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Venecia: vacaciones infernales

La ciudad de los canales se ahoga de turistas. Muchos de ellos comprueban que las vacaciones de sus sueños no son precisamente lo que esperaban. Demasiados turistas hasta para los turistas "¿Te imaginabas Italia así?", preguntamos a una niña de EEUU. "No", nos contesta. "¿Por qué?" "Porque aquí hay más gente". " Venecia es una ciudad para turistas. Aquí viven unas cincuentamil personas. Y veinte millones la visitan cada año", nos dice Sara Herman, de NBC. "Esto es Disneylandia" "Creo que nos estamos convirtiendo en Disneylandia", se queja Carlos, activista anticruceros. Pero Venecia no es la única. La gente ahora viaja ahora por todo el mundo más que nunca en la historia. "El gran detonante es el crecimiento de los vuelos de bajo coste, que han abierto un potencial para hacer muchos más viajes mucho más cortos", asegura Jeremy Smith, asesor de viajes. Pero aquí los turistas son un arma de doble filo. Por una parte son fundamentales para la economía local. "¿Quién compra su tiramisú?" "Sobre todo los turistas",nos responde Roberto Carutti, pastelero. Roberto tiene que traer los suministros en bote desde tierra firme porque los supermercados en las islas abastecen a los visitantes. "Todos creen que nos aprovechamos de los turistas, pero no es así. Tenemos muchos gastos". Sobre todo, él desearía que los turistas mostraran un poco de respeto por su magnífica ciudad. "Simplemente comportarse". Prohibido nadar en los canales Las autoridades encargadas del turismo han lanzado varias campañas para que los visitantes dejen de tirar basura y de sentarse en las escaleras obstruyendo el paso. "No queremos que la gente salte desde el puente y nade en el canal..." nos dice la vicealcaldesa Paola Mar. El Ayuntamiento intenta poner orden multando con 450 euros a quienes salten a los canales o vistan ropa inadecuada. Guiseppina tiene mucha paciencia con los turistas. Se pasa el día mostrándoles los secretos de su querida ciudad. Pero, de vuelta en casa, reconoce que se les ha ido de las manos . "Antes abría la ventana y veía a amigos. Ahora solo veo a extranjeros, que son buena gente, pero ya no hay barrio". Es madre soltera y vive con sus padres. La mayoría de sus vecinos se han marchado de las islas para alquilar sus casas a los visitantes, nos cuenta Angela. Ya no sale de casa, ni para hacer la compra. Las calles de Venecia están demasiado abarrotadas para ella.
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