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Vitamin K

01/01/2015

Resumen

La vitamina K es una vitamina liposoluble que desempeña un importante papel en el proceso de coagulación de la sangre. De hecho, sin ella nuestra sangre no se coagularía. Su nombre deriva de la palabra alemana "koagulation". La vitamina K contribuye también a la salud del esqueleto, ya que también actúa en la mineralización de los huesos. Al igual que la vitamina D, la vitamina K puede ser producida por nuestro propio organismo, aunque generalmente no en las cantidades que éste necesita. Las bacterias presentes en el intestino grueso producen vitamina K que después se almacena en el hígado. No obstante, ha resultado difícil determinar el grado de contribución de esta forma de vitamina K al almacenamiento del organismo.

Las mejores fuentes alimentarias

Las mejores fuentes alimentarias de vitamina K son las verduras de hoja verde, como espinaca y brócoli, huevos, salvado de trigo y aceite de oliva, soja y colza. Dado que la vitamina K es una vitamina liposoluble, su absorción a partir de verduras se ve potenciada con la presencia de grasas en la dieta: así que no dudes en rehogar las espinacas con un poco de aceite de oliva.

Ingesta inadecuada y carencias

La deficiencia de vitamina K es extremadamente poco habitual en los adultos sanos. Los casos de deficiencia generalmente solo se producen en personas con problemas de absorción inadecuada, o enfermedad o daño hepático grave, o aquellas bajo tratamiento con fármacos que puedan interferir con el metabolismo de esta vitamina. Tu médico sabrá decirte si entras en una de estas categorías. Los síntomas principales en estos casos son una coagulación anómala de la sangre y mayor posibilidad de aparición de hematomas.

Los bebés reciben de forma rutinaria una dosis de vitamina K al nacer (generalmente de 0,5 a 1 mg de forma intramuscular o 2,0 mg de forma oral en las 6 horas posteriores a su nacimiento). Esto se debe a que los bebés suelen nacer con poca vitamina K y bajas cantidades de factores de coagulación, lo cual incrementa el riesgo de sangrado durante las primeras semanas de vida. Además, sus intestinos, aún inmaduros, no pueden producir vitamina K. Los lactantes de leche materna también reciben bajas cantidades de vitamina K de la leche humana.

Ingesta excesiva

Aunque es poco probable experimentar efectos negativos debido a la ingesta excesiva de vitamina K, se aconseja moderación. También se recomienda mucho cuidado a aquellas personas en tratamientos con warfarina (un anticoagulante), o que tomen algún fármaco diluyente de la sangre, puesto que necesitarán mantener unos niveles estables de ingesta de vitamina K. La vitamina K puede reducir la efectividad de estos fármacos. Estas personas deberán mantener sus patrones de dieta e ingesta de suplementos una vez se haya establecido la dosis eficaz del fármaco. En general, se les recomienda intentar ingerir los niveles recomendados, evitando grandes fluctuaciones.

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