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Los recién nacidos pagan otro precio por los opioides

logotipo de Hola Doctor Hola Doctor 12/12/2018 HealthDay/HolaDoctor
Serían más propensos a tener cabezas más pequeñas que impiden su desarrollo. © HolaDoctor Serían más propensos a tener cabezas más pequeñas que impiden su desarrollo.

Los bebés que nacen adictos a los opioides podrían ser más propensos a tener unas cabezas más pequeñas que impiden su desarrollo, sugiere una investigación reciente.

"Los bebés expuestos de forma crónica a los opioides [durante el embarazo] tenían una cabeza que era más o menos un centímetro más pequeña" que los bebés nacidos de madres que no usaban sustancias, señaló el investigador principal, el Dr. Craig Towers, profesor asociado de obstetricia y ginecología en el Centro Médico de la Universidad de Tennessee, en Knoxville.

Esos bebés tenían tres veces más probabilidades de tener una cabeza de un tamaño que caía en el 10% más bajo de todos los bebés del estudio, mostraron los resultados.

Investigaciones anteriores han mostrado que los bebés nacidos con unas cabezas más pequeñas en general tienen una tasa más alta de problemas de la salud mental y del desarrollo, advirtió Towers.

Los hallazgos ponen en duda los estándares de tratamiento para las mujeres embarazadas adictas a la heroína o a otros opioides.

Actualmente, las mujeres adictas se asignan a una terapia de mantenimiento de las drogas y reciben metadona o buprenorfina a lo largo del embarazo para reemplazar las drogas callejeras que han estado tomando, dijo Towers.

Las sociedades médicas, como el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists), han recomendado este método, porque desintoxicar a una mujer de un narcótico podría provocar que recaiga y sufra una sobredosis, haciéndose daño o acabando con la vida de ella misma y del feto.

"Lo que estamos recomendando que hagan esas madres, que es recibir metadona y buprenorfina, podría resultar en que el bebé tenga una cabeza más pequeña", lamentó Towers. "Esto tendrá que hacernos reevaluar lo que estamos haciendo".

Estudios anteriores han indicado que los bebés que nacen adictos a los opioides, una afección conocida como síndrome de abstinencia neonatal (SAN), podrían nacer con unas cabezas más pequeñas debido a su exposición a las drogas, dijo Towers.

Pero esos estudios tuvieron dificultades para separar el efecto de los opioides del rol potencial de otras exposiciones a las que el feto podría haberse sometido. Con frecuencia, esas madres embarazadas también beben alcohol, fuman y toman sustancias recetadas e ilícitas, apuntó Towers.

Para precisarlo, Towers y sus colaboradores siguieron a 858 bebés desde la gestación hasta el nacimiento y más allá. Alrededor de la mitad de los bebés nacieron con SAN. Todos los embarazos se gestionaron en el Centro Médico de la Universidad de Texas.

Todas las madres se sometieron a pruebas regulares de drogas durante el embarazo, de forma que los investigadores pudieron tomar en cuenta las exposiciones a las drogas de las madres adictas, y también pudieron asegurarse de que las madres del grupo de control permanecían libres de drogas, dijo Towers.

Los bebés nacidos de madres adictas tenían unas cabezas de circunferencias significativamente más pequeñas, encontraron los investigadores. De hecho, el SAN fue la única variable vinculada de manera significativa con unas cabezas más pequeñas.

Más de 30 de los bebés nacidos con SAN tenían una cabeza con un tamaño que calificaba entre las más pequeñas del estudio, en comparación con alrededor de un 12% de los bebés del grupo de control.

Nadie sabe con certeza por qué la exposición a los opioides en el útero se vinculó con unas cabezas más pequeñas, pero podría deberse a que esas sustancias actúan sobre varios receptores neurales del cerebro, dijo Towers, y podrían alterar la forma en que el cerebro fetal se desarrolla.

Las mujeres adictas a las drogas callejeras sin duda deben ser enviadas a rehabilitación, comentó Towers.

"No quiero que nadie piense que administrarles metadona o buprenorfina no es adecuado. Si siguen usando drogas callejeras, eso es exponencialmente peor", aseguró Towers.

"Las drogas callejeras no son puras, el suministro no es regular. No saben qué cantidad están tomando. Algunas pacientes creen que están tomando oxicodona y están tomando oximorfona [otro analgésico opioide], que es cinco veces más potente", advirtió.

Estos resultados muestran que esas mujeres y sus médicos se enfrentan a una decisión importante después de que dejen de tomar opioides callejeros, aseguró Towers.

"Para la madre, abandonar el uso de forma gradual y desintoxicarse conlleva riesgos, pero para el bebé, que la madre siga en terapia de mantenimiento conlleva riesgos", dijo Towers. "Debe haber un consentimiento informado, de forma que la madre pueda elegir qué desea hacer".

Los hallazgos aparecen en la edición en línea del 10 de diciembre de la revista Pediatrics.

El nuevo estudio tendrá "una recepción muy controversial", dijo el Dr. Mark Hudak, autor principal de un editorial publicado junto con el estudio.

"Creo que recibirá críticas, pero hay que seguir la evidencia", planteó Hudak, profesor de pediatría en el Colegio de Medicina de la Universidad de Florida.

"El pilar de la terapia de mantenimiento de los opioides se basa en el hecho de que es mejor para la madre y para el bebé, en el sentido de que la madre está en terapia, la vigilan más de cerca, es más probable que tenga acceso a una buena atención prenatal, es menos probable que realice conductas que resulten dañinas para ella o para el feto", apuntó Hudak.

También hay "un sentido correcto de que si esas mujeres se someten a desintoxicación están en riesgo de recaída, lo que podría hacerles daño a ellas y al feto. De eso no hay duda", dijo Hudak.

Pero si una madre está altamente motivada para dejar las drogas, los médicos tendrán que sopesar estos hallazgos en sus conversaciones con ella sobre la desintoxicación en comparación con el mantenimiento de las drogas, aseguró.

"Ahora hay que preguntar si es la única o la mejor forma para todas las mujeres", añadió Hudak.

Más información

El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos ofrece más información sobre el use de opioides durante el embarazo.

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