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¿Por qué cortamos nuestro cabello cuando estamos en crisis?

logotipo de Veintitantos Veintitantos 16/02/2017 Mairem Del Río

Todas, en algún momento hemos pasado por una crisis que amerita un cambio radical de look, empezando por el cabello. Sabemos que todo gran cambio va acompañado por un nuevo estilo de pelo, es algo casi instintivo, pero ¿por qué lo hacemos?

“Una mujer que corta su cabello está a punto de cambiar su vida”, dijo alguna vez Coco Chanel, y tenía toda la razón.

Tarde o temprano, en algún momento de nuestra vida, las mujeres canalizamos todos nuestros sentimientos en un corte de pelo o un cambio radical de look. Felicidad, éxito, bienestar, ira, enojo, depresión, frustración o duelo, todos se pueden ver reflejados en nuestra melena.

Pasamos de largo a corto, de morenas a rubias o pelirrojas, de un estilo recto a uno asimétrico en capas, de castañas a experimentar con colores de fantasía, estrenamos flequillo, alaciamos, rizamos o, en el caso más extremo, nos rapamos algunas áreas o toda la cabeza para tener “un nuevo comienzo” desde cero.

Muchos conocen este fenómeno como breakup hair, pues es de lo más común dar ese paso justo después de terminar una relación amorosa, pero también puede ser resultado de quedarte sin trabajo o conseguir uno nuevo, mudarte a otra ciudad, llegar a los 20, 25, 30 o 40 años, o cualquier evento que implique una sacudida emocional.

Tal vez recurrimos a las tijeras o el tinte porque nos sentimos fuera de control y creemos, de forma consciente o inconsciente, que nuestro pelo es algo que sí podemos dominar. Cuando todo se nos escapa de las manos, esta es una forma de sentir que todavía tenemos las riendas de algo, aunque sea de algo tan superfluo como nuestro pelo.

Ejemplos de cambios radicales sobran en el espectáculo. Todos ubicamos aquella vez que Britney Spears se rapó la cabeza ella misma mientras transitaba la etapa más oscura de su carrera y de su vida. O cómo Miley Cyrus le dijo adiós a su perfecta melena castaña para estrenar un cabello ultra corto y platinado, como una reafirmación de rebeldía y de ruptura con su pasado de “niña Disney”.

Por su parte, Emma Watson cambio las ondas de ‘Hermione Granger’ por un pixie para cerrar su ciclo en Harry Potter y entrar en una nueva etapa, tal como Jennifer Lawrence después de ganar el Oscar por Silver Linning Playbook.

En Dawson’s Creek, ‘Jen Lindley’ (Michelle Williams) cambiaba su cabello cada vez que pasaba de tranquila a salvaje, mientras que ‘Joey’ (Katie Holmes) cortó su larga melena cuando empezó a salir con ‘Pacey’ (Joshua Jackson).

En la serie Girls, la protagonista ‘Hannah Horvath’ (Lenna Dunham), se corta el pelo al final de la segunda temporada tras atravesar un periodo de locura y crisis aguda. Y en Mad Men, ‘Sally Draper’ (Kiernan Shipka) se corta el pelo para llamar la atención de su padre y de todo el mundo, como una metáfora física de su intento de tener cierto control sobre su vida tras el divorcio de sus padres.

Al final, quizá sólo sea nuestro deseo de reflejar de forma visual y tangible los cambios que estamos viviendo internamente. Lo importante es hacer caso del sabio dicho: renovarse o morir.


© Proporcionado por Notmusa S.A. de C.V.

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