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La tolerancia de Gdansk contra una Polonia ultraconservadora

La UE se enfrenta a un nacionalismo creciente y a un sentimiento antiinmigración que refleja el debilitamiento del Estado de Derecho en los países de Europa del Este. En este sentido, el desafío de Polonia es claro . En medio de la presión de Bruselas, el Primer Ministro Mateusz Morawiecki dijo al Parlamento Europeo: "Por favor, no nos sermoneen. Sabemos perfectamente cómo gobernar nuestras instituciones". En esta edición de Insiders Euronews viaja a la ciudad portuaria polaca de Gdansk para averigúar a qué y quién debe su fama de tolerancia y respeto por las minorías. Gdansk, un oasis para las minorías en Polonia En un país como Polonia, eminentemente conservador y de gran influencia católica es extraño encontrarse con un lugar como Gdansk. Pawel Adamowicz, alcalde de la ciudad desde hace más de 20 años, es el autor en gran medida del talante aperturista y liberal que ha ido calando en esta ciudad del norte. Adoptó un enfoque más liberal en el Ayuntamiento, supervisando las políticas que reconocen a todos, a los migrantes y al colectivo LGTBI ( que incluye a los grupos gais, lesbianas y bisexuales . Eso le valió ganar muchos adeptos pero también, enemigos. En enero Adamowicz fue letalmente apuñalado durante un acto benéfico en Gdansk. Magdalena, la viuda de Pawel y madre de sus dos hijas asegura a Euronews que fue la personalidad de su marido la que marcó la diferencia en Gdansk: "Era una persona muy abierta, su marca registrada era una sonrisa. Estaba abierto a la gente y la gente venía a él muy a menudo y le hablaba en la calle.... y siempre se detenía y tenía tiempo para la gente, siempre los escuchaba y trataba de ayudarlos en la medida de lo posible". Candidatura a las elecciones de la UE Pawel comenzó como conservador, pero se hizo más liberal durante los últimos años de sus 6 mandatos: "Aprendió toda su vida, maduró y evaluó. Encontró que muchos grupos en Polonia están extremadamente discriminados y él no estaba de acuerdo con eso. Así que esa fue la razón que le llevó a apoyar a los grupos minoritarios como los inmigrantes o el colectivo LGTBI. La candidatura de Magdalena a las elecciones de la UE en mayo como candidata independiente, viene motivada, según explica, por el asesinato de su marido: "Siento que todo su poder (de Pawel) recae ahora sobre mi...En su funeral, el párroco pidió el cese del discurso del odio.... Pensé, entonces, eso va por mí, por lo que he vivido y sufrido. Así que tengo que luchar contra todo eso, contra las noticias falsas, las medias verdades, porque eso no hace más que dinamitar la integración europea del bloque comunitario desde dentro" La migración en Gdansk Se estima que en Gdansk viven alrededor de 40.000 inmigrantes. Algunos han optado por crear sus propias empresas, como Mohammed Amer, un palestino que regenta ahora su propia empresa de alimentación y emplea a inmigrantes de varios países, entre ellos, Bangladesh, India y Nepal. No ha sido un camino de rosas. Cuando quiso comprar su casa junto con su novia polaca, el Ayuntamiento le envió una carta denegándole el permiso porque "podía ser un peligro para la comunidad". "Estábamos realmente conmocionados y sorprendidos. Así que acudimos a los medios de comunicación y, después de eso, cambiaron de decisión y me dejaron comprar la casa. Pero tuvimos que esperar más de un año. Ahora vivo feliz aquí, y veo que la gente de este lugar es muy servicial y amable". "Por desgracia el gobierno polaco no está preparado para la inmigración. En muchos casos una vez abierto el proceso, los afectados esperan un año para luego encontrarse que su caso es cancelado", manifiesta Yulia Shavlovskaya, migrante natural de Bielorrusia y asesora, en el Centro de Apoyo al Inmigrante. "Gdansk es muy abierta y tolerante hacia los extranjeros. Lo llevamos en la sangre, porque cuando vives aquí, te das cuenta de que es bueno vivir en paz y de que es mejor construir que destruir", añade Yulia. A favor del control de la inmigración Otros vecinos en Gdansk se muestran más cautos frente a la inmigración como Grzegorz Pellowski, católico y seguidor del partido gobiernate ultraconservador Ley y Justicia: "No me agrada que Alemania o Suecia hayan abierto tanto sus puertas a personas que vienen de fuera de forma incontrolada y que pueden influir en el futuro del país. Ahora se dice oficialmente que algunos de los países europeos se convertirán en países musulmanes", opina Grzegorz Pellowski, propietario de una cadena de panaderías. Grzegorz ha apoyado a un grupo de extrema derecha llamado All Polish Youth. Este movimiento publicó certificados de defunción falsos para 11 alcaldes en 2017 - entre ellos el de Pawel Adamowicz, citando su "causa de muerte" como "liberalismo, multiculturalismo y estupidez". "Se trataba de un mensaje simbólico. Había que simbolizar la muerte de sus opiniones y de su política. Fue un mensaje muy fuerte. Pero a veces es necesario un mensaje fuerte para llegar a la gente. En este caso se pasaron, luego se disculparon. `Pero si hubiera dependido de mí, no lo habría hecho". Respeto a las minorías por su orientación sexual El ayuntamiento de Gdansk ha elaborado un documento como un modelo para la igualdad de trato. Abarca todo lo relacionado con la comunidad de Gdansk y los derechos fundamentalmente. Habla de género, edad, etnia, nacionalidad. Pero quizás lo más interesante de este documento es que tiene una sección sobre la orientación sexual. "Vivo en Gdansk desde hace 25 años. La idea de ciudad tolerante está muy difundida por toda la comunidad gais en todo el país. Mucha gente viene aquí a vivir, lo que no significa que le vaya bien a todo el mundo. Aún quedan muchas cosas por hacer, cuenta Jacek Jasionek, abogado y activista del colectivo LGTBI. "En Polonia, no hay ningún proyecto de ley sobre las parejas de hecho, no hay ningún proyecto de ley sobre la igualdad en el matrimonio, no es un delito de odio si alguien ofende a los LGTBI , no hay delitos motivados por la homofobia en el código. Por no hablar de las leyes sobre los niños educados por parejas homosexuales. Todo está muy lejos de Europa, el nivel de legislación se acerca más a Rusia", según Jacek. "Ahora creo que estamos en una cresta. Como si estuviéramos caminando por la cresta de una montaña. O bien caemos al lado antidemocrático, donde los derechos humanos no son respetados, donde los homosexuales son gente de segunda clase que no merecen todos los derechos. O la sociedad está de acuerdo y reconoce los derechos de las minorías sexuales", añade. L a Iglesia y su gran influencia sobre la sociedad polaca La iglesia católica ejerce una gran presión sobre la opinión pública. En marzo, un grupo evangélico publicó las fotos de un sacerdote dirigiendo una quema de libros fuera de una iglesia, entre ellos algunos de Harry Potter a los que se les acusaba de promover la brujería. Poco tiempo después las fotos fueron retiradas y el párroco pidió disculpas a través de las redes sociales por un acto, que en sus palabras fue malinterpretado ya que "no pretendía ir en contra de literatura y de la cultura". "Intentas buscar la mejor forma y manera de transmitir tu fe, pero al final, se cometen errores muy tontos.. Estoy convencido que para casi todas las iglesias en Polonia, para el 100 por cien, eso fue un error", manifiesta Pawel Kowalski La iglesia se mantiene firme frente a la ampliación de algunos derechos. En los últimos años, miles de mujeres han protestado contra la que consideran la ley del aborto más restrictiva de Europa. "Cuando hablamos de derechos, de lo que reclama la gente, nosotros como Iglesia, estamos obligados a discernir, a distinguir los mensajes que realmente son de Dios, del Espíritu Santo y se nos pide defender, y otros que no lo son ", opina el párroco. Más derechos para las familias y las mujeres En Polonia, las mujeres reciben un subsidio por maternidad en el marco de un plan gubernamental conocido como "500 plus". Esta ayuda tiene como objetivo fomentar las tasas de natalidad en el país, aunque hay quienes critican que es es una forma de desanimar a las madres para que vuelvan a la vida laboral. "Cuando se trata de la guardería pública, sí estamos en la lista, en concreto en el puesto 800, pero una guardería privada no nos lo podemos permitir; es imposible", señala Renata Gluszek, profesora y madre de una niña de 10 meses. La subvención no es la solución, dice: "La ayuda del Gobierno no resuelve el problema. Prefer´iría que me dieran una guardería para la niña que dinero, que yo podría conseguir trabajando si dispusiera de tiempo" En cuanto al nivel de representación de las mujeres en altos cargos, Renata señala: "Las mujeres estamos muy infrarepresentadas y creo que debería haber más mujeres en puestos más representativos." El futuro de Gdansk Está claro que los alcaldes polacos tienen mucho trabajo para conjugar la gestión de la vida local frente a la frustración de muchas leyes y regulación nacionales El futuro de Gdansk está ahora en manos de la alcaldesa en funciones y colaboradora de Pawel Adamowicz, la abogada Aleksandra Dulkiewicz. La primera mujer edil de este pueblo. Piotr Kowalczuk, teniente de alcalde de Gdansk: "Es una gran pérdida la de Pawel Adamowicz. Veinte años de todo lo que hizo por el pueblo de Gdansk, en la construcción de sus valores de libertad, solidaridad, apertura e igualdad. Valores que han fraguado bien aquí. Intentaremos que se mantenga su legado y que sigan funcionando todos los programos creados con otras personas y oenegés. No se trata sólo de un reto, de su legado, sino de la vida cotidiana de la gente de Gdansk.
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