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Administración Trump avanza plan para negar asilo a inmigrantes indocumentados

logotipo de El Diario El Diario 11/8/2018 María Peña
La Administración Trump afirma que hay criminales infiltrados en la caravana. © ORLANDO SIERRA/AFP/Getty Images La Administración Trump afirma que hay criminales infiltrados en la caravana.

WASHINGTON — Convencida de que el gobierno tiene que responder a la “crisis” en la frontera sur, la Administración Trump delineó este jueves un reglamento que negará asilo a toda persona que en adelante cruce ilegalmente la frontera fuera de los puntos de entrada establecidos, abriendo la puerta a una prolongada batalla en los tribunales.

El presidente Donald Trump prevé firmar mañana una directriz o “proclamación” que complementa el reglamento interno elaborado de forma conjunta por los departamentos de Justicia y Seguridad Nacional, antes de emprender un viaje a Francia para conmemorar el centenario del fin de la Primera Guerra Mundial.

En  una declaración conjunta, la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, y el fiscal general interino, Matthew Whitaker, afirmaron que el sistema de asilo está “abrumado con demasiados casos de asilo sin mérito de extranjeros que ponen una tremenda carga en nuestros recursos”.

La directriz de Trump delineará quiénes estarán sujetos a las restricciones, pero no incluirá nada relacionado con el derecho constitucional la ciudadanía por nacimiento, que el mandatario amenazó con eliminar para hijos nacidos en EEUU de padres indocumentados, dijo a este diario una fuente de la Administración, que pidió el anonimato.

Durante una conferencia telefónica con periodistas, fuentes de alto rango de la Administración Trump, que también pidieron el anonimato, explicaron que las restricciones serán publicadas mañana el diario oficial del gobierno (“Federal Register”) y obedecen a la “amplia autoridad” del Ejecutivo en casos de una emergencia nacional por una amenaza exterior, tal como lo hizo Trump para imponer la “veda musulmana” el año pasado.

En las últimas semanas, Trump y varios miembros de su Gabinete han advertido de una “invasión” de miembros de una caravana de migrantes centroamericanos que se encamina a la frontera sur de EEUU en busca de asilo.

El reglamento modifica sustancialmente el “Acta de Inmigración y Naturalización” en lo que se refiere al proceso de asilo, de tal manera que quienes entren ilegalmente fuera de los puntos de entrada establecidos no serán elegibles para solicitar asilo, explicó uno de los funcionarios.

“Quienes entran entre los puntos de entrada lo hacen voluntariamente y a sabiendas de que están violando la ley. Aunque las leyes de inmigración permiten varios tipos de protecciones a la gente, los inmigrantes indocumentados violan la ley federal por la manera que entran al país”, argumentó la fuente.

Sin embargo, la fuente aseguró que los que no sean elegibles para asilo podrán, en ciertos casos, solicitar un alivio de la deportación, aunque ese estatus no les confiere una estancia legal en el país.

Así, los inmigrantes indocumentados que entren por los puntos de entrada podrán solicitar asilo, aunque los funcionarios indicaron que la mayoría de los casos son denegados.

Los funcionarios no precisaron por cuánto tiempo permanecerán en vigor las restricciones, aunque insistieron en que el objetivo es agilizar el proceso de revisión de solicitudes de asilo, al reducir el número de casos “fraudulentos”.

Como muestra del “abuso sin paralelo” del sistema, uno de los funcionarios dijo que el número de migrantes que argumenta “miedo creíble” cuando son detenidos en la frontera subió de 5,000 en 2008 a 97,000 este año, aún cuando la tasa de aprobación es baja. Este año, sólo 6,000 han pasado la etapa de “miedo creíble” en sus casos de asilo.

“Lo que estamos tratando de hacer es canalizar los casos de miedo creíble o asilo a través de los puertos de entrada, donde tenemos mejores recursos, mejores capacidades, y mejor personal para manejar esos casos de forma expedita y eficiente, para que quienes sí requieran protecciones de asilo las obtengan”, dijo un funcionario.

Durante la llamada, y posteriormente en un comunicado, la Administración destacó una “crisis sin precedente” en la frontera sur por los cruces ilegales, que ha provocado a su vez un atasco de unos 700,000 casos de asilo en los tribunales de Inmigración.

Según una “hoja de datos” proporcionada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), las normas para establecer “miedo creíble” –una fase clave en el proceso de asilo- son tan débiles que la agencia ha visto cómo los solicitantes han sido “adiestrados por coyotes, activistas y otros a decir las palabras mágicas”  para evitar la deportación.

El nuevo reglamento se suma a las restricciones anunciadas por el Departamento de Justicia en abril pasado, que eliminó la violencia doméstica y la violencia de las pandillas como justificación para solicitar asilo en EEUU.

La semana pasada, Trump dijo que el sistema de asilo no está pensado para acoger a quienes huyen de la pobreza, y sugirió que pondría en marcha un plan para enviar a solicitantes de asilo a “ciudades carpa” mientras aguardan la resolución de sus casos.

Las autoridades no repitieron ese punto en la llamada.

Otra batalla en las cortes

 Grupos defensores de los inmigrantes han dejado en claro que la Administración Trump no puede hacer y deshacer por conveniencia política, lo que augura un nuevo frente en la lucha en los tribunales para proteger a poblaciones vulnerables dentro de la comunidad inmigrante.

Bajo el “INA” de 1965, “la gente puede solicitar asilo, estén o no en un puerto de entrada, sin importar su estatus migratorio. El presidente no puede ignorar la ley solo porque no le gusta”, explicó Omar Jadwat, director del Proyecto de Derechos para Inmigrantes de la Unión de Libertades Civiles de EEUU (ACLU).

Estados Unidos es signatario de varios convenios internacionales que también garantizan el derecho a solicitar asilo para quienes huyen de la violencia.

Jadwat indicó que es el Congreso el que debe reformar las leyes de inmigración.

Por su parte, Ur Jaddou, director del proyecto “DHS Watch” de “America’s Voice”, dijo  que con esta acción, la Administración está dando un “mazazo” a la tradición estadounidense “de proteger a quienes huyen de la persecución”.

Trump “está reescribiendo unilateralmente la ley de asilo que aprobó el Congreso hace décadas. El pretexto es un grupo desesperado de refugiados centroamericanos a centenares de millas de distancia de la frontera, que Trump ha convertido cruelmente en una crisis por razones políticas”, según Jaddou.

David Leopold, el abogado de “DHS Watch”, criticó que el “apetito insaciable” de la Administración por “excluir a personas” de EEUU, haciendo caso omiso a las leyes.

Tom Jawetz, vicepresidente para política migratoria del Centro para el Progreso Estadounidense (CAP), dijo el reglamento es tan “ilegal” como “cruel”, y forma parte de la incesante agenda de la Administración contra los refugiados y demás inmigrantes.

Los grupos pro-inmigrantes ya mantienen una férrea batalla legal contra la Administración para frenar la eliminación de DACA y del TPS para inmigrantes indocumentados.

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