitamina A protege de las infecciones ayudando a crear leucocitos sanos y favoreciendo una piel sana. La vitamina A ayuda a las células a dividirse y a desarrollar células especializadas, como las células de la sangre, las pulmonares, las del cerebro y otros tejidos importantes.

Las mejores fuentes alimentarias

La vitamina A preformada (llamada "retinol") se encuentra en alimentos de origen animal, como hígado, huevos, leche enriquecida con vitamina A, cereales enriquecidos y pescado. Las verduras de hoja verde y las verduras y frutas de color anaranjado proporcionan vitamina A en forma de carotenoides. Para obtener una ingesta adecuada, el documento de referencia alimentaria para los estadounidenses sugiere tres raciones a la semana de verduras de hoja verde oscuro y dos raciones a la semana de verduras anaranjadas. No hay que olvidar que también se puede obtener vitamina A de origen animal o vegetal, y que el organismo procesa de manera diferente estas fuentes. La vitamina A de procedencia animal, de suplementos o de alimentos enriquecidos se denomina "vitamina A preformada" o "retinol". La vitamina A preformada es altamente absorbible por el organismo. La vitamina A de origen vegetal adopta la forma de carotenoides, principalmente betacaroteno. Para determinar la absorción de diferentes formas de vitamina A, los científicos crearon una unidad llamada "equivalente de actividad de retinol" (EAR). Por ejemplo, 12 microgramos (mcg) de betacaroteno equivalen a 1 mcg de retinol. Para complicar más las cosas, las etiquetas de nutrición y suplementos no utilizan valores EAR, sino unidades internacionales (UI). Por eso, hemos realizado nosotros la conversión.

Ingesta inadecuada y carencias

Uno de los primeros signos detectables de falta de vitamina A es la ceguera nocturna o la imposibilidad de ver bajo una luz tenue. Común en países en vías de desarrollo, la ceguera nocturna es un problema reversible que responde rápidamente a su tratamiento. No obstante, si la deficiencia se agrava, se desarrolla un problema irreversible denominado xeroftalmia, que provoca un estado de sequedad en partes del ojo que con el tiempo degenera en ceguera. Otros efectos de la falta de vitamina A incluyen un descenso de la función inmunológica, sequedad y descamación de la piel, problemas reproductivos y cese del crecimiento óseo.

Al ser una vitamina liposoluble, el organismo puede almacenar la vitamina A. Así, un adulto sano que deje de consumir fuentes de alimentos donde la vitamina esté presente, puede que no vea aparecer los síntomas de su deficiencia hasta que la cantidad almacenada desaparezca por completo, probablemente transcurridos varios meses.

Ingesta excesiva

No se ha demostrado que una ingesta excesiva de beta caroteno, a partir de los alimentos, pueda resultar tóxica para el ser humano, aunque es cierto que puede acarrear un efecto secundario no deseado: piel amarilla (o naranja). Afortunadamente, el tinte del beta caroteno es inocuo y solo temporal. Unas dosis elevadas de vitamina A preformada de origen animal, o de suplementos, pueden causar una toxicidad aguda (a corto plazo) o crónica. Los signos de toxicidad de esta vitamina a corto plazo incluyen náuseas, vómitos, dolor de cabeza, mareos y visión borrosa. La toxicidad crónica (por ingestión de grandes dosis durante meses o años) suele ir caracterizada por sequedad y picor de la piel, pérdida de apetito, dolor de cabeza, defectos congénitos, anomalías hepáticas, trastornos en el sistema nervioso central y dolor de huesos y articulaciones. Una absorción excesiva de vitamina A puede provocar también una reducción de la densidad mineral en los huesos, lo que puede degenerar en osteoporosis.

Gestión anuncios
Gestión anuncios
image beaconimage beaconimage beacon