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Cristina Pedroche y David Muñoz en París: 7 claves para un viaje romántico

Logotipo de Zeleb.es Zeleb.es 07/05/2015
Cristina Pedroche y David Muñoz frente al Moulin Rouge: <p>Cristina Pedroche y David Muñoz frente al Moulin Rouge</p> Cristina Pedroche y David Muñoz en París: 7 claves para un viaje romántico

He aquí dos enamorados en la ciudad del amor: Cristina Pedroche y David Muñoz. Ella recién llegada de su aventura pekinesa (el nuevo Pekín Express es suyo) y David Muñoz con su Diverxo y derivaciones triunfando como la Cocacola (o la Pepsi, según guste el consumidor).

Ambos han hecho una escapadita a París en la cual David Muñoz ha aprovechado también para visitar dos templos gastronómicos afines a su filosofía culinaria: Arpege (84 Rue de Varenne) y David Toutain (29 Rue Surcouf). Pero más allá de estos dos restaurantes de altísimo nivel, ¿qué claves hay para una visita romántica a París? Aquí van siete consejos, siete ideas, siete rincones para que París no se acabe nunca.

1. Place des Vosges: ​Tal vez la plaza más bella de París sea este rincón en el barrio de Le Marais. Place des Vosges es una pequeña plazoleta rodeada de soportales en los cuales se esconden algunas de las tiendas más bonitas de la ciudad: galerías de arte, casas de comidas y selectas boutiques a la parisién.Naturalmente que hay turistas pero todavía conserva esta plaza ese aire de lugar no contaminado del todo por la avalancha de excursionistas que a diario se sientan a mirar la Torre Eiffel. Es el lugar perfecto para un beso de mucho amor.

2. Un paseo en Bateau Mouche (sí, como lo oyes): Que no te cieguen los prejuicios. Sí, en el Bateau Mouche se suben turistas nipones, jubilados de toda Europa, etc, etc, etc. Pero hay que admitir que el espectáculo de París desde el Sena no tiene parangón.Resulta obligado y, en lo que a romanticismo se refiere, acuérdate (si la has visto) de la magnífica secuencia de Antes del atardecer en la que Ethan Hawke y Julie Delpy hablan interminablemente de lo que pudo haber sido y no fue y, sin embargo, puede regresar.Sí, hay que montar en el Bateau Mouche si se va a París en pareja (y sin pareja también).Lo mejor es tomar uno de los barquitos de la clásica compañía Bateaux Mouche, cuya parada está junto al puente del Alma (efectivamente, donde perdió la vida de modo trágico Lady Di).

3. Restaurantes, cafés y barecitos del Marais: Le Marais es el barrio de moda de París. Encontrar alojamiento particular aquí resulta más o menos asequible (para lo carísima que es la ciudad) y está lleno de encanto. En los últimos años se ha llenado de tiendas de flores y de comestibles, cafés, restaurantes modernos, alguna discoteca... Tiene un punto hipster, una importante presencia del colectivo homosexual y, sobre todo, el absoluto chic que se impone en París allá por donde vayas.Hay mil y un restaurantes y casi todos excelentes. Te recomendamos un bistrot muy romántico: Vyns des Pyrénées (25 Rue Beautreillis).

4. Un museo en silencio: Claro que hay que visitar el Louvre o el Pompidour pero en París hay extraordinarias salas de exposiciones mucho menos conocidas y que merecen la pena. Por ejemplo, la Maison Européen de la Photographie (5 Rue de Fourcy). Recomendable no sólo por las obras fotográficas allí expuestas sino también (y eso es importante en París) por el silencio y el escasísimo trasiego de visitantes. Para apartarse un instante del mundanal ruido de la urbe en un espacio arquitectónico lleno de armonía.

5. El famoso Harry's Bar: Te van a cobrar caro la copa pero el Harry's Bar de París (igual que el de Venecia). Harry's Bar (5 Rue Daunouj) fue fundado en 1911 por un estadounidense nostálgico de los bares de su añorado Nueva York pero lleva el nombre que lleva desde 1923, cuando el establecimiento quedó en manos de uno de sus camareros: Harry Elhone.En su origen fue bar para expatriados estadounidenses al que iba Hemingway (por supuesto) y donde abrevaron Humprey Borgart, Lauren Bacall, Rita Hayworth y toda estrella de Hollywood que pasara por la ciudad. Hoy es un sitio con encanto retro, precios elevados y una clientela mitómana.Pero, pese a los estragos de la fama continuada, Harry's Bar sigue teniendo algo especial y la noche aquí es acogedora.

6. Calles de Montmartre: El barrio de Montmartre es, obviamente, la basílica de Sacré Coeur pero mucho más. Subid hasta la basílica, claro, pero luego merece la pena bajar hasta el centro de París dando un largo paseo. Entre otras cosas porque este París, en algunas de sus esquinas, está menos gentrificado y conserva una cierta suciedad bohemia que tiene su aquel. ¡No todo ha de ser diseño ultrasofisticado! También puede uno disfrutar de neones como el de la tienda de disfraces Clown Montmartre (22 Rue de Faubourg).

7. A los lados del Sena: Y lo que no puedes eludir bajo ningún concepto si vas en pareja es un paseo al pie del Sena. A lo largo de gran parte del río hay zonas habilitadas para caminar y qué decir. El beso definitivo será a orillas del Sena. Fotos: Instagram, Zeleb

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