Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Vitaminas, hidrosolubles

01/01/2015

Las vitaminas son sustancias orgánicas esenciales, necesarias en pequeñas cantidades en la dieta para el funcionamiento, crecimiento y mantenimiento normal de los tejidos del cuerpo. Las vitaminas hidrosolubles son las vitaminas B y C. La mayoría de vitaminas hidrosolubles se excretan directamente en la orina, así que es necesario consumirlas con regularidad. Por lo general no son tóxicas cuando están presentes por encima de las cantidades necesarias, aunque se pueden observar síntomas en personas que consuman dosis muy elevadas de niacina, vitamina C o piridoxina (vitamina B6). Todas las vitaminas B actúan como coenzimas o cofactores y contribuyen a la actividad de enzimas importantes, además de posibilitar que ciertas reacciones que generan energía se desarrollen normalmente. Como resultado, la carencia de cualquier vitamina hidrosoluble afecta principalmente a los tejidos en crecimiento o donde se produce un metabolismo rápido, como la piel, la sangre, el tracto intestinal y el sistema nervioso.

Tiamina (vitamina B1)

La tiamina participa en el metabolismo de los carbohidratos y la conducción de los impulsos nerviosos. La deficiencia de tiamina causa el Beriberi, que se observa frecuentemente en partes del mundo donde se come predominantemente arroz abrillantado (blanco), o harina blanca sin enriquecer. La enfermedad por deficiencia de tiamina en Norteamérica normalmente ocurre en personas con un consumo abundante de alcohol, y se denomina síndrome de Wernicke-Korsakoff.

Riboflavina (vitamina B2)

La riboflavina es estable cuando se calienta durante la cocción ordinaria, a menos que los alimentos se expongan a la radiación ultravioleta (luz del sol). Para evitar la descomposición de la riboflavina, los alimentos ricos en la misma, como los productos lácteos y los cereales, se envasan en recipientes opacos. La riboflavina es útil para mantener una buena visión y un cabello y uñas saludables, y es necesaria para el crecimiento celular normal.

La deficiencia de riboflavina causa una afección que se conoce como ariboflavinosis, que se manifiesta con queilitis angular (grietas en las esquinas de la comisura labial), el desprendimiento de escamas en zonas de piel grasa, y la hinchazón y el enrojecimiento de la lengua. Además, una deficiencia de riboflavina puede frecuentemente causar el defecto visual conocido como cataratas. Normalmente, la carencia de este nutriente forma parte de una deficiencia de varios nutrientes y no se produce de forma aislada. En Norteamérica su incidencia es mayor entre alcohólicos, personas mayores con pocos ingresos o depresión, e individuos con malos hábitos alimentarios, en especial los que consumen alimentos muy refinados y comida rápida, y no consumen productos lácteos.

Niacina (vitamina B3)

La niacina existe en dos formas: ácido nicotínico y nicotinamida. Ambas formas se absorben directamente en el estómago y el intestino delgado. La niacina se almacena en pequeñas cantidades en el hígado y se transporta a los tejidos, donde se transforma en forma de coenzimas. Todos los excesos se excretan por la orina. La niacina es una de las vitaminas B más estables. Es resistente al calor y a la luz, y a los ambientes ácidos y alcalinos. El cuerpo humano es capaz de transformar el aminoácido triptófano en niacina si es necesario. No obstante, si existe una carencia de triptófano y niacina, el triptófano se utiliza para sintetizar proteínas.

La pelagra, o deficiencia de niacina, se observa raramente en los países industrializados, donde sí puede observarse en personas con una alteración rara del metabolismo del triptófano (enfermedad de Hartnup), alcohólicos, y personas con enfermedades que afecten a la ingestión de alimentos.

Ácido pantoténico (vitamina B5)

El ácido pantoténico es estable en ambientes con calor húmedo. Se destruye en presencia de vinagre (ácido), bicarbonato sódico (alcalino) y calor seco. Durante el procesamiento y el refinado de los alimentos se producen pérdidas importantes. El ácido pantoténico se libera a partir de la coenzima A de los alimentos en el intestino delgado. Después de la absorción, se transporta a los tejidos, donde se vuelve a sintetizar la coenzima A. La coenzima A es esencial para obtener energía. La coenzima A también es importante en la síntesis de ácidos grasos, colesterol, esteroides y el neurotransmisor acetilcolina.

La deficiencia dietética se produce conjuntamente con la deficiencia de otras vitaminas B.

Biotina (vitamina B8)

La biotina es la vitamina B más estable. Habitualmente se encuentra en dos formas: en forma de vitamina libre, y como coenzima vinculada a proteínas llamada biocitina. La biotina se absorbe en el intestino delgado y requiere una digestión mediante la enzima biotinidasa. La biotina se sintetiza mediante bacterias en el intestino grueso, pero su absorción es dudosa. Las coenzimas que contienen biotina participan en reacciones esenciales que generan energía a partir de carbohidratos, y sintetizan ácidos grasos y proteínas.

La deficiencia se puede desarrollar en bebés nacidos con un defecto genético que da lugar a niveles reducidos de biotinidasa.

Vitamina B6

La vitamina B6 se presenta en tres formas: piridoxal, piridoxina y piridoxamina. Todas las formas se pueden convertir en la coenzima de vitamina B6 activa en el cuerpo. El fosfato de piridoxal (PLP) es la forma biológicamente activa predominante. La vitamina B6 no es estable en condiciones de calor o entornos alcalinos, así que la cocción y el procesado pueden reducir su contenido en los alimentos. La vitamina B6 se almacena en el músculo y solo se excreta por la orina cuando la ingesta es excesiva.

El PLP participa en la síntesis de aminoácidos y la interconversión de algunos de los mismos. Cataliza un paso de la síntesis de la hemoglobina, la cual es necesaria para transportar oxígeno a la sangre. El PLP ayuda a mantener los niveles de glucosa en sangre, ya que facilita la liberación de glucosa del hígado y del glicógeno de los músculos. También desempeña un papel en la síntesis de muchos neurotransmisores que son importantes para el funcionamiento del cerebro. Esto ha dado lugar a que algunos médicos receten dosis muy elevadas de B6 a pacientes con problemas psicológicos como depresión y cambios de humor. No obstante, no está demostrado que este tratamiento sea eficaz. La piridoxina afecta al funcionamiento del sistema inmunológico y es esencial para la formación de un tipo de glóbulos blancos de la sangre.

Entre los sectores de población que corren el riesgo de sufrir deficiencias de vitamina B6 se incluye a los alcohólicos y a las personas de edad avanzada que no siguen una dieta adecuada. Las personas que toman medicamentos para tratar la enfermedad de Parkinson o la tuberculosis, pueden tomar vitamina B6 adicional bajo la supervisión de un médico. El síndrome de túnel carpiano, una alteración de los nervios de la muñeca, también se ha tratado con dosis elevadas diarias de vitamina B6. No obstante, los datos sobre su eficacia son contradictorios.

Ácido fólico, folato, folacina (vitamina B9)

La folacina o el folato, como se suele llamar, es la forma de la vitamina B9 presente de forma natural en los alimentos, mientras que el ácido fólico es una forma sintética que se añade a los alimentos enriquecidos y los suplementos. Ambas formas se absorben en el intestino delgado y se almacenan en el hígado. El ácido fólico, no obstante, se absorbe con mayor eficacia, y la disponibilidad para el cuerpo también es mayor. Si se consumen en exceso, ambas formas se excretan por la orina y se destruyen fácilmente por la exposición al calor, la oxidación y la luz.

El folato desempeña un papel importante en la síntesis de neurotransmisores. Tener cubiertas las necesidades de folato puede mejorar el humor y las funciones mentales.

La deficiencia de folato es una de las deficiencias de vitaminas más frecuentes. Los primeros síntomas incluyen el cansancio, la irritabilidad y la pérdida de apetito. Una deficiencia grave de folato da lugar a anemia macrocítica, una alteración por la cual las células de la médula ósea no se pueden dividir con normalidad, y los glóbulos rojos quedan en una forma inmadura de gran tamaño que se llama macrocito. Estas células inmaduras grandes también aparecen a lo largo del tracto gastrointestinal, lo cual da lugar a dolor abdominal y diarrea.

El embarazo es un estado de multiplicación y síntesis de ADN rápidas, lo que aumenta la necesidad de folato. La deficiencia de folato puede dar lugar a defectos en el tubo neural como la espina bífida y la anencefalia. Se recomienda a todas las mujeres en edad fértil consumir por lo menos 400 microgramos (μg) de ácido fólico al día, a partir de alimentos enriquecidos y suplementos. Otros grupos con riesgo de deficiencia son las personas mayores y las que presentan abuso del alcohol o toman ciertos medicamentos con receta.

Vitamina B12

La vitamina B12 se encuentra en forma de vitamina libre, llamada cianocobalamina, y en dos formas de coenzimas activas. La vitamina se absorbe en la parte final del intestino delgado llamada íleo. La mayor parte de las aportaciones de vitamina B12 que recibe el cuerpo se almacena en el hígado.

La vitamina B12 se conserva de forma eficiente en el cuerpo, puesto que la mayoría se segrega en la bilis y se reabsorbe. Esto explica el desarrollo lento de la deficiencia en personas que la ingieren o la absorben en cantidades reducidas. La vitamina B12 es estable cuando se calienta, y pierde lentamente su actividad cuando se expone a la luz, el oxígeno y los ambientes ácidos o alcalinos.

Las coenzimas de vitamina B12 ayudan a reciclar las coenzimas de folato implicadas en la síntesis de ADN y ARN, y en la formación normal de los glóbulos rojos de la sangre. La vitamina B12 previene la degeneración de la capa de mielina que recubre los nervios, y ayuda a mantener la conductividad eléctrica normal a través de los nervios.

La deficiencia de vitamina B12 da como resultado anemia perniciosa, causada por un problema genético que afecta a la producción del factor intrínseco. Cuando esto sucede, la función del folato se ve obstaculizada, lo que provoca anemia macrocítica. A diferencia de la deficiencia de folato, la anemia provocada por la deficiencia de vitamina B12 va acompañada de síntomas de degeneración nerviosa que, si no se tratan, pueden provocar parálisis y muerte.

Puesto que la vitamina B12 se almacena bien en el cuerpo, es difícil que se produzca una deficiencia solo por causa de factores dietéticos, a menos que la persona afectada sea estrictamente vegana. Por lo general, la deficiencia se observa cuando la absorción de la vitamina B12 se ve obstaculizada por una enfermedad o por cirugía en el estómago o el íleo, así como por alcoholismo o por un uso prolongado de medicamentos antiulcerosos. La reducción de la producción de ácidos en el estómago relacionada con la edad también reduce la absorción de la vitamina B12 en personas mayores.

Colina

Durante muchos años, la colina no se consideró una vitamina ya que el cuerpo la genera en cantidad suficiente para cubrir sus necesidades en la mayoría de grupos de edad. Sin embargo, actualmente las investigaciones demuestran que la producción de colina en el cuerpo no es suficiente para cubrir las necesidades del mismo. La ingesta adecuada es de 550 miligramos al día para los hombres y 425 miligramos para las mujeres. La colina se encuentra en muchos alimentos, así que es poco probable que se produzca una deficiencia.

Vitamina C (ácido ascórbico)

La vitamina C se necesita para formar y mantener el colágeno, una proteína fibrosa que confiere resistencia a los tejidos conjuntivos de la piel, el cartílago, los huesos, los dientes y las articulaciones. El colágeno también es necesario para curar las heridas. Cuando se añade a las comidas, la vitamina C aumenta la absorción intestinal del hierro de los alimentos de origen vegetal. Una concentración elevada de vitamina C en los glóbulos blancos de la sangre permite al sistema inmunológico funcionar correctamente, ya que proporciona protección frente a los daños oxidativos provocados por los radicales libres. La vitamina C también recicla la vitamina E oxidada para reutilizarla en las células, y ayuda al ácido fólico a convertirse en su forma activa (THF). La vitamina C ayuda a sintetizar la carnitina, la adrenalina, la epinefrina, el neurotransmisor serotonina, la hormona tiroidea tiroxina, los ácidos de la bilis, y las hormonas esteroides.

Una deficiencia de vitamina C provoca cambios generalizados en los tejidos conjuntivos de todo el cuerpo. En personas que comen pocas frutas y verduras, siguen dietas restrictivas o abusan del alcohol y las drogas, pueden producirse deficiencias. Los fumadores también cuentan con niveles menores de vitamina C. Los médicos pueden recetar una suplementación para acelerar la curación de úlceras por decúbito, úlceras de la piel, fracturas, quemaduras, y afecciones derivadas de una cirugía. Las investigaciones han demostrado que las dosis de hasta 1 gramo al día pueden tener un pequeño efecto sobre la duración y la gravedad del resfriado común, pero no sirven para prevenir su aparición.

Gestión anuncios
Gestión anuncios
image beaconimage beaconimage beacon