Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Top Stories Salud US

Dejé los refrescos “light” un mes y esto es lo que pasó

logotipo de Runner's World Runner's World 3/20/2017
Para algunas personas su peor hábito es fumar o morderse las uñas. Para mí, es beber muchos litros de Coca-Cola Light © Motorpress Rodale Para algunas personas su peor hábito es fumar o morderse las uñas. Para mí, es beber muchos litros de Coca-Cola Light

Para algunas personas su peor hábito es fumar o morderse las uñas. Para mí, es beber muchos litros de Coca-Cola Light. No recuerdo exactamente cuándo empezó nuestra relación, pero fue probablemente en el colegio (cuando era niño, mis padres no nos dejaban beber refrescos en casa). Y últimamente, esta relación se ha hecho demasiado estrecha.

Bebía Coca-Cola Light al menos tres veces al día, y empezó a ser excesivo; si estaba cansado, quería una Coca-Cola Light; si estaba estresado, Coca-Cola Light; si estaba cenando, Coca-Cola Light; si estaba de resaca, indudablemente Coca-Cola Light. Era una adicción, y era muy mala, por lo que hace pocos meses decidí eliminarla. Sabía que si intentaba eliminarla despacio nunca lo haría así que marqué mi calendario el 28 de Noviembre, el lunes del día de Acción de Gracias.

Semana Uno

Cuando decides dejar algo que está muy presente en tu vida es muy fácil al principio, quiero decir, debería ser capaz de estar algunos días sin tomar refrescos. Hablar de ello, te hace verlo de verdad y te hace darte cuenta. El día antes de que empezar, le dije a mi familia “Dejo la Coca-Cola Light mañana” y aunque ellos no estaban seguros de que fuera capaz de conseguirlo, estaban contentos de que lo intentase.  Y en cuanto veía a buenos amigos, inmediatamente les decía que lo dejaba.

La razón principal por la que quería dejar mi adicción a los refrescos light es porque estaba seguro de que era perjudicial para mi cuerpo. Aunque no lleva azúcar, contiene el edulcorante artificial aspartamo, que es 200 veces más dulce que el azúcar, ¿cómo de perjudicial es? Una investigación ha demostrado que puede incrementar los antojos aún más que los productos dulces, tanto naturales como industriales; y algunos estudios lo han unido a dolores de cabeza, problemas digestivos e incluso cáncer.

También esperaba que abandonar los refrescos light me ayudase a beber más agua. Hago mucho deporte, y beber muchos sorbos de agua es normalmente la mejor manera de estar hidratado. ¿El problema? Nunca me ha gustado de verdad el agua. Compraba algo de agua alcalina en la tienda de chuches, pensando que ningún tipo de truco podría ayudarme. (El agua alcalina es supuestamente mejor que el agua normal gracias a un mayor nivel de Ph.) Pero también compraba Coca-Cola Light, mucha.

Gran parte de mi amor por la Coca-Cola Light no era sólo por el sabor sino por el gas. Para mí, el gas es como un orgasmo para tu esófago, por lo que pensé que beber agua con gas me lo haría más fácil. Me aseguré de que el agua con gas que estaba comprando no tenía sodio añadido, como muchas, y de que no estaba saborizado, porque un estudio demostró que tomar soda saborizado no era bueno para tus dientes.

Semana Dos

Estaba viajando un montón esa semana por temas de trabajo, lo que fue bueno, me di cuenta de que tendía a tomar Coca-Cola Light casi siempre cuando estaba sentado en mi sitio de trabajo, o mientras estaba cenando y viendo la televisión en mi sofá. No tener acceso a una nevera con refrescos light por la noche me hizo más fácil evitarlo.

Aun así, empecé a tener antojo, me aseguré de comprar agua con gas para llevar a todos lados, y también llevaba una botella de agua. Intenté decirme a mí mismo que la gente que bebe agua representa el hecho de que son sanos y se cuidan su salud y eso es cool, y yo quería parecer cool. Ese truco mental funcionaba momentáneamente, pero  a la larga no.

El día más duro para mí fue volver a casa de viaje. Admitiré que así la noche anterior y bebí algunas copas por lo que me desperté sintiéndome un poco deshidratado. Bebí agua mientras me dirigía al aeropuerto, pero cuando me subí al avión, parecía que cada una de las personas estaban bebiendo un refresco, parecía que todos ellos estaban intentando sabotear mi objetivo. Pero me mantuve fuerte y pedí como cinco aguas con gas a la azafata. Tuve hasta la tentación de coger el refresco light del pasajero del pasillo, quien tuvo que levantarse para dejarme ir al baño más de una vez.

Semana Tres

Dicen que lleva unos 16 días romper un hábito y creo que es  correcto. Superé mi 16º día esta semana y noté que no deseaba a mi antigua amiga Coca-Cola Light, ni una vez más fui a mirar a la nevera, ni siquiera pensé en pedirme una mientras salía a cenar con amigos. Incluso cuando iba a algún bar con mis padres a ver a nuestro equipo de fútbol, no pensaba en pedirme una Coca-Cola Light, que es lo que normalmente hubiese hecho de forma inmediata. ¡Mi madre estaba sorprendida! Aún no estaba bebiendo mucha agua, nunca me acabé una botella de agua entera, pero acompañé algunas comidas sólo con agua.

Mis antojos de azúcar se dispararon esta semana, no sé si fue porque mi cuerpo estaba perdiendo el sabor dulce del refresco light o por qué, pero nunca había querido tanto chocolate, chuches y helado de esta manera. Especialmente lo sentí cuando estaba viendo la televisión en el sofá por la noche, que es cuando suelo disfrutar de una Coca-Cola Light. Una noche me comí un helado, un sándwich, varios mini Kit-Kats, y mitad de una bolsa de caramelos de una tirada.

Para prevenir un atracón de azúcar, simplemente paré de comprar los productos. Los antojos aún seguían yendo y viniendo, pero disminuyeron con el tiempo.

Semana Cuatro  

Se acercaba la Navidad, y por tanto las vacaciones, y eso significa muchas bebidas y comidas perjudiciales. No tomé ni un refresco light esa semana, pero estaba empezando a parecer como si lo hubiese reemplazado con mucho vino y cerveza., aunque tampoco para decir que fuese un alcohólico, porque aún dependía fuertemente de la soda. 

Mi familia y yo viajamos a Green Bay, Wisconsin, para ir al partido de fútbol de los Packers el día de Nochebuena., ¿y adivina qué? En la cena de la noche antes del partido, y en el partido, ni pensé en pedirme un refresco light, estaba extremadamente orgulloso de mi mismo. Tomé agua con la cena, y entre las comidas o cuando parábamos en cualquier tienda, yo compraba agua con gas. Disfruté una ocasional agua con gas sabor limón, pero pienso que es bueno. No podemos ser perfectos, ¿verdad?

Después de estar sin tomar Coca-Cola Light un mes, me empecé a sentir mejor. Parte de ello puede ser mental, estaba contento de haber superado un mal hábito. También noté que tenía más energía durante el día, sin el refresco antes de irme a la cama me dormía antes, sin mis burbujas en el estómago y sin tener dolor de estómago a la mañana siguiente.

No puedo decir que nunca más me tomaré una Coca-Cola Light, seguro que con el tiempo puedo terminar tomándome una ya que no es una prohibición. Pero hoy dejo aquí 38 días sin probarla, y no me puedo sentir mejor y más feliz conmigo mismo. 

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Runner's World

image beaconimage beaconimage beacon