Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

¿Por qué las coaliciones con la extrema derecha suelen acabar mal?

En los países europeos en los que no rige el cordón sanitario frente a partidos ultraderechistas como Vox, no es tan extraño que estas formaciones accedan al poder en coaliciones y alianzas que, con frecuencia, han terminado mal. Pol Morillas, director del patronato del CIDOB, el Centro de Barcelona para Asuntos Internacionales, nos explica por qué: "Lo que suele suceder es que los partidos de extrema derecha no son socios fiables, en el sentido de que siempre sus demandas estarán por encima de lo que los Gobiernos o las instituciones pueden llevar a cabo. ¿Por qué? Porque muchas de sus propuestas son, en muchos casos, inconstitucionales con respecto a los sistemas en que se mueven y, por ejemplo, aquellos que abogan por salir de la Unión Europea, eso tendría claramente un impacto en el sistema institucional. Por lo tanto, los partidos de extrema derecha nunca están del todo contentos a pesar de que formen parte de gobiernos o hayan dado su apoyo a gobiernos más de centro". Otra característica de las alianzas con la ultraderecha es el contagio de su discurso al resto de formaciones afines. ¿Es contraproducente dejarlos entrar en los gobiernos? "Depende de cada caso. Hay países en los que la presencia de la extrema derecha viene de mucho más allá en el tiempo de lo que es un país como España, por ejemplo, y por lo tanto, se han ensayado muchas fórmulas en función de cada contexto: dando apoyo parlamentario, formando parte del Gobierno, dando apoyo externo al Gobierno... Lo que sí sucede es que en España hemos pasado demasiado rápidamente, a mi entender, de lo que es la no presencia de la extrema derecha en el parlamento a lo que es la inclusión de la extrema derecha en pactos de Gobierno y, por lo tanto, normalizando totalmente su poder. Lo que en Europa se ha tardado muchos años en hacer, en el caso español se ha hecho muy rápido, y eso responde a la política de bloques a la que he hecho referencia, y por lo tanto tenemos que ver cuál es la mejor solución para tratar con la extrema derecha en cada uno de los países". En el Parlamento Europeo, Vox se ha integrado en el grupo de Conservadores y Reformistas Europeos, que incluye a los nacionalistas flamencos que han apoyado a Carles Puigdemont. ¿No es una incongruencia? "En el caso del grupo del que va a formar parte Vox, efectivamente está la Nueva Alianza Flamenca, que, en la cuestión territorial tiene una posición muy distinta a la de Vox. Lo que pasa es que Vox ha escogido a ese grupo porque de él forman parte los polacos de Ley y Justicia, porque la cuestión de la religión, la Europa cristiana es algo que los une mucho respecto a este grupo polaco y que, en cambio, los diferencia mucho de Le Pen, más laica, o de Salvini, que tampoco ve en la religión católica su principal campo de batalla. Por lo tanto, Vox ha priorizado ese grupo más conservador en lo moral, porque se corresponde mucho con los mensajes que nacionalmente ha pasado en ese terreno".
image beaconimage beaconimage beacon