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Todo lo que el cine y las series nos han enseñado mal a los hombres sobre ligar

logotipo de GQGQ 07-03-2018 Victor M. González
Stranger Things © Si tienes que usar prismáticos es que lo estás haciendo TODO MAL. / Copyright: © Imagen: 'Stranger T... Stranger Things

Hasta ayer mismo, cuando publicamos esta pequeña oda a 'Todo es una mierda', llevábamos un tiempo sin hablar de 'Stranger Things'. El pasado octubre, cuando se estrenó su segunda temporada, la encontramos un tanto desacertada y dispersa, pero nuestra crítica fue solo narrativa. Como recogimos también ayer, otros medios, sobre todo en Estados Unidos, alertaron de cómo la serie de los hermanos Duffer había dejado de lado la infancia de sus protagonistas para inculcarles comportamientos adultos algo tóxicos, como las estrategias de ligue de Dustin y Lucas, o la rivalidad femenina en base a los celos de Eleven y Max. Pueden parecer apuntes insignificantes, pero lo cierto es que nos encontramos en un incuestionable proceso de revisión de actitudes machistas en la cultura popular, y 'Stranger Things' es el ejemplo perfecto de que hasta las series más juveniles y modernas reproducen los estereotipos casposos y nocivos que los relatos de ficción llevan siglos reproduciendo.

'Stranger Things' es precisamente uno de los títulos que el periodista Jonathan McIntosh mencionó hace unos días en un interesante reportaje de 'Los Angeles Times', en el que reúne todas esas ideas malentendidas sobre la conquista y el amor romántico que nos han transmitido el cine y la televisión. Hemos decidido repasarlos también aquí. Así es el hombre que no debes ser.

1. La mujer como un puzzle a descifrar

Empezamos, por qué no, con 'Stranger Things', que en su segunda entrega ha intentado hacernos creer que los hombres somos conquistadores innatos, aunque nos digan que no. Para ello, en primer lugar, debemos descrifrar ese ilógico puzzle que son las mujeres. Es lo que hacen Lucas y Dustin con Max; perseguirla, espiarla, y cuando creen entender cómo funciona su mente, acosarla y acorralarla para que salga con uno de ellos. ¿A que no os parece un patrón extraño? Claro que no, de hecho es histórico. Otro caso interesante nos obliga a mirar por el retrovisor 25 años atrás: en la mítica 'Atrapado en el tiempo', Phil (Bill Murray), se sirve del Día de la Marmota para analizar a Rita (Andie MacDowell), que le rechaza constantemente, y enamorarla al final.

Qué está mal: Las mujeres no son incomprensibles por naturaleza, no más que los hombres. Si no conectas con la chica que te gusta, piensa que quizá no es para ti. Supéralo, sigue con tu vida y no vayas de Freud psicoanalizando por ahí.

2. El que la sigue la consigue

Dicho de otra manera, el stalker, el acosador. El cine y la televisión tienen la cuestionable costumbre de romantizar el tópico de que cuanto más perseverante seas, más probabilidades hay de que la chica se enamore de ti. Es una forma de hacer pasar por amor la simple atracción, y de empujarnos a perseguirla hasta que baje la guardia, ya sea observándola como un espía ('Algo pasa con Mary'), presentándote en su puerta aunque lo último que a ella le apetece sea verte ('Tienes un email') o hasta colándote en su habitación por la noche ('Crepúsculo'). STOP: esto es un delito y puede llevarte a la cárcel. ¿Has visto 'Durmiendo con su enemigo', el famoso thriller en el personaje de Julia Roberts huye de su marido y él sigue acosándola? Pues eres eso, el malo de la película.

Qué está mal: No es no. Si te dice que no le gustas no es porque se esté haciendo la dura, es porque no le gustas. No es un tal vez, no es un sí, como puedes pensar después de haber visto todas estas películas. NO ES NO.

Love Actually © Esto no se hace, hombre. / Copyright: Imagen: 'Love Actually' (Richard Curtis, 2003) Love Actually

3. La frienzone

Es una de las narrativas más peligrosas e hipócritas del cine romántico y, paradójicamente, una de las más habituales en las películas y en las series modernas. ¿A que tus amigos te han dicho alguna vez eso de que estás en la friendzone cuando la mujer que te gusta solo quiere ser tu amiga? La cultura popular también, desde 'El apartamento', de Billy Wilder, con un Jack Lemon completamente colgado de su compañera Shirley McLaine, a '500 días juntos', con un Joseph Gordon-Levitt al que le cuesta un mundo tener en su vida a Zooey Deschanel si no es como pareja (ya sea antes de ser su novio o después de romper). Así es como Hollywood convierte en héroes a los hombres que no tienen ni idea de cómo relacionarse de igual a igual con las mujeres.

Qué está mal:

Como explica Beatriz Serrano, es la tramposa bondad de los pagafantas. Las mujeres no están concebidas para ti, no tienen la obligación de enamorarse de ti solo porque a ti te gusten.

¿No podéis ser solo amigos?

4. El gran gesto de amor

¿A que te parece entrañable cuando un chico desconocido le pide por redes sociales a una actriz famosa que le acompañe al baile de fin de curso? ¿O cuando un hombre cuelga un cartel en la calle para que la gente le ayude a encontrar a la chica que le gusta? Pues no, no es entrañable, pero tus películas preferidas te lo han contado así. Hay un momento en el que el protagonista, para conquistar a su amada, debe hacer algo muy especial y valiente, el gran gesto de amor. En 'Love Actually' es ir a su casa con plantillas románticas (cuando la pareja de ella está dentro, no lo olvidemos). En 'El diario de Noa' es colgarse de una noria y amenazarla con dejarse caer y matarse. En '10 razones para odiarte' es cantar una canción de amor delante de todo el instituto. En el amor todo vale.

Qué está mal:

No es un gran gesto de amor, sino de acoso y manipulación. Sabes que ella no quiere nada contigo, pero te sirves de la lástima que puedes provocar y de la presión social para hacerla sentir mal e incómoda.

5. El héroe acosador y violador

Puede que esto te suene más antiguo, pero son estereotipos muy arraigados en el cine y la televisión y uno de los aspectos más acertados del reportaje de 'Los Angeles Times'. Muchos de nuestros héroes clásicos, de James Bond a aquellos a quienes daban vida actores como John Wayne ('El hombre tranquilo', por ejemplo), son agresores y violadores. Ejercen la violencia como medio para conseguir sus fines y para controlar a las mujeres, ya sea agrediéndolas como castigo o como muestra de amor, "robándoles" un beso o violándolas de forma literal. Jonathan McIntosh explica que los tres personajes más populares de Harrison Ford, Han Solo, Indiana Jones y Rick Deckard, se acercan peligrosamente a este tipo de personajes que conquistan a través del dominio.

Qué está mal: La violencia no es una herramienta válida en las relaciones sociales ni románticas, porque elimina la igualdad de la ecuación. Mostrarte agresivo y dominante solo servirá para que ella huya de ti. Y con razón.

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