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Espejito, espejito, ¿qué vitaminas necesito?

logotipo de Revista Mujer Revista Mujer 12/07/2017 Camila Marnich
Espejito, espejito, ¿qué vitaminas necesito? © BIUT Espejito, espejito, ¿qué vitaminas necesito?

Estamos acostumbradas a nuestra rutina de cuidado diario: por la mañana aplicamos crema de día y bloqueador, mientras que antes de dormir nos limpiamos el rostro y esparcimos los productos de noche. Cada cierto tiempo vamos a la peluquería y si no, solemos tener algún tratamiento para el cuidado del pelo en casa. Pero la efectividad de estos buenos hábitos mejora si los complementamos con la ayuda de ciertas vitaminas y minerales.

“Tanto el pelo como la piel son reflejo de cómo estamos internamente”, afirma la dermatóloga de Globalderm Carla Muñoz. “Es decir, cuando hay estrés, baja de peso, o mala ingesta nutricional, ambas estructuras se verán afectadas”, agrega.

“Lo importante es que cada uno de estos elementos esté presente en el organismo, porque cada uno aporta lo suyo”, añade la nutricionista de AIN Chile Catalina Miranda, explicando que no debemos enfocarnos en un solo complejo vitamínico sino que debemos intentar consumir de todo para lograr un balance. Es decir, no hay una vitamina o mineral que tenga efectos ‘mágicos’ sobre el pelo y la piel, sino que actúan en conjunto desde distintos frentes.

Vitamina A

La vitamina A, que en su forma activa se conoce como retinol, es fundamental para la formación correcta de la piel y para evitar lesiones como el acné. “Además ayuda a que las capas de la piel estén bien hidratadas”, dice la nutricionista. De la misma forma, la dermatóloga agrega que un exceso de esta vitamina puede producir piel seca y escamosa. Algunos alimentos donde podemos encontrarla son el zapallo, la zanahoria, el camote, las verduras de hojas verdes, además de las grasas animales, el hígado y la leche.

Vitamina B

La vitamina B es un complejo formado por 8 tipos distintos. Cuando su consumo es deficiente, especialmente de la biotina, puede provocar pérdida de cabello, además de uñas debilitadas. Catalina Miranda recomienda buscar este compuesto en los cereales integrales que consumimos día a día y las legumbres, que deberíamos comer al menos una vez por semana.

Vitamina C

Para una buena calidad de la piel es fundamental el colágeno que encontramos en la vitamina C, que potencia la elasticidad y previene el envejecimiento prematuro. “Sin esta vitamina la piel no se va a regenerar como corresponde, además ayuda a detener los daños de los rayos UV”, añade la nutricionista. La encontramos en el pimentón, la naranja, el kiwi, la coliflor y el perejil, entre otras frutas y verduras.

Vitamina E

Es un antioxidante potente presente en los frutos secos y vegetales como la espinaca y el orégano, que ayuda a que la piel se regenere. La dermatóloga explica que si bien no está totalmente comprobado su efecto positivo en humanos, se utiliza para la curación de cicatrices.

Zinc y selenio

Ambas expertas destacan el poder de minerales como el zinc, que apoya al crecimiento del pelo y la regeneración celular. Sin él, baja la capacidad de cicatrización de la piel e incluso se pueden formar heridas. Se encuentra en los cereales integrales, legumbres y frutos secos. “La clásica presentación de déficit severo de zinc es la triada dermatitis, diarrea y alopecia. Cuando el déficit no es tan severo, pueden verse caída de pelo y uñas débiles, entre otros síntomas”, explica la dermatóloga.

En tanto, el selenio, presente en el pescado, los mariscos, las castañas de cajú y las nueces, ayuda al cuerpo a producir enzimas antioxidantes que ayudan a combatir el paso del tiempo tanto en la piel como en el pelo.

Vitamina K

Esta es la vitamina de la coagulación y tiene efectos muy positivos en la piel, en la medida en que ayuda a calmar las alergias cutáneas y apoya al trabajo de cicatrización. Se encuentra en los aceites y en los vegetales verdes.

Proteínas

Para complementar, Catalina Miranda recomienda consumir proteínas en su justa medida, o sea, un gramo por kilo al día. En otras palabras, si pesa 60 kilos debe consumir 60 gramos. Estas se pueden encontrar en productos animales como huevos, lácteos y carnes, vegetales como legumbres, y suplementos ricos en aminoácidos como la spirulina.

Los suplementos

Aunque son muy populares e incluso se venden sin receta médica, la nutricionista recomienda consultar con un experto antes de consumirlos, especialmente porque en ciertos casos, como el de las vitaminas liposolubles, la ingesta debe ser por un periodo no mayor a los 3 meses, debido a que se almacenan en el hígado y pueden provocar daños a largo plazo.

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