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Schwarzenegger, Rambo y Bruce Jenner salvaron al Ford Mustang

logotipo de Periodismo del Motor Periodismo del Motor 5/9/2017 Aarón Pérez

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© Proporcionado por Periodismo del Motor

Todos sabemos que la cuna de los pony car fue la segunda mitad de la década de 1960, donde surgieron los más icónicos que han conseguido sobrevivir hasta nuestros tiempos, como el Chevrolet Camaro, el Dodge Challenger o el Ford Mustang (prueba). Sin embargo, no siempre fue así y existió una época en la que, por razones de economía de combustible y tendencias del mercado, fueron perdiendo relevancia entre el público hasta el punto de que Schwarzenegger, Rambo y Bruce Jenner acabaron salvando al Ford Mustang en los años 90.

Y es que, a principios de esta década, Ford tenía planes para convertir el Mustang en un coche de tracción delantera con tecnología japonesa, un modelo que finalmente llegaría separado del muscle car en 1994 bajo la denominación Ford Probe. Pese a los planes del fabricante que habría trastocado la historia del Ford Mustang, un grupo de fanáticos logró que Ford acabara cancelando sus planes iniciales y provocó que el equipo de diseño dirigido por Patrick Sciavone volviera a las mesas de dibujo para rediseñar el modelo introducido en 1979.

En octubre de 1990, el equipo de Sciavone presentó tres propuestas a los directivos de la compañía como reemplazo del Ford Mustang, un proyecto conocido a nivel interno como SN-95. La primera de ellas tomaba el personaje de Rambo como fuente de inspiración. El traumatizado boina verde protagonista de una saga de películas del mismo nombre al que daba vida Sylvester Stallone le otorgaba líneas exageradas y agresivas llenas de los clichés visuales de moda en la época.

La segunda propuesta abandonaba las rudas líneas de Rambo para inspirarse en Bruce Jenner, actualmente Caitlyn Jenner, la super estrella olímpica que entregaba líneas suaves y algo discretas, renunciando a la característica agresividad visual del personaje de la gran pantalla. Podría decirse que el diseño basado en Jenner era lo opuesto al basado en Rambo.

Por último, una tercera propuesta fijaba su punto de inspiración en Arnold Schwarzenegger, quien en los años 90 se encontraba en el punto álgido de su carrera como actor de Hollywood y era el actor mejor pagado de la industria del cine. Esta tercera opción encontraba el balance perfecto entre la agresividad y la elegancia y nos presentaba un Mustang equilibrado que mantenía los estándares para la época.

La opción de Rambo y la de Bruce Jenner fueron rechazadas por la directiva de Ford debido a que podía ocasionar que parte de los potenciales compradores del nuevo Mustang se sintieran poco familiarizados con la evolución del modelo. Sin embargo, la propuesta de Schwarzenegger era tan equilibrada que los máximos directivos la aprobaron con entusiasmo. Finalmente, tres años más tarde, en noviembre de 1994, el Mustang de cuarta generación debutaba con el diseño del actor y culturista que había servido de inspiración.

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