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Resorts para los que odian los resorts

Logotipo de Harper's Bazaar Harper's Bazaar 17/05/2017 harpersbazaar.es

Pocos destinos hay más representativos de la 'cultura del resort' que Cancún y la región de la Riviera Maya mexicana. Sin embargo, en lugares tan emblemáticos como la mismísima Playa del Carmen también hay espacio para hoteles diferentes. Sin perder el concepto de resort con todos los servicios incluidos, la apuesta de Mayakoba es ofrecer una experiencia más integrada en la historia maya, con la posibilidad de navegar en el oasis de serenidad que es el propio hotel, integrado en la selva y con frondosa vegetación por todos lados, lleno de miradores y sin las obligatorias tumbonas y sombrillas de colores a la vista.Rosewood Mayakoba. Playa del Carmen (México). Desde 590 €/noche. rosewoodhotels.com

Pocos destinos hay más representativos de la 'cultura del resort' que Cancún y la región de la Riviera Maya mexicana. Sin embargo, en lugares tan emblemáticos como la mismísima Playa del Carmen también hay espacio para hoteles diferentes. Sin perder el concepto de resort con todos los servicios incluidos, la apuesta de Mayakoba es ofrecer una experiencia más integrada en la historia maya, con la posibilidad de navegar en el oasis de serenidad que es el propio hotel, integrado en la selva y con frondosa vegetación por todos lados, lleno de miradores y sin las obligatorias tumbonas y sombrillas de colores a la vista.Rosewood Mayakoba. Playa del Carmen (México). Desde 590 €/noche. rosewoodhotels.com
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La escena es conocida. Una serie de piscinas, agrupadas y con varias barras a un paso, sirviendo todo tipo de cócteles, cerveza, refrescos... desde incluso antes del mediodía. Decenas de parejas, familias y grupos de amigos que se divierten y tuestan al sol, luciendo una llamativa pulsera de algún color fluorescente; mirando mal a los que se hicieron con las tumbonas a las 8 de la mañana y no han vuelto a aparecer hasta muchas horas después.

Elevándose al cielo, un edificio de al menos media docena de plantas, con muchos balcones alineados de cara al océano, el mismo que puede que ni se pise durante la semana de vacaciones, al contar con diversión asegurada dentro del hotel.

Sí, estamos en un resort. Y da igual que sea en el Caribe, en Bali o en Canarias. Poco importa tampoco que la hotelera sea española, americana o australiana: la estandarización de este tipo de centros de vacaciones no conoce nacionalidades. Una estampa que es sinónimo de relajación, desconexión y diversión para algunos... y, al mismo tiempo, de pesadilla y horror para los que prefieren invertir sus vacaciones en otro tipo de lugares.

Afortunadamente para este segundo grupo, no todos los resorts están cortados por el mismo patrón ni ofrecen los servicios sin tener en cuenta el destino o la cada vez más demandada personalización que buscan los viajeros. Algunos incluso dan mucho margen a la sorpresa, al salirse completamente del guión establecido. Son los resort para los que odian los resorts.

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