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Mamá Chicó o la fusión gastro que querías: Italia, Argentina y Galicia

Logotipo de Traveler Traveler 24/07/2017 Traveler

© Proporcionado por Traveler

Pizzas de masa negra y pan recién hecho

Apunta: pizza de cecina con emulsión de tomate y queso pecorino sobre una masa negra, elaborada con carbón vegetal. ¡De nada! Italia, Argentina y Galicia se funden en un plato, bueno, en varios, en Mamá Chicó, y de esa fusión salen cosas tan especiales y vistosas como esta recomendación que ya deberías llevar grabada a fuego.

Mamá Chicó ha aterrizado en Madrid con la tranquilidad de llevar haciendo las cosas bien desde hace tiempo. En Galicia (entre Coruña, Vigo y Arteixo) tienen cinco locales, pero la experiencia de esta familia de raíces argentinas viene de más lejos.

En el nombre del restaurante está el origen de su pasión por el buen comer y por hacer las cosas bien. Mamá Chicó era el apodo de la madre de los actuales dueños, Rafaela Susana Fasanella, “una madre porteña que cocinaba para alimentar el alma”. Esas madres que, en Argentina o aquí, no sabrán de gourmets ni se preocupan de fusiones pero sí que saben qué es lo mejor para alimentar a los suyos, saben dónde comprarlo y saben cómo cocinarlo.

En Argentina está el origen de Mamá Chicó porque ahí Héctor Presumido se convirtió en experto panadero, en un experto en amasar harinas, en un experto en pasta fresca. Y ya en Galicia, unieron esa experiencia con la pasión familiar y, junto a su hijo, Martín, crearon el primer restaurante en esa zona de España “donde la naturaleza es más que generosa con los productos de su tierra”, dicen. 

 

El hecho a mano y lo artesanal está en el ADN de este restaurante de decoración parisina tropical en el que el obrador, Chicó Bakery, a la vista tiene un lugar privilegiado: en mitad del local. Ahí, cada día, la repostera Ana Cruelles elabora los panes, tartas y postres que se sirven desde la mañana para el desayuno a la cena (incluyendo la merienda, sí).

Pero tampoco le resta importancia a la cocina, también vista, que preside el chef Salvatore Corradino, un napolitano que pone el acento italiano a esta fusión de éxito. Suyos son platos como la lasaña de rabo de toro.

POR QUÉ IR

Lo repetimos: por la pizza de cecina con emulsión de tomate y queso pecorino sobre masa negra elaborada con carbón vegetal. Pero también por sus pastas, por la lasaña de rabo de toro, ojito derecho de su chef. Y por los postres y tartas que puedes disfrutar de la mañana a la noche.

También es una buena excusa para conocer esta nueva meca foodie de Madrid: la calle Recoletos.

EXTRAS

Con ese obrador, ese pan y todo ese buen producto que llega directo de Galicia no podía faltarles un buen brunch. Que si baja el calor, se puede disfrutar en sus mesas exteriores, pero si agosto sigue siendo duro se puede tomar en ese salón patio que sirve de antesala al restaurante lleno de encanto y el olor de las flores frescas y las aromáticas secas.

¿Otro extra importante? Esas pizzas de 62 centímetros, de las más grandes de Madrid, que sirven para alimentar a cuatro de una vez porque, además, permiten pedir de dos variedades a la vez. Las ¿pequeñas? son de 30 centímetros. Mamá Chicó es perfecto para compartir, y también se adapta a uno solo.

EN DATOS

Dirección: Calle Recoletos, 10

Teléfono: 911 571 246

Precio medio: 25-30 euros

http://www.mamachico.com/

www.traveler.es

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