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Combate el hígado graso con verduras crucíferas

logotipo de La Opinión La Opinión hace 4 días Lorenza Amor
Los vegetales crucíferos se destacan por su contenido en indol, al que se le atribuyen grandes propiedades antioxidantes. © Proporcionado por Impremedia LLC Los vegetales crucíferos se destacan por su contenido en indol, al que se le atribuyen grandes propiedades antioxidantes.

Si no consumes regularmente verduras de la familia de las crucíferas, existe una buena razón para integrarlas en tu dieta, son un gran aliado para combatir ciertos padecimientos en el hígado. Existen cerca de 390 géneros y más de 3000 especies de crucíferas, se destacan por pertenecer a los vegetales que mayor aporte en antioxidantes y fibra proporcionan. Entre las variantes más populares se encuentran el brócoli, el repollo o col (puede ser blanca o morada), la coliflor, los rábanos o nabos, la col rizada (kale) y los repollitos de Bruselas. 

Recientemente fue liberado un estudio que comprueba los beneficios del indol un compuesto natural proveniente del aminoácido triptófano, que contienen todos los vegetales crucíferos y se destaca por sus beneficios para reducir la inflamación del ácido graso no alcohólico. 

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A grandes rasgos el indol es un componente que se deriva del glucosinato y que se encuentra presente en grandes cantidades en la familia de las crucíferas, tiene un gran contenido en azufre y es valorado por sus propiedades antioxidantes y quimiprotectoras. Su actividad antioxidante se destaca por proteger a las células (incluyendo su ADN) y contrarresta los efectos dañinos de las toxinas. Dentro de estos grandes beneficios se le atribuyen grandes ventajas para combatir los radicales libres y detener el proceso de envejecimiento. 

Dicho estudio fue realizado por un grupo de investigadores de  Texas A&M AgriLife Research y fue publicado en la reconocida revista Hepatology, como antecedentes menciona que las personas padecen obesidad tienen de 7 a 10 veces mayor riesgo de padecer hígado graso o esteatosis hepática. Esto se relaciona directamente con las consecuencias de un excesivo consumo de grasas saturadas, las cuales se pueden llegar acumular alrededor del hígado, promueven su inflamación y aumentan el riesgo de padecer hígado graso, cirrosis o inclusive cáncer. 

Dicha investigación se realizó en 137 personas que padecen hígado graso no alcohólico y se demostró que aquellos que tenían un índice de masa corporal elevado (sobrepeso y obesidad), tenían niveles más bajos de indol en la sangre y una mayor acumulación de grasa en el hígado. 

Entre otros hallazgos que resultaron interesantes se encontraron los beneficios del indol en las células del intestino, este compuesto tiene la capacidad de enviar señales moleculares para reducir la inflamación del colon. También se comprobó que el indol tiene una influencia positiva en las hormonas sexuales, es un gran protector de diversas enfermedades degenerativas y se relaciona con un peso saludable.

Los especialistas recomiendan integrar el consumo de verduras crucíferas en la dieta, en caso que sea complicado un buen consejo es consumirlo en cápsulas la dosis recomendada es de 500 mg (normalmente lo contienen dos cápsulas). Complementario es indispensable realizar los ajustes en el estilo de vida, ajustando la dieta considerando una alimentación equilibrada con un abundante consumo de frutas y vegetales, evitar la ingesta de grasas saturadas, azúcares, alcohol y carnes rojas. 

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