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Un espía espiado: la sorprendente vida íntima de 'Garbo', el español que engañó a Hitler

logotipo de El Confidencial El Confidencial hace 4 días Ana Ramírez
Juan Pujol 'Garbo' y Araceli González (Archivos Nacionales Ingleses) © Externa Juan Pujol 'Garbo' y Araceli González (Archivos Nacionales Ingleses)

En invierno de 1941, los británicos que descifraban las comunicaciones del servicio secreto alemán interceptaron unos mensajes alarmantes. Provenían de un agente que se encontraba en Gran Bretaña. A través de textos “fabulosamente largos” y algo excéntricos, informaba a los nazis sobre las maniobras navales del enemigo o les daba detalles sobre los regimientos.

Este espía alemán, 'Arabel', llegó a provocar que los nazis intentaran interceptar un convoy enemigo que ni siquiera existía. Los británicos sospecharon inmediatamente de la información inexacta e incluso errónea que 'Arabel' proporcionaba a los alemanes. Así entró en escena “Garbo”, el alias que después usaría como agente del servicio secreto británico, uno de los espías más decisivos para la victoria de los Aliados en la Segunda Guerra Mundial.

Juan Pujol García, 'Garbo'. (Archivos Nacionales Ingleses) © Proporcionado por Titania Compañia Editorial S.L. Juan Pujol García, 'Garbo'. (Archivos Nacionales Ingleses)

El agente doble era español y se llamaba Juan Pujol García. Cuando los británicos interceptaron estos mensajes de radio, comenzaron a buscar a 'Arabel'. No sabían que él ya los buscaba desde hacía meses.

Algunos testimonios y detalles sobre la historia de 'Garbo' se revelan por primera vez. Con motivo del 75 aniversario del Desembarco de Normandía, María Kreisler, su hija, ha decidido poner en marcha la web garboespia.com, que relata los logros de su padre y desvela sus entresijos más humanos. El espía, espiado. “Es mi homenaje para él. Y que cuando yo no esté, su historia permanezca”, cuenta en exclusiva a El Confidencial.

Juan Pujol nació en Barcelona en 1914 y se las arregló para sobrevivir a la Guerra Civil sin pegar un solo tiro. En aquel Madrid “con plomo en las entrañas” que describió Machado, se casó con Araceli González, natural de Lugo. Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial “se decidió a luchar contra el totalitarismo como entendió que mejor podía hacerlo, como un agente del servicio secreto británico”, asegura su hija.

Aquellos mensajes de 'Arabel' que los británicos captaron en 1941 eran en realidad maniobras para despistar a los alemanes. Pujol fingió que los enviaba desde Gran Bretaña, aunque se encontraba en Lisboa. Todo comenzó por iniciativa propia, esperando poder trabajar más tarde para el MI5, el servicio secreto británico. Lo había intentado varias veces, pero no fue hasta un año después, gracias a su mujer, cuando lo consiguió.

Araceli González. (Archivos Nacionales Ingleses) © Proporcionado por Titania Compañia Editorial S.L. Araceli González. (Archivos Nacionales Ingleses)

Araceli se presentó en la Embajada de EE.UU. en Lisboa. “Su plan no daba resultado, estaban desanimados, pero mi madre decidió ir a la embajada. A través de esa visita, los británicos se dieron cuenta de que mi padre era el agente que estaban buscando. Fue a Araceli a quien escucharon, su actuación fue fundamental”, cuenta su hija.

El MI5 reclutó finalmente a aquel agente que despistaba a los alemanes desde Lisboa y lo trasladó a Londres. Así nació 'Garbo'. Allí creó una red de hasta 27 espías imaginarios repartidos por Gran Bretaña para dar verosimilitud a su información. Como un novelista, 'Garbo' inventaba detalles sobre la vida o personalidad de algunos de los espías. La red era tan sofisticada que llegaron a simular la muerte de un agente y anunciaron su funeral en el periódico. Los alemanes creyeron la historia y enviaron dinero a su viuda imaginaria: “Además de tener mucha creatividad e inventiva, mi padre se sentía escritor”.

El precio del éxito

'Garbo' se propuso golpear al nazismo sin disparar un arma. Como agente doble al servicio del MI5, hizo creer a Hitler que el Desembarco definitivo de los Aliados no se produciría en Normandía, sino en Pas de Calais (Bélgica). La hazaña de Pujol aseguró el éxito del Día D y la liberación de la Europa ocupada.

Pero los años de 'Garbo' en Londres no fueron fáciles. Detrás del espionaje y del éxito se esconde lo que los Archivos Nacionales de Gran Bretaña desvelaron en 2016. Los documentos desclasificados relatan la dureza de la clandestinidad para el matrimonio en una ciudad devastada por las bombas. Una vida que Araceli tuvo que sostener sola, según cuenta su hija: “Mi madre estuvo abandonada y aislada durante la guerra. Lo único que podía hacer era ir al centro a hacer ‘shopping’. Cuando empezaban a caer las bombas, se tenía que meter en el metro diez horas hasta que pasaran los aviones”.

La red de espías que 'Garbo' usaba para engañar a los alemanes. (Archivos Nacionales Ingleses) © Proporcionado por Titania Compañia Editorial S.L. La red de espías que 'Garbo' usaba para engañar a los alemanes. (Archivos Nacionales Ingleses)

Según los documentos del Archivo Nacional, el MI5 se opuso a que Araceli hiciera amigos entre la comunidad española de Londres y, aunque su trabajo fue vital para crear la red de 'Garbo', “estaba claramente excluida de cualquier participación”. La desesperación de Araceli llegó a poner en peligro la red y amenazó con entregarse a la Embajada Española si no le dejaban regresar a su país con sus hijos.

Para evitarlo, Pujol propuso al MI5 una solución drástica: simularían que, debido a la actitud de Araceli, 'Garbo' había sido descubierto, detenido y torturado. Cuando el servicio secreto le informó de la “captura” de su marido, Araceli respondió con otra simulación, y esperó a los agentes "sentada en la cocina con todos los grifos de gas encendidos". Finalmente, firmó una declaración en la que se comprometía a "no poner en peligro el trabajo que realizaba su marido o causar vergüenza para la Oficina", según indican los documentos. Pujol fue “liberado”.

María Kreisler cree que la actuación de Araceli fue una llamada de atención por su aislamiento durante la guerra: “Eso no se ha contado tanto; la parte de la dificultad de la vida de mi madre en Londres. Sólo se habla de que montó un lío que pudo haber puesto en riesgo la operación, pero ella estaba bastante desesperada. Absolutamente sola, en una casa con dos niños y en un país en guerra... Se puso de los nervios y no es para menos. Pero estaba muy enamorada de su marido y estuvo aguantando mecha”.

¿El final de la historia?

Hasta los 36 años, Kreisler creyó que su padre estaba muerto. Tras la victoria de los Aliados, Juan Pujol se convirtió en el único participante de la Segunda Guerra Mundial condecorado por ambos bandos. Como 'Garbo' y como 'Arabel', fue nombrado Miembro de la Orden del Imperio Británico (MBE) y recibió la Cruz de Hierro alemana. La familia se trasladó a Venezuela por temor a que los alemanes investigaran la información falsa. Según la web de la familia, Araceli no se adaptó a la nueva vida en Sudamérica. El matrimonio se separó y ella regresó a Madrid con sus hijos.

El MI5 difundió entonces varias noticias falsas sobre la muerte de 'Garbo', que tuvo lugar en Angola o Mozambique, por la picadura de una serpiente o la malaria. Durante los cuarenta años que sucedieron, el matrimonio mantuvo su historia de espionaje en secreto: “Mi madre no dijo nada jamás. No podía, la historia era tan gorda… Los hijos hubiéramos empezado a preguntar y, ¿cómo lo explicas? Los dos callaron durante cuatro décadas”.

Juan Pujol García 'Garbo', disfrazado. (Archivos Nacionales Ingleses) © Proporcionado por Titania Compañia Editorial S.L. Juan Pujol García 'Garbo', disfrazado. (Archivos Nacionales Ingleses)

Todo hubiera terminado entonces, pero el escritor e historiador militar Nigel West descubrió que 'Garbo' estaba vivo y lo encontró en 1984. Aquel año, Pujol comenzó a aparecer en los medios de comunicación y se reencontró con sus hijos. “Cuando le conocí, me contó poco de sus guerras, pero sus ojos se humedecieron cuando me habló de las vidas que no se pudieron salvar. Fue un encuentro natural, sentados uno al lado del otro, como si no hubiese pasado nada”, recuerda María.

'Garbo' escribió un libro con Nigel West para dar a conocer su historia y murió en Caracas dos años después.

Araceli González continuó guardando el secreto hasta el final: “Mi madre ayudó a su marido todo lo que pudo. Nunca me lo contó. Tenía tanto que callar en 40 años que calló incluso cuando mi padre apareció en la prensa en el año 84. Entonces tampoco habló… ¿Qué iba a decir?”. Murió en 1990 y nunca publicó sus memorias.

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